En setiembre de 1969, MERCADO desplegaba un informe acerca del selecto “club de los 10.000 millones”, en referencia a los 20 bancos cuyos depósitos excedían esa cifra. Esas 20 instituciones reunían, al 31 de mayo de ese año, 558.400 millones de pesos en depósitos, casi 77% del total de la banca privada local; el restante 23% se repartía entre otras 70 entidades. Los 10 primeros lugares del ranking (ver cuadro) correspondían a quienes superaban prácticamente la barrera de los 20.000 millones, con una notable permanencia de los mismos nombres en los tres sitios de privilegio en el podio.
Esto ocurría en los primeros doce meses de las reformas operadas en el sector, que permitieron la liberación de efectivos mínimos. En ese lapso, la masa total de depósitos se incrementó en 382.500 millones de pesos (32,8%), una suma de la que el sector privado capturó la mitad.
Desde la perspectiva de los préstamos, el aumento fue de 360.300 millones de pesos, a una tasa de 39,7%, con un participación para la banca privada de 52,5%. En este rubro, nuevamente el Galicia lideraba el pelotón, seguido por el de Italia, el Nuevo Banco Italiano, el de Londres y el City.
En el desglose más fino, las cuentas hipotecarias insumían alrededor de 73.000 millones de pesos.
Según comentaba por entonces un banquero, “descontada esa cifra se tendría una imagen más real del auténtico manejo bancario”. Conforme a ello, se producían reubicaciones en el ranking: el liderazgo se atribuía al Banco de Londres, con casi 54.000 millones en depósitos puros, seguido del Galicia y el Italia con cerca de 45.000, y luego el Español, con 42.000 millones de pesos.
En el mundo, en tanto, los depósitos totales de los 500 bancos más importantes de Occidente habían subido 15,7% en 1968. El conjunto de esas instituciones alcanzaba la cifra récord de US$ 699.500 millones, con un avance de US$ 94.800 millones a lo largo de ese año. Del total de 500 líderes, 197 eran de origen estadounidense. A la Argentina le correspondieron los lugares 225º y 295º en la lista, con los bancos Nación y de la Provincia de Buenos Aires. Tres colosos norteamericanos -el Bank of America, el Chase Manhattan y el First National City Bank- controlaban 17% de los depósitos totales de los 50 bancos más importantes del mundo.
SALUD DE ACERO.
En diciembre de ese mismo año, MERCADO analizaba la evolución del sector siderúrgico a través de cifras más que alentadoras. El consumo aparente total (producción e importación, menos exportación) alcanzaba a los 3,3 millones de toneladas, con un aumento de 22% con respecto al año anterior. Esto marcó un récord desde 1930, si bien sólo lograba reinstalarse en los niveles de consumo promedio del período 1900/1930. La producción local de acero crudo llegaba a 1,8 millones de toneladas, un volumen con el que se cubría 55% de las necesidades nacionales.
Mientras que en años anteriores el promedio de crecimiento del sector duplicaba el ritmo de ascenso del PBI, en 1969 la relación era de tres a uno. Según los directivos de las principales empresas, el incremento era consecuencia de un intenso plan de inversiones públicas unido a un mayor nivel de actividad de la construcción, fabricación de automotores, oleoductos y gasoductos, envases de hojalata, maquinaria y artículos para el hogar.
Otro hecho destacable era que, por primera vez, los precios del mercado interno se mantenían sin variaciones durante un período considerable. Prácticamente no cambiaban desde abril de 1967, y más: Somisa realizaba ventas por debajo de los niveles internacionales, como consecuencia de su adhesión al plan de estabilización de precios.
Pero si 1969 había sido un buen año, 1970 prometía un nuevo récord: según los industriales, de mantenerse las tendencias vigentes en la economía, el consumo superaría los 3,6 millones de toneladas.
