domingo, 31 de mayo de 2026

    Ética en los negocios (parte ii)

    El presidente de la filial local de la compañía Cargill, Luis María Flynn, dialogó con MERCADO acerca del actual panorama de la ética en los negocios dentro de la Argentina. Estas fueron sus reflexiones.

    – Se ha dicho con frecuencia que la menor intervención del Estado en la actividad económica hará desaparecer las oportunidades y tentaciones que conducen a hechos de corrupción en los que se involucra el sector privado. Al mismo tiempo, existe el temor de que, en este proceso, desaparezca también la influencia del Estado para presionar, a través de premios y castigos, por el cumplimiento de normas éticas que van más allá de la normativa legal. ¿Cuál es su opinión al respecto?

    – Creo que nadie discrepará en cuanto a que las largas décadas vividas con un injustificado intervencionismo y regulaciones estatales en materia económica no sólo nos legaron ineficiencia, atraso e inflación, sino, fundamentalmente, y más grave que lo anterior, un elevado grado de corrupción en toda la sociedad. Por eso coincido plenamente en que la menor intervención gubernamental en la economía reducirá drásticamente las oportunidades de corrupción.

    Con relación al temor sobre la pérdida de influencia del Estado, considero que no es responsabilidad del Estado influir con sistemas de premios y castigos sobre el cumplimento de normas éticas que van más allá de la normativa legal. Es responsabilidad del Estado fijar normas claras y estables que definan un marco transparente y conocido por todos, y sancionar firmemente sus violaciones: competencia desleal, evasión, fraudes, prácticas comerciales desleales por terceros países, hechos de corrupción y otros delitos.

    Sin embargo, independientemente del grado de intervención estatal en la economía, quienes conducen un Estado deben influir para que la sociedad tenga un comportamiento más ético, teniendo la obligación de adoptar conductas transparentes para que sirvan de ejemplo a la comunidad toda.

    – ¿Es suficiente con hacer públicos y transparentes los aportes a campañas, partidos y candidatos? ¿O sería más saludable eliminar por completo esta práctica?

    – Personalmente considero que las empresas no deberían financiar a los partidos políticos; éstos deberían poder cumplir con sus actividades a partir de los recursos que les asigne el Estado, y los aportes de sus afiliados y simpatizantes. Los aportes empresarios a los partidos políticos son una

    fuente permanente de corrupción entre las empresas y el poder político, y generan presiones en ambos sentidos que son totalmente negativas.

    Sin embargo, creo que lo mínimo que se puede pretender, no sólo como empresarios, sino como simples ciudadanos, es que los aportes y fuentes de financiamiento de los partidos políticos y los candidatos se hagan públicos y se presenten los estados contables correspondientes ante los organismos de contralor, como ocurre con las asociaciones civiles y sociedades comerciales.

    – En la Argentina, las críticas y reflexiones acerca de la ética en los negocios suelen referirse a las relaciones del empresariado con el poder político o el sector público. ¿Falta aún que se desarrolle una conciencia ética en torno a otros aspectos de la actividad económica que involucran una relación

    más amplia con la sociedad y el medio ambiente?

    – Indudablemente, la ética en la conducta de una empresa trasciende la mera relación sector privado-sector público e involucra la relación con su personal, sus clientes y sus proveedores, así como la actitud de la empresa hacia el medio físico y social en el cual desenvuelve sus actividades.

    – ¿Qué es posible hacer desde adentro de la propia empresa para fortalecer la conciencia ética?

    – En primer término, definir una guía de conducta de la empresa en sus actividades que sea simple, clara, sin ambigüedades y hacerla conocer a todo el personal.

    En segundo lugar, quienes ocupamos los niveles de conducción de las empresas debemos demostrar, con nuestra conducta diaria, la coherencia con esas pautas éticas. Tercero, exigir su cumplimiento a todo el personal.

    – ¿Está el empresariado argentino más dispuesto ahora que antes a aceptar la noción de que un comportamiento moralmente correcto es, a la larga, bueno para los negocios?

    – Estoy absolutamente convencido de que sí.

    UN MODELO DE CODIGO.

    La revista española Dinero publicó recientemente un extenso informe acerca de la ética en los negocios, que incluyó un modelo de código de conducta elaborado por la organización Acción Social Empresarial a partir de principios establecidos en compañías multinacionales y locales.

    Aquí se reproducen los aspectos más salientes del modelo ofrecido como orientación por el prestigioso semanario español de negocios.

    LA EMPRESA Y SUS TRABAJADORES.

    * Integrar a los trabajadores en un proyecto común.

    * Abonar una remuneración justa, adecuada a la aportación y al esfuerzo de cada uno.

    * Basar la selección de personal en pruebas objetivas, no exclusivamente académicas.

    * Evitar, real y efectivamente, toda discriminación por motivos de raza, sexo, estado civil, religiosos, políticos, sindicales o cualesquiera otros.

    * Procurar la ocupación y promoción de personas con minusvalías.

    * Garantizar los puestos de trabajo hasta donde lo permita la continuidad de la empresa.

    LOS TRABAJADORES Y LA EMPRESA.

    La empresa creará el clima adecuado para que los trabajadores asuman el compromiso de:

    * Actuar siempre en el trabajo, individual y colectivamente, bajo las normas de fidelidad y de buena fe contractual exigibles en cualquier actividad.

    * Considerar el uso de la huelga como recurso último y, en su caso, ejercerlo en las condiciones y con los límites justos.

    * Actuar con mentalidad de ahorro en la ejecución del trabajo, evitando todo despilfarro o gasto superfluo.

    * No solicitar ni aceptar de proveedores o clientes dinero, regalos ni atenciones que puedan interpretarse como condicionantes.

    SOCIOS Y ACCIONISTAS.

    * Producir beneficios lícitos que justifiquen la inversión respetando el objeto social de la empresa.

    * Informar a los socios o accionistas sobre la realidad económica del negocio.

    * No mantener fondos secretos para cualquier finalidad ajena a los propios fines de la compañía.

    * No facilitar información privilegiada que beneficie a unos accionistas o socios con menoscabo de los intereses de otros.

    CLIENTES, CONSUMIDORES Y USUARIOS.

    * Garantizar la calidad de los productos y servicios, ofertando una justa relación calidad-precio.

    * Informar verazmente sobre los productos y servicios que ofrecen.

    * Facilitar toda la información necesaria sobre la seguridad y salubridad de los productos.

    * Redactar los contratos garantizando la comprensión de todos los derechos y obligaciones de su contenido.

    MEDIADORES Y DISTRIBUIDORES.

    * Valorar el efecto que pueden producir a los mediadores y distribuidores las modificaciones sustanciales en la política de producción o comercialización de la empresa.

    * Asumir las responsabilidades propias, cuando se hayan exigido inversiones económicas.

    PROVEEDORES.

    * No tomar, en las relaciones comerciales, decisiones que puedan afectar a las marcas de los proveedores.

    * Utilizar lealmente la información confidencial de los proveedores.

    * No extremar las exigencias a los proveedores hasta el punto de colocarlos en situación de enfrentamiento con sus competidores.

    COMPETIDORES.

    * Usar lealmente la información confidencial de la competencia y no utilizarla nunca en beneficio propio, con perjuicio para aquella.

    * Anunciar los productos o servicios haciendo referencia sólo a sus características.

    * No contratar personal calificado de la competencia con la finalidad de apropiarse de los conocimientos técnicos obtenidos en aquella.

    LA COMUNIDAD.

    * No hacer aportaciones económicas a organizaciones políticas o sindicales.

    * Contar con una cobertura de seguros que permita subsanar convenientemente los daños que puedan ocasionarse por la actividad empresarial a personas o bienes ajenos.

    * Atender correctamente las obligaciones fiscales.

    EL MEDIO AMBIENTE.

    * Cuidar tanto como sus propias instalaciones el espacio próximo.

    * Utilizar tecnologías limpias y energías que no produzcan, o que eliminen, partículas o componentes gaseosos contaminantes.

    * Imprimir en los envases no retornables recomendaciones para evitar su abandono en lugares inadecuados.

    * Fomentar la formación de los trabajadores en el respeto al entorno y a la protección medioambiental.