viernes, 1 de mayo de 2026

    El cartero electrónico

    A fines de agosto, en la oficina de Luis Cudmani -un ingeniero
    tucumano que desde marzo ocupa la presidencia de Itron- una botella
    de champagne de seis litros esperaba su turno para ser descorchada.
    El brindis tenía fecha establecida -el primer día de
    septiembre- y un motivo nada banal: celebrar el inicio de la
    gestión del consorcio integrado por Itron, Sideco -ambas
    pertenecientes a la Sociedad Macri (Socma)- y el Banco de Galicia al
    frente del Correo Argentino.

    En rigor, los festejos habían comenzado justo un mes antes.
    El 31 de julio, el binomio Socma-Galicia supo que los compromisos
    contenidos en su oferta -abonar un canon semestral de US$ 51,6
    millones a lo largo de 20 años y realizar inversiones anuales
    en tecnología por US$ 25 millones durante la próxima
    década- habían inclinado el fiel de la balanza a su
    favor. Así, el consorcio lograba quedarse con el control -por
    un período de treinta años- del principal operador
    postal de la Argentina. Y Francisco Macri obtenía su primera
    gran privatización desde 1991.

    “Decidimos incursionar en los servicios postales porque pensamos
    que el negocio puede crecer y ser rentable. Desde sus orígenes
    Itron se caracterizó por ser una empresa dispuesta a asumir
    riesgos. Y el del Correo es, quizás, uno de los
    desafíos más grandes que se pueda tomar en la Argentina
    de hoy: no solamente debemos reconvertir a una compañía
    que se fue deteriorando en manos del Estado. También tenemos
    que ayudar a dar vuelta un mercado -el postal- que, por estar en el
    centro de disputas y cuestionamientos de toda índole,
    resultó perjudicado”, asegura Cudmani.

    Nacida en 1983 como proveedora de soluciones informáticas
    integrales y comunicaciones, Itron es en la actualidad un holding que
    agrupa a siete empresas en la Argentina y a otras dos en Brasil (ver
    gráfico). Hace cuatro años decidió encarar su
    expansión regional: para desembarcar en el gigantesco mercado
    vecino adquirió un tercio del paquete accionario de Proceda,
    una empresa especializada en el procesamiento de información
    para las operadoras de tarjetas de crédito. Desde entonces sus
    números sólo hablan de crecimiento: pasó de
    facturar US$ 69 millones en 1993 a 287 millones estimados para este
    año.

     

    Mostrar las cartas

     

    Ahora, en su papel de accionista con mayor participación
    dentro de la sociedad que operará el Correo Argentino hasta
    septiembre del 2027 (posee 40% del paquete, frente a 33,5% de Sideco,
    12,5% del Banco de Galicia y 14% que quedó en manos de los
    empleados), Itron se enfrenta a la que, quizá, sea su apuesta
    más grande: lograr que la empresa postal abandone
    rápidamente el rojo que tiñe su balance -actualmente
    pierde US$ 4 millones por mes y tiene un déficit operativo de
    US$ 23 millones anuales- para hacer del festejo un buen negocio.

    “Buscamos duplicar el volumen de ventas del Correo. Según
    nuestros planes de trabajo, lograr ese objetivo -llevar la
    facturación de los actuales $ 490 millones a $ 1.000 millones-
    demandará, por lo menos, cuatro o cinco años. Durante
    ese tiempo deberemos absorber un esfuerzo financiero importante:
    pagar el canon y realizar las inversiones en tecnología. Pero
    estamos hablando de un negocio a 30 años. Si
    diseñábamos nuestra oferta esperando que el Correo
    fuera rentable en el corto plazo, perdíamos”, admite Cudmani.

    La fórmula con la que buscarán desarrollar el
    mercado se asienta sobre dos objetivos inmediatos: asegurar la
    calidad del servicio y mejorar la percepción de la empresa por
    parte de los consumidores. “Queremos demostrar que podemos mejorar la
    gestión del Correo Argentino, aplicando las tecnologías
    necesarias para volverla más eficiente. En cuanto a la imagen,
    el Correo Argentino es una marca enorme. Y eso pudo verse hace unos
    años: el relanzamiento de la empresa encarado por el Estado
    mejoró rápidamente la facturación y
    cambió la percepción entre la gente. Crear imagen de
    una compañía inexistente lleva décadas.
    Recuperar imagen de una empresa que los argentinos sienten como
    propia nos va a demandar mucho menos tiempo”, explica Serafín
    Alvarez Tato, director de Marketing de Itron.

    Para Orlando Salvestrini, el ejecutivo de Itron que desde hace
    unas semanas se sienta en el sillón principal del directorio
    del Correo Argentino, la clave pasará por hacer “que crezca el
    negocio y el mercado postal se agrande. Los argentinos van a escribir
    más cartas, porque un consumo per capita anual de 30 es
    bajísimo. Nuestro desafío es que en el Correo crezca la
    informática para que, al mismo tiempo, crezcan el sobre y el
    papel”.

     

    Los aliados financieros

     

    Para materializar el proceso de reingeniería que tienen
    pensado desarrollar a partir de abril, cuando se cumplan seis meses
    de la toma de control, los flamantes dueños del Correo
    prometen sumar nuevos servicios a los que actualmente brinda la
    empresa. “Se evaluaron todos los negocios que tienen que ver con el
    retailing, y uno de ellos es el de los productos financieros.
    Entendemos que el nuevo Correo llevará a cabo alguna actividad
    financiera adicional a la que hoy ya tiene con los giros,
    transferencias, pagos y cobranzas por cuenta de terceros. El volumen
    de esos negocios representa 10% de la facturación actual, pero
    creemos que puede desarrollarse mucho más”, dice Cudmani.

    La cautela de Itron contrasta con el entusiasmo de su socio
    financiero, el Banco de Galicia, que ve en la red de 6.000 sucursales
    que la empresa posee en todo el país una formidable arma
    estratégica. Cudmani afirma que “ni nosotros ni el Banco de
    Galicia pensamos que las sucursales vayan a transformarse en
    entidades bancarias. Como dije muchas veces, el core business del
    Correo Argentino seguirá siendo, como sucede con todos los
    correos del mundo, el servicio postal”.

    En cuanto a los servicios adicionales, la propuesta de Itron toma
    al Centro de Servicios Múltiples que la Red Pago Fácil
    -otro emprendimiento de la empresa- ha montado en San Isidro como
    modelo a imitar. En él concentran el cobro de facturas de
    servicios públicos, atienden a clientes de Telecom en todo lo
    vinculado con facturación, y se proponen realizar promociones
    de diferentes productos, entre ellos telefonía celular.

    Cudmani asegura que la idea que manejan “consiste en reproducir
    esa modalidad en aquellas sucursales del Correo donde resulte
    conveniente hacerlo, pero teniendo en cuenta que lo primero es
    asegurar el negocio postal. Porque si nuestros clientes -personas o
    empresas- creen que el foco del Correo va a estar en vender cualquier
    cosa, armando una sucursal tipo supermercado, podemos llegar a
    enfrentarnos a un serio problema de percepción. En todo el
    mundo el negocio postal se define por dos conceptos: confianza y red.
    Esta última -que abarca los aspectos de logística,
    comunicaciones y tecnología- es nuestra principal variable
    competitiva. Lo otro es la confianza, y la base de esa confianza ya
    existe. Nuestra tarea consistirá en potenciarla”.

    M.B.

     

    Itron en cifras

     

    * Fundada en 1983

    * Integradora de soluciones informáticas y comunicaciones

    * Grupo Itron

    * Itron Argentina

    Itron, INS, ISC Bunker Ramo, Sepsa, Sistemas Catastrales,

    Red Electrónica, Brinks Argentina

    * Itron Brasil

    Proceda, Unissa

    * Ventas anuales (en $)

    1993: 69 millones

    1994: 103 millones

    1995: 171 millones

    1996: 208 millones

    1997: 287 millones (est.)

    * Cantidad de empleados (al 31/12/96)

    Itron Argentina: 369

    Itron Brasil: 1.080

     

     

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