La Copa del Mundo dejó aprendizajes que, para TOTVS, exceden el deporte y se conectan con desafíos cotidianos de las organizaciones: organizar operaciones complejas, responder con rapidez a cambios inesperados y coordinar miles de decisiones en tiempo real.
En ese marco, la compañía ubicó a la transformación digital como un factor esencial para competir en un contexto en el que América Latina busca aumentar su productividad y fortalecer su resiliencia frente a un entorno económico cada vez más dinámico. La comparación con el torneo se apoya en la necesidad de sostener procesos consistentes y una toma de decisiones ágil, con información disponible y conectada.
Javier Marbec, director de TOTVS para Mercado Internacional, sostuvo que los grandes eventos muestran que el resultado depende menos de reaccionar ante los problemas y más de la capacidad de anticiparlos. “Las empresas enfrentan escenarios cada vez más dinámicos. La diferencia está en contar con procesos bien definidos, información integrada y tecnología capaz de apoyar decisiones rápidas y consistentes”, dijo Marbec, director de TOTVS para Mercado Internacional.
Uno de los ejes planteados fue la integración de la información entre áreas. Cuando operaciones, ventas, logística y finanzas trabajan con datos desconectados, el tiempo de respuesta aumenta y la capacidad de adaptación disminuye. En términos de gestión, esa fragmentación impacta en la coordinación interna y en la velocidad con la que se pueden ejecutar cambios, reasignar recursos o ajustar planes ante imprevistos.
El texto también vinculó el uso de inteligencia artificial con la calidad de la base tecnológica y de datos disponible. “La inteligencia artificial puede acelerar análisis y automatizar tareas, pero solo genera valor cuando se apoya en sistemas de gestión integrados, plataformas en la nube y datos confiables”, dijo Marbec, director de TOTVS para Mercado Internacional. En esa línea, la compañía sostuvo que, sin esa base, la tecnología puede replicar ineficiencias preexistentes en lugar de corregirlas.
Otro punto fue que la velocidad de respuesta ya no depende únicamente de la capacidad operativa. También exige coordinación eficiente entre personas, procesos y tecnología. En ese esquema, automatizar actividades repetitivas permite que los equipos concentren sus esfuerzos en decisiones de mayor valor estratégico, especialmente en momentos de alta demanda o frente a cambios inesperados.
Para Marbec, la transformación digital no consiste solo en incorporar herramientas, sino en construir organizaciones más preparadas para responder a un entorno de constante cambio. “La tecnología es un habilitador, pero la competitividad nace cuando estrategia, talento humano y datos trabajan de forma integrada”, dijo Marbec, director de TOTVS para Mercado Internacional.












