La magnitud del plan de privatizaciones se pone de relieve en toda su intensidad al analizar la gravitación de las empresas del Estado dentro de la economía nacional. Tradicionalmente, la participación de esas compañías oscilaba entre 29 y 32% de las ventas totales de las empresas que integraban el ranking. En 1992, esa relación disminuyó a 16,8%, debido a que tanto la privatización de Segba como la de Gas del Estado se concretaron en las postrimerías de ese año.
En 1993, las empresas estatales sólo cubrieron 3,4% de las ventas totales, fundamentalmente por la inclusión de la Lotería Nacional, que ocupa el puesto 11º en el ranking general. También hay que mencionar que Subterráneos figura en este ranking todavía como empresa estatal porque su privatización se concretó en 1994.
No fue posible obtener los datos de ventas de las empresas ferroviarias; por esta razón las cifras que figuran en el ranking fueron estimadas por MERCADO. Las empresas de este sector quedarán totalmente privatizadas durante este año, de manera que en el próximo ranking ya deberían figurar las nuevas concesionarias.
Agua y Energía es otra empresa que todavía refleja una fuerte gravitación estatal, que en el próximo año también debería estar sensiblemente disminuida, no así en lo que respecta a Encotesa, que probablemente se incorpore al sector privado recién a fines de 1995 o comienzos de 1996.
También queda por privatizar Petroquímica Bahía Blanca, cuyo traspaso se complicó bastante por las fuertes pérdidas que soporta, algo similar a lo que ocurre con ELMA, que vio fracasar los dos intentos anteriores de privatización.
