sábado, 30 de mayo de 2026

    Mercoseguros

    La elección de Fernando Henrique Cardoso como presidente de Brasil contribuirá a limar las asimetrías que hoy existen entre la Argentina y ese país en materia de seguros. El presidente electo se mostró partidario de eliminar el monopolio estatal sobre el mercado de reaseguros, ejercido a través del Instituto de Reaseguros de Brasil (IRB), que cumple funciones equivalentes a las que en la Argentina ejercía el Inder. Cardoso también sería partidario de eliminar las actuales restricciones existentes para los operadores e inversores extranjeros, que no pueden mantener más de 33% del poder votante a que da derecho el capital accionario de las compañías que operan en ese país.

    La otra asimetría se relaciona con la forma jurídica que deben tener en Brasil las compañías aseguradoras. Sólo pueden operar en la actividad sociedades anónimas; por lo tanto, las cooperativas y las mutuales que funcionan en la Argentina (representan casi 30% del mercado total) quedarían excluidas de participar en esa plaza.

    Eliminadas estas asimetrías, quedarían otras que deberían ser objeto de nuevas negociaciones para nivelar las cargas impositivas y los costos laborales, además de una adecuada armonización de las condiciones técnicas vigentes en los distintos tipos de seguros. En la Argentina, por ejemplo, las

    cargas impositivas sobre las primas representan cerca de 30%, mientras que en Brasil sólo llegan a 4%.

    Por estas razones, De Vedia opina que el Mercoseguros recién podrá ser una realidad dentro de cinco o seis ajos, aunque reconoce que constituye una oportunidad histórica para los aseguradores argentinos.

    En este campo hay que analizar también las posibles vinculaciones con el Nafta, ya sea a través del Mercoseguros o en forma bilateral con cada uno de los países que lo componen. La negociación a nivel individual debería emprenderse, sostiene De Vedia, siempre que se hagan las reservas necesarias en los acuerdos finales del Mercoseguros, aunque lo más lógico y equitativo para los países sería un acuerdo global entre el Mercoseguros y el Nafta.