miércoles, 27 de mayo de 2026

    Después de la tormenta

    Los efectos de la crisis financiera y bursátil internacional
    no tuvieron, por cierto, la misma gravitación en todos los fondos comunes
    de inversión en la Argentina. Los más perjudicados fueron los
    de renta variable, por su estrecha vinculación con la cotización
    de las acciones. Retrocedieron del tope de $ 520 millones alcanzado en septiembre
    de 1997 a menos de $ 285 millones a fines de agosto del ´98. Un mes después
    subieron a $ 300,7 millones y en octubre volvieron a ganar posiciones ($ 330,3
    millones), al amparo del mejoramiento del clima en el mercado bursátil
    (el Merval subió 20,3%). Sin embargo, aun después de esta recuperación,
    los valores patrimoniales de fines de octubre eran inferiores en 24,2% a los
    de un año atrás ($ 435,8 millones)

    Un dato curioso en este segmento del negocio es que, a pesar del fuerte retroceso
    de las cotizaciones bursátiles, no hubo una fuga de cuotapartistas de
    igual intensidad. En agosto, cuando la caída del índice Merval
    alcanzó a 38%, el patrimonio de los fondos de renta variable declinó
    en 35%, lo que indicaría que, si hubo un retiro masivo de inversores,
    fue compensado por el ingreso de otros, atraídos por la oportunidad que
    representaba el fuerte descenso en los valores de las acciones.

    Oscar J. Falleroni, titular de la cámara que agrupa a estas entidades,
    afirma que el número de cuotapartistas de los fondos de renta variable
    se incrementó a pesar de las turbulencias. Para los inversores que se
    inclinan por el riesgo del mercado accionario, estas entidades tienen un costo
    razonable (entre 2 y 5% anual) que en momentos de grandes fluctuaciones carece
    de relevancia.

     

    Premios y castigos

    Uno de estos fondos, el BF Acciones Globales, que al 31 de octubre disponía
    de un patrimonio de $ 32,1 millones, castiga a los inversores que operan
    a corto plazo. Quienes optan por vender dentro del primer año deben pagar
    una comisión extra de 4%, que se reduce a 2% para quienes esperan hasta
    el segundo año.

    Alejandro Castresana, presidente de la sociedad que administra todos los fondos
    del Banco Francés, explica que ese plus está destinado
    a promover entre sus inversores el hábito de permanencia, lo que de alguna
    forma se reflejó en el escaso nivel de rescates registrados durante la
    crisis. “En el último año alcanzaron a sólo 5%”, señala.

    BF Acciones Globales se caracteriza también por ser el único,
    entre los fondos de renta variable, cuyo valor nominal está fijado en
    dólares.

    El Banco Exprinter, a través de Latin Fund, es una de las pocas entidades
    financieras que constituyó solamente fondos comunes de riesgo (acciones
    y títulos) debido a que, por su estructura, no está en condiciones
    de atender las necesidades de una clientela masiva. Ese es el motivo, afirma
    Ignacio Zavalía, responsable del área, por el que los cuatro fondos
    que administra la entidad cuentan con sólo 2.000 cuotapartistas, en su
    mayoría individuos con un promedio de inversión de $ 25.000 cada
    uno.

    Exprinter planea constituir un quinto Latin Fund, que sería mixto (acciones
    y títulos públicos), y de las mismas características de
    los ya existentes.

    Zavalía estima que, aunque los fondos de renta variable carecen en
    la actualidad de una gravitación importante en el mercado (menos de 5%
    del patrimonio total) su participación debería ir acentuándose,
    siguiendo las tendencias de los países más avanzados. En Estados
    Unidos, explica, los portafolios de inversiones más conservadores incluyen
    un mínimo de 55% en acciones que, en los de mayor riesgo, se eleva a
    70%.

    En la Argentina, la gravitación difícilmente supera 5% en los
    más conservadores, y se eleva a 10% en los de mayor riesgo. “Es posible
    que en el 2000 los fondos comunes de renta variable participen con 15% del patrimonio
    total del mercado local que, para esa fecha, podría ubicarse en torno
    a $ 10.000 millones”, vaticina.

    Si se cumplen los pronósticos de Zavalía, en dos años
    los fondos de renta variable exhibirían un patrimonio de $ 1.500 millones,
    lo que significaría un crecimiento explosivo con respecto a los $ 330,3
    millones que registraban a fines de octubre de 1998.

    Con excepción del Latin Fund de Renta Fija Argentina, los otros tres
    fondos del Exprinter aplican la comisión de éxito. Hasta
    una renta anual de 8% cobran una comisión aproximada de 3,5% anual que
    se deduce diariamente en forma proporcional de la cuota. Si la rentabilidad
    anual es superior a 8%, se aplica sobre el excedente una comisión extra
    de 10%.

     

    ¿Conservadores o audaces?

    María Laura Tramezzani, titular de la empresa que administra los FCI
    1784 del Banco Boston, no suscribe el pronóstico de que en los próximos
    años los FCI de renta variable se constituirán en la vedette
    del mercado. El desarrollo de la crisis demostró que los argentinos son
    mucho más conservadores que lo que muchos analistas creían, sostiene.
    Por esa razón “considero que los fondos de renta variable mantendrán
    en los próximos años un desarrollo bastante parecido al que muestran
    en la actualidad”. Sobre un patrimonio total de $ 1.437 millones que al 31 de
    octubre registraban los FCI 1784, los de renta variable sumaban sólo
    $ 47,5 millones (3,3%).

    Antes del estallido de la crisis internacional, en octubre del ´97 60% del
    patrimonio de 1784 correspondía a FCI cuya cartera estaba integrada principalmente
    por títulos públicos. Los de plazo fijo representaban 35%, en
    tanto que 5% correspondía a los de renta variable. A fines de octubre
    de 1998 estos últimos mantenían su gravitación sin mayores
    variantes pero los de plazo fijo pasaron a ocupar el lugar que anteriormente
    correspondía a los de renta fija, y viceversa. “Todavía hace falta
    hacer mucha docencia”, sostiene Tramezzani, “para que los inversores comiencen
    a inclinarse en forma masiva por los FCI de renta variable.”

     

    Sin riesgo

    Los fondos de escaso o mínimo riesgo, como los de plazo fijo, no resultaron
    afectados por la crisis y siguieron expandiéndose a buen ritmo. Debutaron
    en el mercado en enero de 1996 con un patrimonio de $ 464,8 millones, que un
    año después se había duplicado con holgura ($ 973,8 millones),
    para subir en los momentos previos al estallido de la crisis (septiembre del
    ´97) a $ 1.668 millones, y concluyeron el año con $ 1.753 millones.

    En 1998 mantuvieron su evolución ascendente, hasta alcanzar, en octubre,
    $ 3.992,2 millones, equivalentes a 59,6% del patrimonio total ($ 6.699 millones)
    que, a esa fecha, administraban los FCI.

    A pesar de que su cartera está constituida fundamentalmente por depósitos
    a plazo fijo, estos fondos deben mantener en caja de ahorro no menos de 20%
    del nivel que alcancen las operaciones, una exigencia destinada a brindar liquidez
    a sus portafolios, aunque ello reste algo de rentabilidad.

    La mayoría de los FCI adoptaron una política destinada a intentar
    mantener a los cuotapartistas dentro del sistema. Esta actitud tuvo una repercusión
    negativa en los fondos de renta fija, que no brindan la misma seguridad. Contrariamente
    a lo que su denominación da a entender, orientan una parte significativa
    de la cartera hacia los títulos públicos, cuya cotización
    padeció fuertes deterioros durante la crisis.

    A medida que se acentuaba la incertidumbre y el desconcierto entre los operadores,
    fueron perdiendo relevancia. Alcanzaron su máximo nivel en septiembre
    de 1997 con $ 2.474,5 millones, para descender, en enero del ´98, a $ 1.944
    millones. En octubre habían bajado aún más, a $ 1.278 millones,
    lo que representó apenas 19,1% del patrimonio total de los FCI.

    La inestabilidad de los mercados benefició a los fondos de dinero,
    que normalmente centralizan las operaciones de muy corto plazo, vinculadas con
    excedentes transitorios de fondos de las empresas, que los colocan en operaciones
    de uno, dos o tres días. A fines de octubre, estos fondos sumaban $ 575,4
    millones, una cifra notablemente superior al récord de $ 468,9 millones,
    registrado en agosto.

    En cuanto a los fondos cerrados, no experimentaron mayores novedades, salvo
    las relacionadas con la evolución de las cotizaciones que integran su
    cartera. Como su nombre lo indica, se trata de fondos que no reciben el aporte
    de nuevos cuotapartistas después de su constitución. Por lo tanto,
    sus carteras globales exhiben únicamente las oscilaciones de los precios.
    En octubre sumaban $ 110,3 millones y entre ellos se encontraba el administrado
    por el club Boca Juniors (La Xeneize), cuya cotización en septiembre
    fue suspendida por la Bolsa de Comercio, para evitar movimientos especulativos
    relacionados con los problemas judiciales que generaban incertidumbre sobre
    la permanencia, dentro del patrimonio del fondo, de los jugadores del plantel
    de primera división que constituyen el único activo de La Xeneize.

     

    Buenas perspectivas

    La mayoría de los dirigentes del sector cree que el mercado seguirá
    expandiéndose. Pablo G. Cousido, gerente financiero de la Banca Nazionale
    del Lavoro y de la sociedad depositaria que administra los FCI de esa entidad,
    explica que, contrariamente a lo que ocurrió durante el efecto tequila,
    la reciente crisis no provocó un retiro masivo de dinero del sistema.
    “Esto se confirma por el hecho que el patrimonio conjunto de los FCI se mantuvo
    por encima de $ 5.300 millones, lo que demuestra que el sistema se encuentra
    consolidado y brinda una buena base para sustentar expansiones futuras, considerando
    que quienes se mantuvieron fieles a los FCI son típicos inversores de
    largo plazo.”

    “En países avanzados”, argumenta, “el patrimonio de los FCI llega a
    representar más de 30% de los activos totales del mercado financiero,
    mientras que en la Argentina esa relación oscila entre 3 y 4%”.

    Cousido pronostica con optimismo que, a fines del 2000, el patrimonio de los
    FCI podría superar los
    $ 20.000 millones (tres veces el nivel actual) y, en ese caso, su relación
    con la totalidad de los activos financieros estaría en torno a 10%, suponiendo
    que éstos crezcan a un ritmo de 10% anual.

    La BNL administra ocho FCI que, al 31 de octubre, disponían de un patrimonio
    de $ 332 millones, una cifra que exhibe un notable crecimiento frente a los
    $ 270 millones registrados en septiembre.

    Según Cousido, en los próximos meses la BNL tiene previsto constituir
    otros dos fondos destinados a captar nuevos segmentos de inversores. Uno será
    de renta variable, dedicado exclusivamente a los títulos públicos
    y acciones del exterior. El otro se encuadraría en la categoría
    de capital asegurado: en un plazo determinado garantizará a los cuotapartistas
    el reintegro total del capital, más una renta mínima actualmente
    en estudio. Este fondo se ubicará en la franja de los de renta fija;
    por lo tanto, será de escaso riesgo y limitada volatilidad.

    María José Guardo, gerenta de los Superfondos del Banco Río,
    también se muestra optimista acerca del desarrollo del negocio, aunque
    reconoce que “en 1999 la expansión del sector correrá muy pareja
    con el grado de monetización de la economía y recién para
    el segundo semestre es probable que se observe un crecimiento más acelerado,
    siempre que para esa fecha la crisis global se haya superado”.

    Pronostica, en cambio, que para después del 2000 “probablemente volvamos
    a expandirnos a un ritmo bastante similar al registrado hasta los primeros meses
    del año pasado”.

    A fines de octubre, los 16 Superfondos del Banco Río sumaban un patrimonio
    de $ 1.161 millones equivalente a 17,3% del total del sector ($ 6.699 millones).

    El Río lanzó recientemente el Superfondo Garantizado, que tendrá
    una vigencia de dos años. Invertirá el capital en acciones, pero
    con la particularidad de que, si en ese período el mercado exhibe retrocesos,
    se asegura el reintegro del capital. En cambio, los cuotapartistas reciben hasta
    25% de rendimiento si la valorización de las acciones supera esa tasa.

    Según las cifras al 31 de octubre, el liderazgo en el sector de los
    FCI le corresponde al Bank Boston que, a través de 1784, suma un patrimonio
    total de $ 1.436,8 millones (21,4% del total). El Boston es la única
    entidad que, además de promover los FCI por medio de su red de sucursales,
    lo hace también a través de una red de bancos, entre ellos el
    Ciudad, el Empresario de Tucumán, el de Chubut y el Privado de Inversiones.

    Tramezzani estima que en los próximos años el sector seguirá
    creciendo (para el 2000 calcula un patrimonio total de $ 10.000 millones) con
    la posibilidad de que alcancen un gran auge los fondos cerrados garantizados,
    que normalmente se constituyen por un plazo de seis meses o un año.

    Castresana estima que si la crisis que afecta a los mercados entra en una
    etapa de solución, a fines del año próximo el patrimonio
    conjunto de todas las entidades se acercará a los $ 8.000 millones. En
    el supuesto de que la incertidumbre continúe prevaleciendo entre los
    operadores, señala que es posible que no se registre un retiro masivo
    de cuotapartistas del sistema, aunque “podría producirse un nuevo afianzamiento
    de los fondos de plazo fijo, que por su escaso riesgo y excelente liquidez,
    ya demostraron su idoneidad en épocas de crisis”.

    A fines de octubre, los 10 BF administrados por el Banco Francés sumaban
    un patrimonio de $ 906,7 millones, con una participación de 13,5% dentro
    del mercado total.

     

    Los ladrillos

    Al margen de los fondos comunes de inversión tradicionales, que operan
    fundamentalmente con instrumentos financieros, el año pasado se constituyeron
    fondos cerrados dedicados a la actividad inmobiliaria. Uno de ellos es Estancia
    del Pilar, con un patrimonio de US$ 30 millones, que se encuentra construyendo
    un barrio privado en el Gran Buenos Aires.

    También se sumó a este segmento el Superfondo Inmobiliario,
    lanzado por el Banco Río, que dispone de un patrimonio inferior ($ 8,5
    millones) y un plazo de vigencia de cinco años. El proyecto apunta a
    la construcción de dos emprendimientos en la Capital.

    Según Guardo, es muy probable que este fondo se liquide antes del plazo
    estipulado, debido a que los dos proyectos fueron muy bien recibidos por el
    público.

    Los fondos cerrados no reciben nuevos cuotapartistas, salvo que quienes tienen
    posiciones tomadas decidan venderlas. El valor de la cuota parte no se fija
    todos los días, como en los tradicionales. Cada vez que un cuotapartista
    desea liquidar su tenencia, debe buscar el comprador o directamente solicitar
    la intermediación del banco para realizar la venta.

    Su reducida liquidez no es un factor condicionante de su evolución
    futura, teniendo en cuenta que el desarrollo de este tipo de fondos se encuentra
    mucho más relacionado con el sector inmobiliario que con el financiero.
    Si la industria de la construcción muestra síntomas de firmeza,
    no debería haber dificultades para captar capitales destinados a nuevos
    proyectos, cualquiera sea la forma jurídica utilizada para concretarlos.
    *

     

    Evolución de los fondos comunes
    (en millones de $)
    Año Cantidad de Patrimonio Promedio
    entidades neto por Fondo
    1975 18 5,7 0,3
    1976 18 46,2 2,6
    1977 20 16,6 0,8
    1978 20 32,2 1,6
    1979 20 117,1 5,9
    1980 21 87,9 4,2
    1981 23 27,9 1,2
    1982 22 7,8 0,4
    1983 27 17,8 0,7
    1984 28 12,8 0,6
    1985 30 31,8 1,1
    1986 30 14,8 0,6
    1987 30 9,8 0,3
    1988 30 19,9 0,7
    1989 30 68,2 2,3
    1990 29 39,8 1,4
    1991 34 288,3 8,5
    1992 40 184,1 4,6
    1993 48 234,6 4,9
    1994 86 389,4 4,5
    1995 109 630,8 5,8
    1996 152 1868,6 12,3
    1997 188 5347,2 28,4
    1998 Enero 201 5506,6 27,4
    Febrero 203 5658,2 27,8
    Marzo 204 5903,9 28,9
    Abril 202 5887,9 29,1
    Mayo 216 5966,0 27,6
    Junio 221 6185,3 28,0
    julio 224 6235,1 27,8
    Agosto 230 5631,9 24,5
    Septiembre 232 5713,2 24,6
    Octubre 237 6699,0 28,3
    Principales Fondos Comunes en los que invierten las AFJP
    (en millones)
    Entidad 31/10/98 31/10/97
    Cerrados
    Brasil Equity 0,02 0,3
    Latin American Fund 2,70 3,5
    Abiertos
    1784 – Ahorro Dólares 34,8 17,4
    1784 – Ahorro Pesos 38,8 4,7
    Argen III 0,3 ­
    BGN – Corto Plazo 1,1 ­
    BNL – Renta Pesos 11,4 6,5
    BNP Certif. de Dep. Banc. 1,0 ­
    Cardinal Ahorro Pesos 0,5 ­
    Capitales Renta Fija Dólares 3,0 ­
    Capitales Arg. Renta en $ 27,1 3,1
    Capitales Argentinos 1,1 3,6
    Columbia Global 0,01 ­
    Consulting 15,9 ­
    Consult. Boz. Sim. Brasil 7,2 ­
    Dólar Plus 2,1 ­
    Fortaleza 2,7 0,6
    Invesco Patagonia Fund 0,9 1,1
    Invesco Utilities Fund 0,8 1,3
    Latin Fund Accs. Latinoam. 0,8 ­
    Lombard Ahorro en Pesos 0,1 ­
    1784 Mega 2,1 1,6
    Pampa 1,8 0,9
    Roble Ahorro en Dólares 10,2 6,2
    Roble Ahorro en Pesos 12,8 9,1
    Smim Ahorro 2,9 3,2
    Smim Renta Variable Crecim. 13,7 13,9
    Smim Latin América 18,5 10,7
    Smim Renta Variable 3,8 0,8
    Smim total 1,7 ­
    Superfondo Ahorro US$ 18,1 4,1
    Superfondo Ahorro Pesos 34,1 6,6
    Total 2,4 2,5
    Total Renta en Pesos 40,6 7,4
    Toronto Trust 11,0 4,7
    Total 326,03 113,8

     

    Dos años difíciles para los agrícolas

    La última temporada agrícola dejó un sabor amargo entre
    los cuotapartistas de los fondos comunes de inversión directa dedicados
    a la explotación agraria. Los nueve fondos de este tipo que durante 1998
    estuvieron en actividad administraron en conjunto un patrimonio de $ 84 millones
    con una pérdida que osciló entre $ 18 y 23 millones. Ninguno de
    ellos mostró saldo positivo. De este negocio participaron, en total,
    más de 600 inversores, entre particulares, empresas y AFJP.

    La cosecha 1997/98 fue la segunda temporada consecutiva con resultados negativos
    (en la anterior, una persistente sequía fue seguida por un período
    de excesivas lluvias que afectaron los rendimientos).

    Los adversos resultados de los últimos años restaron atractivo
    a la actividad. Para el actual período agrícola (1998/1999) operan
    solamente cinco entidades con un patrimonio conjunto de $ 41 millones, que no
    alcanza a cubrir la mitad del que sumaban los existentes en la última
    cosecha.

    El más importante es el Faid 2003, constituido a fines de 1997. Según
    explica Ricardo M. Scotti, presidente de la sociedad que lo administra, éste
    es el único fondo agrícola con más de un año de
    vigencia. Los restantes se constituyen para una sola cosecha y se liquidan una
    vez finalizada.

    Scotti administra también el Faid 1998/1999 con un patrimonio de $
    6,1 millones, una cifra notablemente inferior a los $ 21 millones de la temporada
    anterior.

    A pesar de que los dos últimos años mostraron resultados negativos,
    Scotti vaticina que la actual temporada mostrará un cambio positivo y
    que los precios de los commodities agrícolas (girasol, maíz
    y soja, fundamentalmente) se mantendrán en niveles similares a los actuales,
    con lo que los rendimientos podrían resultar superiores a 20%.

    En un futuro no muy lejano (uno o dos años) podrían constituirse
    los fondos comunes de inversión cerrados específicamente destinados
    a la actividad forestal. Un importante grupo empresario de Canadá se
    encuentra realizando estudios avanzados para instalar una entidad de esas características
    en Neuquén, dedicada a la explotación del pino de la variedad
    ponderosa.

    El proyecto sería de gran envergadura. Se implantarían entre
    3.000 y 5.000 hectáreas anuales durante 25 o 30 años (en total
    más de 100.000), que requerirían una inversión mínima
    de $ 120 millones.

     

    Fondos comunes de inversión agrícolas
    Entidad Sociedad
    gerente
    Patrimonio
    Dirección
    Faid 2003 Unifund 11.000.000 San Martín 492 – 2º Piso – Oficina 4
    Chacarero II Agra-Fond 9.630.000 San Martín 244 – 3º Piso – Oficina 302
    Agrarius I Títulos y Valores 8.000.000 Reconquista 559 – 2º Piso
    Agrifund 1998/99 Agrimanager 6.300.000 Av. Pte. Quintana 70 – PB – Dto. C
    Faid 1998/99 Unifund 6.100.000 San Martín 492 – 2º Piso – Oficina 4

     

    El mercado mundial

    7,5 billones

    En la última década, especialmente a partir de 1992, el crecimiento
    en el ámbito mundial de los fondos comunes de inversión resultó
    explosivo al amparo de la expansión de la economía internacional
    y un mercado de capitales necesitado de ampliar constantemente los canales de
    inversión para satisfacer las cada vez mayores exigencias de los operadores,
    en un contexto de alta competencia y complejidad.

    A mediados de junio, estas entidades administraban en todo el mundo una cartera
    de US$ 7,5 billones (millones de millones), de los cuales, 5 billones (65%)
    pertenecían a fondos comunes con sede social en Estados Unidos.

    Otros US$ 2 billones (25%) estaban distribuidos en entidades radicadas en
    Europa. El resto de los países suma US$ 500.000 millones, lo que demuestra
    que en economías como Japón y otras del sudeste asiático,
    los fondos comunes de inversión no han tenido un gran desarrollo y carecen
    de la gravitación que ostentan en los países occidentales más
    avanzados.

     

    El debut de los fideicomisos

    Los fondos de inversión directa pueden conformarse como fondos comunes
    cerrados de inversión (Superfondo Inmobiliario o Estancia del Sur) o
    como fideicomisos financieros. En este último caso se constituyen para
    explotar un solo negocio o, en su carácter de fideicomiso marco,
    englobar varios proyectos simultáneos.

    Actualmente hay dos fondos de estas características: el Fidare y el
    Ecipsa Tower, que tiene en ejecución un importante proyecto en la ciudad
    de Córdoba, para lo cual emitió certificados de participación
    y títulos de deuda por US$ 14 millones, aportados por las AFJP (51%),
    bancos (20%), compañías de seguros (19%) e inversores particulares.

    El Fidare es un fideicomiso financiero marco por US$ 100 millones, que está
    próximo a concretar su primer proyecto individual (Fidare II), que comprende
    la construcción de dos torres gemelas en la ciudad de Buenos Aires. Exigirá
    una inversión de $ 11 millones, para lo cual ya emitió los respectivos
    títulos de deuda y los certificados de participación.

    En los fideicomisos financieros, los títulos de deuda otorgan una tasa
    de interés determinada con riesgo mínimo, debido a que están
    garantizados por una hipoteca sobre el inmueble a construir. En cambio, los
    certificados de participación son los únicos que asumen el riesgo
    del negocio. Por esa razón, la calificación que les otorgan las
    empresas especializadas son muy inferiores a las que brindan a los títulos
    de deuda.

    Juan L. Catuogno, presidente de la Cámara de los Fondos de Inversión
    Directa en Actividades Productivas (Cafidap), sostiene que tanto los títulos
    de los fideicomisos como de los fondos comunes de inversión cerrados
    que actúan en el sector inmobiliario pueden ser adquiridos por las AFJP,
    siempre que tengan oferta pública y su calificación por una empresa
    especializada no resulte inferior a BBB.

    Existen estudios bastante avanzados para constituir fideicomisos financieros
    dedicados a la actividad frutícola que, por la modalidad de la explotación,
    deberían extenderse a un período de aproximadamente 10 años,
    pero que una vez armado y puesto en marcha todo el proceso productivo, podría
    ser vendido a terceros. En ese caso, la liquidación del fideicomiso financiero
    estaría en condiciones de concretarse con anticipación al plazo
    estipulado al momento de constituirse.

    Al margen de los fideicomisos financieros, los únicos facultados para
    captar fondos en el mercado de capitales, existen los fideicomisos genéricos,
    que constituyen otro instrumento de financiación y de concreción
    de desarrollos inmobiliarios, con la particularidad de que se concretan en forma
    privada entre partes. A partir de la promulgación de la ley 24.441, en
    enero de 1995, exhibieron una expansión creciente y se estima que, en
    la actualidad, existen patrimonios involucrados en este tipo de negocio fiduciario
    por más de $ 1.000 millones.

    En este terreno, el Banco Francés es uno de los líderes y el
    único entre las entidades financieras que los ha promocionado institucionalmente.
    Algunas instituciones con banca de inversión muy desarrollada también
    los realizan, pero como parte de proyectos de ingeniería financiera.

    Para Federico Máximo Kralj, responsable del área en el Banco
    Francés, los fideicomisos genéricos están destinados a
    alcanzar un gran auge a medida que trasciendan sus ventajas. Con respecto a
    la tradicional hipoteca, por ejemplo, ofrecen garantías mucho más
    sólidas y ágiles, dado que la ejecución de los bienes se
    realiza sin intervención judicial.

    Si bien el grueso de las operaciones con fideicomisos se relacionan con proyectos
    inmobiliarios, la figura se aplica en otro tipo de negocios. Pueden utilizarse,
    por ejemplo, para garantizar el cumplimiento de obligaciones financieras, para
    evitar o neutralizar riesgos durante momentos de transición, como durante
    la compra de una empresa. También son aptos para garantizar el cumplimiento
    de diversos acuerdos entre socios o para administrar bienes de personas, familias
    y fundaciones, y en otros tipos de actividades.

    Para que la figura del fideicomiso resulte ventajosa, se requiere, sostiene
    Kralj, que el fiduciario (el administrador del fideicomiso que garantiza el
    cumplimiento de las cláusulas e instrucciones de los intervinientes)
    sea una entidad de prestigio que se caracterice por la excelencia de su gestión
    ya que, en determinados desarrollos y circunstancias, se convierte en el verdadero
    responsable de llevar adelante el proyecto.

    En México, donde los fideicomisos genéricos existen desde hace
    60 años, hay patrimonios involucrados en este tipo de figura por más
    de US$ 80.000 millones.

     

    El énfasis en la capacitación

    Para Fernando Sánchez Alcázar, representante en el país
    de Fidelity Investments, la compañía de fondos comunes de inversión
    más importante del mundo, durante 1998 el negocio en la Argentina se
    caracterizó por un importante reacomodamiento de las carteras de inversiones
    que, de las posiciones de riesgo (renta variable y renta fija), se volcaron
    a los plazos fijos. Desde su óptica, muchos inversores que habían
    sido mal informados al incorporarse al sistema, decidieron salir y volcarse
    a otras alternativas de inversión.

    La falta de una adecuada información, según Sánchez Alcázar,
    se hizo mucho más evidente en el sector de los fondos de renta fija,
    que habían alcanzado gran auge, por la publicidad de las entidades, que
    destacó los satisfactorios rendimientos anteriores pero sin advertir
    sobre los riesgos de volatilidad de las cotizaciones de los títulos públicos
    que integran la cartera de estos fondos comunes.

    “Al observar que la realidad no era así y que la cuota descendía
    y debían asumir pérdidas, los inversores se sintieron defraudados
    y optaron por retirarse del sistema”, señala Sánchez Alcázar.

    “Para que estos problemas no se repitan y la actividad pueda desplegar todo
    su potencial, es importante que tanto la Comisión Nacional de Valores
    como las entidades bursátiles encaren un régimen de capacitación
    de las distintas fuerzas de venta, como ocurre en los países más
    avanzados.”

    En las economías desarrolladas, para que alguien pueda desempeñarse
    en el mercado financiero como promotor, asesor u oficial de cuentas, debe estar
    registrado como tal en una entidad reguladora.

    A fines de agosto, los 263 fondos comunes que maneja Fidelity Investments
    en todo el mundo sumaban una cartera de US$ 569.000 millones. Si a esto se agregan
    otras administraciones por cuenta y orden de terceros, la cartera total llegaba
    a US$ 942.000 millones.

    A pesar de la dimensión de estas cifras, la intervención de
    Fidelity en el mercado local no alcanzó gran relevancia, debido a las
    limitaciones impuestas a los FCI para realizar inversiones off shore.

    En septiembre de 1998, la Comisión Nacional de Valores modificó
    parcialmente esa restricción, y autorizó a los fondos comunes
    a invertir hasta 25% de su cartera en cuotas partes de entidades del exterior.

    Con este nuevo marco, Sánchez Alcázar estima que en 1999 la
    gravitación de Fidelity Investments en el mercado local aumentará
    significativamente.

    Evolución de las cuotas partes

    (de noviembre de 1997 a octubre de 1998)

    (Se incluyen únicamente entidades autorizadas hasta
    el 31/10/97)

    Renta variable
    Del Buen Ayre 1,40
    BF Calificado ­15,69
    Latin Fund Acciones Arg. ­21,27
    Latin Fund Acciones Latin ­21,64
    CMA Argentina ­24,93
    Smim Renta Variable ­25,66
    Roble Acciones Líderes ­25,73
    Tavelli Plus ­31,00
    Columbia Acciones ­31,36
    Ahorro Global ­31,48
    Roble Acciones Argentinas ­33,22
    1784 Mega ­33,90
    Cardinal Acciones ­33,96
    FIA ­33,96
    Smim Renta Variable Crec. ­34,28
    Rioplatense ­34,39
    Argenfond ­34,68
    Pionero Crecimiento ­35,25
    ABN Amro Acciones ­35,41
    Alianza de Capitales ­36,80
    Rentamas ­37,30
    BF Acciones Globales ­37,53
    BNL Acciones ­37,76
    Quilmes ­38,43
    Univalor ­38,56
    Superfondo Renta Variable ­39,13
    Cenit ­39,29
    1784 Acciones ­40,21
    Unión ­40,37
    Pellegrini Acciones ­40,44
    Smim Latin América ­40,55
    Solidario ­40,60
    Libertador ­41,10
    Delval ­41,49
    VX Mercosur Equity ­41,52
    Provincia Val. Mobiliarios ­42,03
    Superfondo BR Acciones ­42,20
    DB Equity ­42,26
    Nuevo ­42,46
    Fima PB Acciones ­42,51
    CB Bourse Fund ­42,67
    Federación I ­43,22
    Independiente ­43,69
    Fima Acciones ­44,82
    Argen I ­45,14
    Numancia ­45,63
    Litoral ­47,28
    San Jerónimo II ­47,67
    Diagonal ­48,15
    Invesco Utilities Fund ­48,66
    Italfond Acciones ­51,15
    Del Atlántico ­52,62
    Industrial ­54,00
    Atlas ­54,29
    Capital Piano ­55,87
    Victoria ­68,15
    Renta mixta
    Atlas Div. $, US$ y otras monedas 10,39
    1784 Mix 1,56
    Toronto Trust ­2,54
    BNL Global ­4,01
    Mercosur ­7,14
    Leccorp Plus ­8,18
    Selecto ­8,41
    Roble Diversificado ­8,49
    1784 Mix Renta ­10,86
    BF Total ­11,31
    Fima Mix ­11,87
    CMA Emergente ­14,38
    Consultatio Balance Lat. A. Fund ­15,61
    Fima Mix Plus ­16,08
    DB Global ­16,61
    Potencia ­21,08
    San Jerónimo I ­22,01
    Marinver ­25,78
    Pampa ­31,06
    1784 Mix Crecimiento ­32,03
    Renta fija
    Ahorro Renta Fija 9,52
    Tavelli Mix 9,47
    BNL Renta en Dólares 6,37
    Cuyano 4,37
    Provincia Renta Pesos 4,33
    Francés Renta 2,85
    Latin Renta Fija Arg. 1,50
    Numancia Renta en Pesos 1,45
    1784 Classic 1,38
    Provincia Renta Dólares 1,01
    1784 Classic Pesos 0,89
    Fima Renta Corto Plazo 0,53
    Superfondo BR Renta en $ 0,18
    Mercado Monetario ­0,85
    Del Buen Ayre Renta Fija Dólares ­1,54
    BNL Renta Plus en Dólares ­1,77
    Columbia Renta Dólares ­2,00
    Lombard Renta Fija en Pesos ­2,06
    Lombard Premium en Pesos ­2,40
    Lombard Renta Fija en Dólares ­2,56
    Numancia Renta en Divisas ­2,66
    Argen II ­3,09
    Atlas Diversificado Pesos ­3,16
    CMA Renta Fija ­3,41
    Roberts Renta Fija ­3,44
    Superfondo BR Renta US$ ­3,81
    Pionero Renta Dólares ­3,98
    San Jerónimo III ­4,03
    Cardinal Premium ­4,59
    Smim Renta Fija Dólares ­4,91
    Aqumular Renta en Dólares ­5,01
    Lombard Premium en Dólares ­5,23
    Société Générale Renta Fija US$ ­5,37
    Atlas Diversificado Dólares ­5,48
    BF Bonos ­5,68
    ABN Amro Bonos Crecimiento ­6,01
    Latin Renta Fija Latin ­6,14
    1784 Renta Plus ­6,35
    Pellegrini Renta Pública Mixta ­6,38
    BNL Maxi Renta en Pesos ­6,70
    Roble Deuda Privada ­6,91
    1784 Renta en Dólares ­6,99
    VX Renta Fija II ­7,05
    Superfondo Renta Latinoamérica ­7,10
    BGN Renta ­8,18
    Fima Renta Dólares ­8,53
    Litoral Renta Fija ­8,91
    DB Fix ­9,16
    Fima Renta Pesos ­9,31
    San Jerónimo IV ­9,40
    Superfondo BR Inversiones US$ ­9,66
    BNL Maxi Renta en Dólares ­9,71
    Superfondo BR US$ Plus ­10,68
    CB Income Dólar Fund ­10,92
    1784 Maxi Dólares ­11,83
    Superfondo Renta Fija US$ ­12,16
    Smim Renta Fija ­12,73
    Invesco Patagonia Fund ­14,91
    VX Renta Fija ­16,32
    Plazo fijo
    BGN Corto Plazo 9,02
    BNL Renta en Pesos 8,15
    Lombard Ahorro en Pesos 7,98
    ABN Amro Ahorro Pesos 7,81
    Superfondo Ahorro en $ 7,74
    Pionero Financiero Pesos 7,60
    1784 Ahorro Pesos 7,55
    Superfondo BR Ahorro en $ 7,38
    Qib Renta Fija 7,35
    Pellegrini Renta Pesos 7,33
    Cardinal Ahorro en Pesos 7,27
    Roble Ahorro Pesos 7,26
    Fortaleza 7,23
    Smim Ahorro 7,22
    Lombard Ahorro en Dólares 7,14
    Columbia Global 6,70
    BF Renta Pesos 6,67
    Cardinal ahorro Dólares 6,54
    Superfondo BR Ahorro US$ 6,37
    Pellegrini Renta Dólares 6,28
    Pionero Financiero Dólares 6,25
    Roble Ahorro Dólares 6,20
    ABN Amro Ahorro Dólares 6,17
    BF Renta Dólares 6,15
    Dólar Plus 5,96
    Superfondo Ahorro US$ 5,90
    1784 Ahorro Dólares 5,71
    DB Ahorro Pesos 5,67
    CB Prime Fund 5,46
    Nuevo Renta Pesos 5,23
    DB Ahorro Dólares 4,60
    Marinver III Renta Fija en Dólares 4,43
    Marinver II Renta Fija en M/N 4,14
    Marinver IV 3,82
    CB Choice Fund 2,31
    Nuevo Renta Dólares 1,70
    De dinero
    Argen III 8,57
    Argen IV 8,19
    CB Money Fund 6,91
    Fima Money Market Pesos 6,77
    Fima Money Market Dólares 6,05
    Cerrados
    Boca Junior (US$) – Valor Técn. 9,24
    Latin American Fund (US$) ­17,10
    Evolución mensual de los patrimonios netos (en millones)
    Año Período Total Renta Renta Plazo Mixtos Cerrados Fondos
    variable fija fijo   de dinero
    1995 Enero 363,7 117,9 176,7 69,1
    Febrero 346,0 94,8 187,5 63,7
    Marzo 340,7 107,4 175,1 58,2
    Abril 389,9 107,1 200,4 62,4
    Mayo 408,2 115,1 230,2 62,9
    Junio 487,1 104,7 301,4 81,0
    Julio 462,4 115,1 285,2 82,1
    Agosto 504,8 116,7 324,7 83,4
    Septiembre 534,2 111,1 358,5 84,3
    Octubre 578,7 111,7 408,7 61,3
    Noviembre 625,2 123,3 439,4 62,5
    Diciembre 630,8 140,8 428,8 61,6
    1996 Enero 831,4 144,9 125,4 464,8 25,8 70,6
    Febrero 918,4 127,7 125,8 568,6 28,1 68,1
    Marzo 1.011,1 128,4 146,9 834,1 33,9 67,7
    Abril 970,2 140,2 174,2 548,2 39,9 69,7
    Mayo 1.077,9 144,7 222,8 582,1 54,1 74,1
    Junio 1.131,8 148,9 255,4 587,6 63,9 75,8
    Julio 1.251,3 134,1 279,8 694,3 68,8 74,5
    Agosto 1.257,3 128,8 321,7 652,3 72,3 75,7 6,5
    Septiembre 1.476,6 149,6 384,0 771,7 87,0 77,7 6,6
    Octubre 1.639,6 156,5 468,1 833,2 96,6 76,8 8,4
    Noviembre 1.699,7 163,6 553,4 793,4 102,9 77,7 8,8
    Diciembre 1.868,6 193,6 630,5 838,7 113,8 81,0 11,1
    1997 Enero 2.150,1 200,2 734,7 973,8 141,7 87,8 12,8
    Febrero 2.336,4 212,4 850,3 999,0 164,6 92,7 17,4
    Marzo 2.459,7 232,1 913,4 1.009,0 196,4 91,0 17,7
    Abril 2.809,6 258,7 1.024,2 1.164,9 229,9 95,0 36,9
    Mayo 3.297,9 309,7 1.217,5 1.320,8 306,3 101,5 42,1
    Junio 3.945,8 372,1