El libro de Hernán Martínez explica por qué el CGI envejece en el cine

En plena expansión de la inteligencia artificial en la industria audiovisual, el autor y CEO de Efectistas recorre técnicas de efectos físicos y stunts, toma como ejemplos “La Odisea” y “Spider-Man: Brand New Day” y detalla el lanzamiento de una obra de 154 páginas que sale en ebook y papel

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En julio de 2026, Editorial Clase Siete lanzó **“Efectos especiales: Películas y series – Todo se puede hacer”**, el primer libro de Hernán Martínez, CEO de Efectistas y coordinador de efectos especiales y dobles de riesgo. El eje del título es una discusión técnica que atraviesa al cine contemporáneo: por qué ciertos efectos digitales (*CGI*) pierden verosimilitud con el paso del tiempo, mientras que los efectos físicos tienden a conservar impacto.

Martínez plantea que el problema no es estético ni responde a una mirada nostálgica, sino a la velocidad con la que cambian las herramientas digitales. “El efecto digital tiene la desventaja de ser perecedero porque las técnicas se modifican año a año. Los efectos físicos, en cambio, no caducan con el paso del tiempo”, dijo Hernán Martínez, CEO de Efectistas.

El libro no propone una oposición entre recursos físicos y digitales. La tesis sostiene que lo digital funciona mejor cuando se apoya en algo que existió frente a cámara. El ejemplo que utiliza es una escena de vuelo: colgar al actor, hacerlo volar cincuenta metros con cables reales y dejar que “el equipo digital solo intervenga para quitar los cables”, dijo Hernán Martínez, CEO de Efectistas. En esa secuencia, el peso, la resistencia al aire y el reflejo de la luz natural aparecen como propiedades materiales que la computadora debe simular.

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Ese enfoque se vincula con decisiones de rodaje citadas en la obra. Christopher Nolan rodó “La Odisea” durante 91 días en seis países y la convirtió en la primera película narrativa filmada íntegramente en IMAX de 70mm. En ese marco, construyó un cíclope mecánico de 18 metros dentro de una cueva real en Grecia e incendió Troya con cientos de luces LED portátiles, con la computadora utilizada para completar.

En “Spider-Man: Brand New Day”, la producción eligió construir acción en el set: filmó en locaciones reales en Glasgow y puso a Tom Holland colgado de cables sobre un vehículo en movimiento. Según el propio Holland, se filmó la mayor cantidad de *stunts* en cámara de toda la saga.

El libro también incorpora un tramo dedicado a cómo Stan Winston Studio construyó los dinosaurios de “Jurassic Park”: diseños en miniatura, esqueletos de acero recubiertos con madera, malla metálica, fibra de vidrio y arcilla, con movimiento a través de motores hidráulicos. Ese proceso demandó 16 semanas de trabajo artesanal. Además, aborda peleas coreografiadas, sistemas de vuelo, disparo de armas por control remoto y técnicas de fuego, lluvia y viento.

La edición tiene 154 páginas y se ofrece en ebook (Kindle) desde US$ 7,90 y en papel a US$ 16,90. Martínez entró a la industria en 1998 como doble de riesgo y hoy coordina efectos físicos y *stunts* en producciones locales e internacionales.

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