La proximidad del Día de las Infancias en Argentina, que se celebra el domingo 16 de agosto, vuelve a poner en primer plano el ingreso de dispositivos conectados a Internet en los hogares y los riesgos asociados a su uso por parte de niñas, niños y adolescentes. En ese marco, Fortinet planteó una serie de pautas para reducir la exposición a amenazas digitales vinculadas a equipos de uso cotidiano y juguetes conectados.
Los regalos tecnológicos se mantienen entre las opciones más elegidas para esta fecha. Notebooks, smartphones, tablets, consolas de videojuegos, relojes inteligentes y juguetes robotizados o conectados a Internet aparecen entre los primeros puestos de las listas de deseos. La incorporación de estos equipos a la dinámica familiar amplía la superficie de ataque si no se aplican configuraciones y hábitos básicos de seguridad.
En términos de actividad maliciosa, FortiGuard Labs, el laboratorio de inteligencia de amenazas de Fortinet, ubicó a la Argentina en el tercer lugar de América Latina por volumen de amenazas, detrás de Brasil y México. Durante el primer semestre de 2026, el país registró 2.300 millones de intentos de ciberataques y 594.000 escaneos activos de vulnerabilidades, de acuerdo con ese relevamiento.
El foco de la advertencia también se apoya en una brecha frecuente entre uso y percepción del riesgo. Aunque niños y adolescentes suelen ser considerados “nativos digitales”, la habilidad para manejar pantallas no implica reconocer peligros del entorno virtual. Entre las técnicas señaladas se encuentran la ingeniería social, el phishing y engaños telefónicos o dentro de plataformas de juego, orientados a manipular a menores para acceder a datos personales, credenciales o información bancaria de los adultos.
Los relevamientos de FortiGuard Labs agregan un componente adicional: el error o descuido humano está involucrado en el 95% de las violaciones de seguridad a nivel global. En ese punto, la concientización dentro del hogar aparece como la principal barrera de protección.
Entre las recomendaciones, se propone conversar sobre privacidad y sobre qué es la Información de Identificación Personal (IIP) —por ejemplo, nombre completo, colegio o fecha de nacimiento— y en qué ámbitos es seguro compartirla. En adolescentes, se remarca que no deben divulgar claves ni datos bancarios fuera de plataformas oficiales y bajo supervisión.
También se sugiere establecer reglas de convivencia digital, con listas de sitios web y aplicaciones permitidas y pautas para redes sociales sobre el tipo de contenido que pueden publicar y con quiénes pueden interactuar. En paralelo, se recomienda configurar herramientas de control parental y prácticas de higiene digital, como usar contraseñas únicas y complejas para cada cuenta y evitar redes Wi‑Fi públicas en centros comerciales o espacios abiertos sin verificar su autenticidad con el personal del lugar.
En compras electrónicas, la guía incluye monitorear la actividad online y las compras dentro de apps, mantener dispositivos de uso común en espacios integrados de la casa y supervisar que las transacciones se realicen en sitios oficiales con pasarelas de pago cifradas. Ese punto se vincula con un incremento de troyanos bancarios y ataques dirigidos al robo de datos financieros en plataformas de comercio electrónico.
“La tecnología ofrece oportunidades indispensables para la educación y el entretenimiento de los chicos”, dijo Hernando Castiglioni, director de Ingeniería de Fortinet en Argentina.
“Acompañar a los menores y configurar adecuadamente sus dispositivos es una responsabilidad compartida para resguardar la tranquilidad del hogar”, dijo Castiglioni, director de Ingeniería de Fortinet en Argentina.












