La expectativa por el Mundial 2026 volvió a poner en primer plano un frente de conflicto dentro de las organizaciones: el comportamiento digital de los empleados durante un evento masivo, emocional y altamente viral. Comentarios, memes, discusiones y videos que circulan en redes sociales pueden derivar en tensiones internas, medidas disciplinarias y problemas reputacionales para las compañías.
El abogado laboral Juan Manuel Curubeto ubicó el fenómeno en un marco de mayor exposición pública: “El Mundial multiplica la exposición digital y también los riesgos. Un posteo viral puede generar conflictos internos, afectar la imagen de una empresa o incluso derivar en sanciones laborales”. En ese contexto, planteó que muchas empresas ya comenzaron a reforzar políticas internas vinculadas con redes sociales, reputación digital y exposición pública durante eventos masivos.
Entre los contenidos que suelen ingresar en el radar corporativo durante este tipo de acontecimientos, el especialista enumeró comentarios políticos, cargadas futboleras, memes discriminatorios, videos grabados en horario laboral y posteos relacionados con apuestas deportivas. También advirtió que lo que antes quedaba circunscripto a grupos privados hoy puede viralizarse en minutos, con impacto directo en la convivencia laboral y en la imagen de marca.
Curubeto aportó un dato sobre la demanda de asesoramiento: en mayo, su estudio registró un crecimiento cercano al 45% en consultas vinculadas a conflictos laborales, redes sociales y reputación digital. “Cada vez más empresas preguntan cómo actuar frente a posteos polémicos, exposición pública de empleados o situaciones que puedan afectar la imagen corporativa”, destacó.
El material incluyó tres recomendaciones para empleados durante eventos masivos como el Mundial. La primera apunta a evitar publicaciones impulsivas en momentos de enojo o euforia. La segunda, a no compartir contenidos discriminatorios, agresivos o vinculados a violencia. La tercera, a tener presente que muchas publicaciones dejan de ser privadas cuando terminan viralizándose o asociándose indirectamente al lugar de trabajo.
El análisis incorporó un capítulo específico sobre LinkedIn, además de X, Instagram o TikTok. En esa red, publicaciones sobre cultura laboral, productividad durante partidos o críticas internas pueden amplificarse con rapidez. “Muchas compañías están observando cómo sus empleados se comportan públicamente durante eventos de alta tensión emocional como el Mundial”, señaló.
Sobre la posibilidad de un despido por un posteo, el abogado sostuvo que en Argentina no cualquier publicación justifica una desvinculación, aunque identificó escenarios con consecuencias laborales. “Cuando un contenido afecta gravemente la reputación de la empresa, expone información sensible o genera situaciones de discriminación o violencia, pueden aparecer sanciones o conflictos judiciales”. También señaló que algunas compañías ya incorporan análisis reputacionales en procesos de contratación, ascensos jerárquicos y evaluaciones internas.
Con oficinas híbridas, redes sociales activas las 24 horas y millones de personas comentando en tiempo real, el Mundial 2026 aparece como un evento con potencial de alto impacto laboral y reputacional para las empresas.


