viernes, 1 de mayo de 2026

    Tendencias

    Africa

    ¿El último mercado emergente?

    La reciente y prolongada visita del presidente norteamericano Bill

    Clinton a cinco países africanos bien puede interpretarse como

    un gesto político para lograr la apertura de la región,

    que mantiene estrechos vínculos con sus ex colonizadores

    europeos.

    La visita de Clinton fue acompañada por la

    aprobación de una ley que prevé la reducción o

    la supresión de barreras aduaneras para más de 1.800

    productos provenientes del Africa al sur del Sahara.

    El representante demócrata Charles Rangel

    señaló abiertamente que Africa “es la única

    parte del mundo donde los norteamericanos no hemos realmente

    invertido ni establecido vínculos comerciales”; la secretaria

    de Estado para asuntos africanos, Susan Rice, exaltó, por su

    parte, los méritos de “un enorme mercado poco explotado, con

    más de 700 millones de habitantes y enormes riquezas no

    aprovechadas”.

    Una parte del continente puede identificarse con estas

    declaraciones: cinco de las veinte economías que más

    crecieron en el mundo son africanas. Pero muchos de estos Estados

    cargan con las consecuencias de una década de ajuste

    estructural y carecen tanto de capitalistas como de mercados, por lo

    que su integración a la economía mundial parece lejana.

     

    Islandia

    Paraíso fiscal de hielo

    La imagen del off-shore banking en una isla del Atlántico

    evoca indefectiblemente las playas soleadas de las Islas

    Caimán. Sin embargo, este estereotipo puede verse modificado

    por la intención de Islandia de ingresar al mundo de las

    finanzas internacionales como nuevo centro de depósitos

    internacionales.

    Esta isla volcánica, antigua colonia nórdica, tiene

    sólo 300.000 habitantes y está siempre en los primeros

    puestos en los diversos índices internacionales de desarrollo

    humano y calidad de vida.

    El gobierno estudia la posibilidad de emular a Luxemburgo y Suiza

    como refugio seguro para los depositantes que necesitan seguridad; de

    hecho, ya tiene encargados varios estudios sobre la factibilidad de

    esta transformación. La Unión Europea está

    intentando armonizar la regulación bancaria de Luxemburgo con

    la del resto de los países miembros; dado que Islandia no

    pertenece a la Unión, puede ser un buen candidato para

    sustituir a Luxemburgo como centro financiero.

     

    Dos recetas

    Corea y Nueva Zelanda

    En materia de política monetaria, es un ejercicio

    interesante comparar las medidas tomadas por Corea y Nueva Zelanda

    frente a la crisis asiática. El empeoramiento de los

    términos de intercambio implica una reducción del

    ingreso del país. ¿Cómo deberían reaccionar

    frente a un shock de este tipo? Don Brash, gobernador de la Reserva

    Federal neocelandesa, decidió ablandar la política

    monetaria bajando las tasas de interés en 150 puntos

    básicos y anunció que podría continuarse en este

    camino si los precios de las exportaciones seguían cayendo.

    Desde mediados del ´97, cuando estalló la crisis

    asiática, el dólar neocelandés se devaluó

    20%, y las autoridades señalaron que un tipo de cambio aun

    mayor es la respuesta apropiada para un shock externo de este tipo.

    La reacción de Corea frente a una crisis similar fue

    exactamente la inversa: restringió la política

    monetaria para estabilizar la tasa de cambio. Por supuesto, el costo

    de esta medida en términos de producto puede ser alto, con

    aumento del desempleo y destrucción de una parte importante de

    las pequeñas y medianas empresas. Una política similar

    a la neocelandesa habría permitido estabilizar el nivel de

    demanda agregada interna en un nivel más alto y evitado una

    parte de estos costos. Sin embargo, sin la estabilización de

    la tasa de cambio la moneda se habría devaluado, aumentando el

    peso de la deuda externa, una situación muy difícil de

    sostener para Corea.

    Los países exportadores de commodities enfrentan

    importantes fluctuaciones en sus términos de intercambio, y

    pueden verse obligados a tomar medidas duramente recesivas cuando su

    endeudamiento llega a niveles demasiados altos.