De cara o de espaldas al río, la fisonomía de Buenos Aires cambia a pasos agigantados. Edificios inteligentes con la firma
de grandes del diseño como César Pelli para el edificio República, o de Peralta Ramos en el caso de la torre Fortabat, se
perfilan como el nuevo sello de marca de la ciudad. Sin embargo, nadie les prometió un jardín de rosas a los inversionistas
interesados en el sector inmobiliario.
El mercado de los edificios de oficina se satura. ¿Cuántas oficinas puede haber en la Capital Federal? Es imprescindible la
búsqueda de nuevos productos, como por ejemplo viviendas económicas, edificios de cocheras, desarrollo de hoteles en la
ruta o de fast food no sólo en estaciones de servicio. Se necesitan productos llamativos. A través de estudios cada vez más
específicos, hay que achicar el espectro hasta encontrar el nicho de mercado que falta, asegura Patricia Arturi, titular de
Hemela, una empresa especialista en negocios inmobiliarios.
La firma se dedica al trading con grupos europeos, en su mayoría españoles y franceses, cuya principal expectativa consiste
en traer tecnología propia para asociarse con empresas locales en proyectos definidos del sector minero, inmobiliario y de
hotelería. Hemela se ocupa del estudio del negocio, el análisis del mercado, la conexión con los diferentes grupos y la
búsqueda de la financiación para cada proyecto.
Trabajamos con bancos españoles, entre ellos el Central Hispano y el Bilbao Vizcaya, porque brindan una financiación
blanda para empresas españolas que quieran invertir fuera de España, aclara Arturi.
Proyectos a Mediano Plazo
Para Arturi, lo fundamental en cualquier tipo de emprendimiento inmobiliario es la visión urbanística, que tome en cuenta
las modificaciones que sufre la ciudad. Los emprendimientos como la autopista cambian definitivamente el paisaje y a
veces se hacen bastante caóticamente. Uno de los aspectos que le ayuda a definir la factibilidad de un proyecto es su doble
visión como arquitecta y usuaria: analizar qué falta al utilizar la infraestructura básica de la ciudad. Es muy importante
tener una formación en arquitectura y contar con los conocimientos acerca de cuáles son las exigencias del mercado.
Analizar un proyecto y poder sugerir, interactuar con el estudio encargado del proyecto y adaptarlo a las demandas de los
inversores.
Hoy por hoy, grupos chilenos están interesados en aplicar su know how en el negocio inmobiliario, orientado al filón de
viviendas económicas. Serían emprendimientos medianos, de US$ 7 u 8 millones, que en Chile alcanzaron un muy alto
desarrollo y que en cualquier momento pueden venir a la Argentina.
En cuanto a los proyectos turísticos, aunque la titular de Hemela prefiere no dar nombres, los principales interesados son
operadores de hoteles españoles que ven con buenos ojos la instalación de establecimientos de nivel medio 100
habitaciones con una inversión que alcanza entre 15 y 20 millones en las provincias de Córdoba, Mendoza y, por sobre
todo, en el sur, en la zona del glaciar Perito Moreno.
Grupos asturianos entre los que se encuentra Duro Felguera que también desembarcó en Venezuela y Colombia se contactaron
con Hemela para iniciar conversaciones con Altécnica y Maqui del Plata: Les interesa, sobre todo, asociarse y aportar tecnología
en algún proyecto concreto, algún joint venture con ingeniería local. Los asturianos, por ejemplo, están detrás de la explotación de
carbón.
