miércoles, 29 de abril de 2026

    La fascinación de la red

    Novell, una de las principales empresas de software del mundo, no nació en Silicon Valley como casi todas sus colegas del

    sector, sino en el estado norteamericano de Utah. Sus fundadores fueron cuatro estudiantes que gestaron el futuro producto

    estrella de la companía: NetWare, un sistema operativo de red, que permite un servicio de impresión y otras posibilidades

    como correo electrónico y el acceso a información. Ray Noorda, alma mater de la moderna Novell, fue invitado a comprar

    en 1982 la vieja Novell Data Systems, dedicada a la producción de hardware e impresoras.

    Con la intención de radicarse en Utah por problemas de salud de su hijo, aceptó el desafío de cambiar la historia de una

    empresa al borde de la bancarrota reconvirtiendo el corazón de sus negocios. Para sorpresa de todos, a Ray Noorda le

    interesaron poco y nada los productos principales de la cartera de Novell Data Systems. Lo que le llamó la atención fue el

    desarrollo de software concebido por los cuatro estudiantes para dar valor agregado a los equipos. SuperSet, el sistema que

    hacía que las computadoras se comunicaran entre sí, fue individualizado por Noorda como la verdadera oportunidad de

    negocios. Había nacido la visión de red informática que constituiría en adelante la política corporativa y de marketing de

    Novell.

    El paso siguiente fue introducir Netware, sucedáneo del programa de software de red original y basado en el

    microprocesador Intel 8086. Dejaron defitivamente las PCs y las impresoras para dedicarse a la producción de software y

    plaquetas de red. En 1983 la companía comenzó a cotizar sus acciones en la Bolsa. Nada podría detener su crecimiento

    explosivo.

    La Asociación como Herramienta

    Una de las aristas fundamentales de la política de crecimiento corporativo fue la larga serie de fusiones y adquisiciones a

    partir de 1986, que cumplieron con el doble objeto de ampliar su espectro y ocupar porciones y segmentos decisivos del

    mercado. El gran merger de los últimos tiempos fue el realizado con WordPerfect Corporation, al que luego se sumó la

    adquisición de Borlands Quattro Pro, la empresa propietaria de la famosa planilla de cálculo. La fusión con WordPerfect

    dice Gustavo Maggi, gerente de marketing y canales de Novell de Argentina es otra de las demostraciones de la visión

    de Ray Noorda, quien supo anticiparse al auge de las comunicaciones.

    El año pasado, Novell facturó US$ 2.000 millones, con ganancias netas por US$ 206 milllones, y ocupa el tercer lugar entre las

    empresas de software más grandes del mundo. Durante 1994 su principal desafío fue integrar a su estructura los recursos y el

    talento de Unix Systems Laboratories y de WordPerfect. En materia de desarrollo de software se concentró en UnixWare 2,

    GroupWise 4 y Netware 4, sucedáneo de aquel primer producto estrella. Novell se ufana de controlar hoy 75% del mercado

    mundial de sistemas operativos de red, seguido por Microsoft (8%) e IBM (7%).

    Hasta la década pasada, los analistas ubicaban el corazón de la informática en la desk-top. A partir de la gran revolución del

    software, el centro de gravedad se está desplazando desde la PC a la red. Hoy en día, el núcleo de una organización es la

    red, porque a través de ella se puede acceder a un gran caudal de información y de servicios, compartiendo y optimizando

    recursos. Está probado que las redes son esenciales para incrementar la productividad de las empresas y su

    intercomunicación, destaca Maggi.

    El Desembarco en la Región

    La oficina de Novell en la Argentina, subsidiaria de la central estadounidense, se instaló en julio de 1994. Básicamente funciona,

    por ahora, como agente de ventas y marketing. Su misión es generar mayor demanda a través de herramientas de comercialización

    y dar soporte a los distribuidores. Representantes de Novell ya trabajan con grandes usuarios identificando los problemas y

    proponiendo soluciones.

    En 1994, la empresa registró ventas en la Argentina por $ 7,5 millones de pesos. Su objetivo para este año es superar

    en 3 millones esa cifra. El mercado latinoamericano, y en particular el argentino, despertó el interés de Novell por

    establecerse en el país a pesar de que tiene presencia a través de sus productos desde hace más de siete años, señala

    Alfredo Salas, gerente general de la filial local. Novell de Argentina maneja también los mercados de Uruguay y

    Paraguay. Hoy en día las empresas argentinas se dan cuenta de que para competir con sus pares internacionales

    tienen que estar a la vanguardia en lo referente a la tecnología informática. Ese cuadro representa una gran

    oportunidad para Novell en el marco de un país que crece, advierte Salas.

    Toda la estrategia de la firma está asentada en la previsión de que, en el término de cinco años, más de 1.000 millones de

    personas estarán conectadas a una red informática. Las computadoras ampliarán su radio de acción incluyendo otros

    servicios, como televisión, teléfonos y otras aplicaciones. Y como la necesidad de comunicarse, entretenerse e informarse es

    insaciable, la industria de la computación tiene que defenderse de los embates logrando un lugar permanente en la vida

    diaria: ése es el esquema de la computación ubicua y ominipresente. Hoy en día, algo más de la mitad de los usuarios

    mundiales de PCs están conectados en red. Nuestro objetivo asevera Salas es que para el año 2000 logremos conectar

    con nuestros productos a ese mercado futuro de 1.000 millones de personas.