La Casa Virrey Liniers realizará el miércoles 12 de agosto, desde las 17 hs, una jornada para conmemorar el Día de la Reconquista de Buenos Aires en su sede de Venezuela 469, en la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta reúne interpretaciones musicales, representaciones de época y un cierre con el Himno Nacional Argentino. La entrada será libre hasta completar la capacidad del lugar.
La fecha recuerda la recuperación de la Ciudad ante la primera invasión británica en 1806. A 220 años de ese episodio, la actividad busca recrear el clima social y cultural de principios del siglo XIX con música en vivo y participaciones vinculadas a la reconstrucción histórica.
El programa incluye música de época interpretada por el pianista Carlos Koffman. También participarán el Cuerpo de Voluntarios Patriotas de la Unión y la Sociedad Victoriana Augusta, con recreaciones orientadas a reconstruir el clima de las tertulias de aquellos años. La jornada finalizará con la interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo del Coro de Empleados del Gobierno de la Ciudad.
El marco histórico de la conmemoración se apoya en un repaso de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, presentadas como una fractura en el dominio colonial español y como un punto de cruce de conflictos entre España, Inglaterra y Francia. En ese contexto, se menciona la disputa naval entre Inglaterra y la Francia de Napoleón, y se indica que “las invasiones inglesas de 1806 y 1807 marcan una fractura en el dominio colonial español”, en referencia al impacto regional de aquellos hechos.
En esa reconstrucción se detalla que el 25 de junio de 1806 la flota británica comandada por el general Beresford desembarcó en las playas de Quilmes, derrotó a las fuerzas del lugar y avanzó hacia Buenos Aires. El texto agrega que “el día 28 de junio, sus habitantes podían observar la bandera inglesa flameando en el Fuerte”.
La dominación británica se extendió durante 46 días, hasta la organización de la Reconquista. El relato histórico consigna que “el 12 de agosto de 1806 se produjo un violento combate en las calles de la ciudad”, que obligó a Beresford a replegarse y rendirse. Dos días después, el 14 de agosto, se realizó una asamblea en el Cabildo para determinar si el virrey Sobremonte debía retomar su cargo; allí, una muchedumbre reunida en la plaza aclamó a Santiago de Liniers como héroe de la Reconquista y se lo designó jefe militar de la ciudad, mientras la Audiencia se ocupó del despacho de los asuntos más urgentes.












