miércoles, 29 de abril de 2026

    Hasta que la empresa nos separe

    Hasta no hace mucho eran una rareza. Ahora, 15% de los ejecutivos norteamericanos que deben mudarse de ciudad por razones laborales son mujeres.

    Lo que plantea otro problema espinoso: la reubicación profesional del marido y del resto de la familia. Hace poco más de un año, Ruth Meyer Hollenback llegó a su oficina con una gran noticia: estaba esperando su primer bebé. Pero fue ella la sorprendida: le ofrecían un ascenso, que a su vez involucraba un traslado. “Yo estaba encantada, pero sentía que no podía aceptarlo”, recuerda

    Hollenback. “No sabía si podría hacerme cargo de tantas cosas: estar embarazada, forzar la reubicación de mi marido y comenzar un trabajo nuevo, todo junto.”

    Luego de semanas de deliberaciones con su marido Joe, para entonces técnico de la McDonnell Douglas, Hollenback aceptó el cargo. “Llegamos a la c conclusión de que yo tenía mejores posibilidades de sueldo”, dice. En su nuevo cargo como vicepresidenta regional y directora operativa para la región sudeste de Missouri, Hollenback controla las operaciones de seguros de Blue Cross en

    28 condados rurales. Sus responsabilidades incluyen desarrollar e implementar proyectos de negocios para la región y, más importante, emparchar la relación, históricamente tensa, entre Blue Cross y proveedores de servicio médico, agentes de seguros y clientes.

    Hollenback comenzó su nuevo trabajo en enero de 1993 y pasó los seis meses siguientes viviendo sola durante la semana en un departamento en Cape Girardeau, donde está ubicada su nueva oficina, y haciendo el viaje de dos horas a su casa durante los fines de semana. Se tomó dos meses de licencia

    cuando nació su hijo Alex, que hoy tiene ocho meses, y volvió a trabajar a fin de agosto. Hasta que Joe se reunió con ella en Cape Girardeau en octubre, él cuidaba del bebé en St. Louis durante la semana. Los viajes de fin de semana eran sólo una solución provisoria, dice Hollenback. “La reubicación definitiva era una condición para el ascenso.”

    Cada Vez Más.

    Las mujeres que pasan por una situación como la que tuvo que enfrentar Hollenback representan una creciente minoría. El Employee Relocation Council (ERC, Consejo de Reubicación de Empleados) informa que actualmente las mujeres representan 15% de los norteamericanos obligados a trasladarse por razones laborales, una tasa notablemente superior al 5% que se registraba en 1980.

    Un efecto inevitable de la tendencia es el aumento de cónyuges varones que siguen a sus esposas cuando llegan los traslados: unos 24.000 en 1992, según el ERC.

    Para reunirse con su esposa, Joe Hollenback renunció a su empleo en McDonnell Douglas, donde había trabajado durante 14 años. Ahora la preocupación de los Hollenback es que Joe consiga un sueldo como el anterior -que significaba la mitad del ingreso familiar- cuando finalmente consiga trabajo en su nueva ciudad, que tiene una población de apenas 35.000 personas.

    Afortunadamente, los Hollenback recibieron un buen paquete de compensación. Como casi la mitad de las empresas estadounidenses, Blue Cross/Blue Shield brindan asistencia de reempleo a los cónyuges de sus empleados trasladados, lo que incluye ayuda en la preparación del currículum, gestiones para conseguir información o los contactos necesarios para encontrar un empleo. Blue

    Cross brinda también otros beneficios típicos de los paquetes de reubicación de empleados: la compañía, por ejemplo, ayudó en la venta de la casa de los Hollenback, se hizo cargo de los gastos de dos visitas a Cape Girardeau para buscar casa nueva, y también de los de la mudanza de la familia.

    Frentes de Resistencia.

    Si bien esta ayuda significó un gran alivio para los Hollenback, no resuelve todos los problemas derivados de los desafíos que Ruth debe enfrentar. Además de adaptarse a su nuevo trabajo, tiene que manejar la ansiedad de Joe, quien ya fue rechazado por un posible empleador en Cape Girardeau.

    El empresario supo que Joe se había mudado a causa del empleo de su mujer y temió, dice Ruth, que dejaría el trabajo si a Ruth la volvían a transferir a St. Louis. Más recientemente, cuando los Hollenback estaban decidiendo si renovaban los artefactos de su casa, “Joe dijo que sentía que tenía que hacer cualquier cosa que yo quisiera porque soy yo la que traigo el dinero a fin de mes”, recuerda Hollenback. En definitiva, el trastorno emocional que afecta a la familia los llevó a repensar el traslado. “Hay demasiado estrés”, admite Hollenback. “Creo que fue una buena decisión para mi carrera, pero hizo estragos en mi vida privada.”

    Charles E. Cohen 1994 Working Woman/

    MERCADO.

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    “El traslado de Hollenback tiene todas las características de un movimiento positivo en su carrera”, dice Marcia Brummer Buono, directora de consultoría de The Impact Group, una firma de reubicación de personal de St. Louis, “ya que implica una promoción, una posibilidad de asumir más responsabilidad y mayor visibilidad”.

    “Si usted acepta un traslado sólo para mantener el empleo, considere primero si no podría haber mejores posibilidades en otra parte”, aconseja.

    Una pareja trasladada que no recibe automáticamente asistencia de reubicación por parte del empleador puede solicitar esas compensaciones como condición para aceptar. Pero aun si la empresa se niega, es posible lograr muchos de esos beneficios en forma independiente. Comience por ponerse en contacto con la cámara de comercio de la nueva comunidad, para ver si puede ayudar a tender redes en la comunidad empresarial.

    Las estadísticas de la cámara de empleados del municipio o del estado pueden aportar cálculos bastante específicos sobre disponibilidad de empleos y salarios. Buono dice que, según su experiencia, la mayoría de los cónyuges acompañantes terminan por lo menos igualando sus situaciones laborales anteriores. El mayor desafío que deben enfrentar las familias reubicadas, dice,

    es llenar los requisitos para conseguir una hipoteca antes de que el o la cónyuge consiga empleo. Las parejas pueden solicitar a la empresa que produjo el traslado una asignación para alojamiento temporario de modo de poder alquilar una casa hasta que ambos cónyuges tengan empleo.