viernes, 24 de abril de 2026

    Inteligencia para los negocios

    La reciente conferencia internacional de usuarios de Microstrategy, la empresa norteamericana de business intelligence, tuvo un objetivo primordial: anunciar el relanzamiento de la compañía después de un año bastante crítico.


    En marzo de este año las acciones de la empresa ­que cotiza sólo 20% de su paquete en el Nasdaq­ habían alcanzado los US$ 333 por título. Sin embargo, en noviembre, la SEC (Securities and Exchange Commission, equivalente norteamericano de la Comisión Nacional de Valores local) obligó a la empresa de software a redefinir su facturación de los últimos tres años, ya que en los ingresos declarados figuraba el monto total de algunos negocios o contratos que en realidad se habían cerrado a un plazo de, por ejemplo, cuatro años.


    Así, Microstrategy tuvo que informar a sus inversores que, en realidad, si se discriminaba el ingreso de esas operaciones año por año, las ventas del balance de 1999 bajaban de US$ 200 millones a US$ 152 millones. El impacto de la noticia en la bolsa no se hizo esperar. La acción bajó en un día casi 60% y, arrastrada por la retracción generalizada del Nasdaq, a principios de noviembre rondaba apenas los US$ 24.


    Contraataque


    Michael Saylor, CEO y principal accionista de Microstrategy, anunció algunos cambios estructurales para recuperar la confianza del mercado y fortalecer su negocio. En primer lugar, encaró una nueva estrategia de venta y distribución basada en la transparencia de precios y en el contacto directo con sus clientes. Todos sus productos empezaron a ofrecerse en el nuevo webstore del sitio de Internet de la compañía con precios predeterminados.


    Por otra parte, los cambios tecnológicos llegaron con la puesta a punto de la nueva versión de su plataforma de análisis de base de datos, Microstrategy 7, orientada principalmente a satisfacer las demandas de los negocios en la nueva economía.


    Junto con esta plataforma, aparece, reforzado, el concepto de intelligent e-business, el negocio electrónico inteligente.


    Con una arquitectura abierta basada en HTLM puro, y con más líneas de código que Windows NT 4, la plataforma es capaz de analizar en tiempo real enormes volúmenes de información, de distinta procedencia, a gran velocidad.


    La escalabilidad y la fácil visualización de los cuadros de análisis completan la lista de atributos de esta herramienta que, según la compañía, es imprescindible para la toma de decisiones inteligentes y para la creación de relaciones uno a uno con los clientes.


    “Cuando se habla del éxito del comercio electrónico todos se fijan en el crecimiento de los ingresos. Pero, en realidad, Internet es una herramienta fundamental para que las empresas tradicionales bajen sus costos”, sentencia John Sidgmore, el especialista en Internet y nuevo presidente de Strategy.com, la división de Microstrategy que distribuye información personalizada vía Web o a través de dispositivos inalámbricos. “Las empresas pueden generar enormes ahorros si utilizan la Red para procesar sus órdenes de compra, mejorar sus servicios al cliente y optimizar sus estrategias de marketing y publicidad”, afirma.


    Narrowcasting


    A partir de esta premisa, Microstrategy decidió también diversificar su negocio y extender las potencialidades que ofrece su plataforma para las empresas comprometidas con el universo virtual. Invirtió en el desarrollo de soluciones de narrowcasting y aplicaciones de fácil puesta a punto, centradas en el concepto de E-CRM (Electronic Costumer Relationship Management).


    El narrowcasting (a diferencia del broadcasting) alude a las posibilidades de comunicación directa con los consumidores a través de los nuevos canales de contacto que ofrecen las tecnologías del nuevo siglo. A través del análisis correcto de la información acerca de sus clientes, una empresa puede crear nuevos servicios a medida a través de diferentes medios electrónicos: Internet, teléfono celular, pager o cualquier dispositivo inalámbrico. De este modo, establece un diálogo directo fluido con sus clientes y estrecha las relaciones de lealtad.


    Strategy.com, la división de Microstrategy, se dedica, por ejemplo, a crear contenidos, como el estado del tiempo, noticias de interés general o de finanzas, para después distribuirlos a los clientes de las empresas que se suscriban al servicio.


    Conocer para ganar


    Las aplicaciones E-CRM de Microstrategy ­que corren sobre los productos de los proveedores de programas de CRM del mercado­ incluyen tres instancias de análisis que apuntan al conocimiento profundo del consumidor de la nueva economía y a un manejo personalizado de las relaciones con el cliente.


    La primera es el Web analyser, una aplicación que permite tener una visión detallada de las transacciones online y del perfil de los usuarios y compradores de los sitios de Internet. De este modo, se puede saber con exactitud en qué momento los visitantes abandonan el proceso de compra, o se pueden crear comunidades de usuarios según patrones de consumo.


    Un paso más avanzado del análisis ofrece un estudio detallado del comportamiento de los clientes con el cruce de información obtenida con otras fuentes del mundo off line (por ejemplo los call centers) para poder identificar segmentos de consumidores. Es posible, entonces, personalizar y hacer más eficientes las ventas, los servicios y las acciones de marketing.


    Por último, el denominado Microstrategy Marketing Automation, es una solución integrada que facilita la creación de nuevos servicios para los consumidores con el objetivo de establecer relaciones uno a uno centradas en el concepto de marketing permisivo.

    Un local que se
    proyecta

    Las ventas
    internacionales de Microstrategy representan sólo 25% de la facturación
    total de la empresa. El objetivo, para los próximos años,
    es duplicar este índice. Para ello, la compañía decidió
    abrir operaciones directas en por lo menos uno de los países que
    integran sus filiales regionales. La Argentina se convirtió, así,
    en la cabecera de la división Cono Sur con la apertura de sus oficinas
    en abril de este año. En realidad, Microstrategy Argentina absorbió
    a su representante y distribuidor oficial ­DSS Consulting­ que
    desde 1996 comercializaba sus productos en el país.

    Si bien
    el desembarco directo de Microstrategy coincidió con la caída
    de sus acciones en el Nasdaq, Carlos Vinci, actual director de canales,
    asegura que nunca peligró el plan de expansión internacional
    de la compañía “La cuestión es demostrar que la empresa
    está fuerte y seguir haciendo negocios”, asegura.

    Según
    Vinci, las operaciones en la Argentina fueron “brillantes” durante este
    año. “Superamos todas las expectativas. Fuimos, por ejemplo, la
    oficina de la región que más vendió en el segundo
    trimestre”, se enorgullece. “Vamos a alcanzar para este año una
    facturación cercana a los US$ 4,5 millones con alrededor de 30
    clientes”.

    El directivo
    de Microstrategy cree que las perspectivas de crecimiento del negocio
    de business intelligent en la Argentina son muy buenas porque el
    negocio del software analítico aún no está
    totalmente desarrollado. “Los únicos mercados que aprovecharon
    esta tecnología son las telcos, y empezaron con el análisis
    de tráfico. Captar al área bancaria va a ser uno de los
    desafíos para el próximo año”.

    Una de las
    aplicaciones más importantes de la plataforma de Microstrategy
    para los bancos es la de análisis de riesgo. Y con el advenimiento
    de las siglas CRM y E-CRM, estudiar los consumos de los clientes para
    poder ofrecerles nuevos productos y servicios a través de la Web.

    Uno de los
    anuncios más importantes para 2001 en el mercado local es la asociación
    estratégica con Telecom Argentina para lanzar servicios similares
    a los que brinda en Estados Unidos Strategy.com. Es decir, brindar información
    personalizada a los clientes de la telefónica a través de
    las páginas de Internet, mensajes de alertas por correo electrónico
    o a través de dispositivos inalámbricos.