La ocupación es uno de los indicadores más elocuentes para configurar el nivel socioeconómico, pero es también uno de los más difíciles de medir. En este caso, el nivel de ocupación se define por la actividad laboral que genera el principal sostén del hogar. A diferencia del Indec, que analiza la variable jefe de hogar, la novedad aquí es que -en línea con la más reciente experiencia europea- se prefiere “el principal sostén del hogar”. Lo que cuenta no es quién gana más, o quien tiene más prestigio, sino quién aporta más, independientemente de las relaciones de poder dentro del hogar.
El cuestionario a utilizar con el nuevo INSE prevé, para clasificar, dos grandes categorías: por cuenta propia y en relación de dependencia. En la primera hay dos posibilidades: “sin empleados” o “autónomo”; y “con empleados remunerados” o “empleador”.
En la segunda, se caracteriza la tarea: si el trabajo es manual, o si la persona es empleada administrativa, se establece la jerarquía del empleo.
La puntuación asignada a esta variable se distribuye en una escala de 3 a 28 puntos. Por ejemplo, 3 puntos se asignaría a un changarín, alguien con trabajo inestable. En cambio, 28 puntos es lo que corresponde a un empleador que ocupa más de 21 empleados.
Queda en claro la importancia de la variable ocupación, pero también la evidencia de que de ella no se pueden extraer todos los elementos deseables. La búsqueda se orienta a otros datos indirectos que reflejen cuál es el nivel al que un determinado individuo accedió. Es decir que además de preguntarle “qué hace”, se pasa a preguntarle por “lo que tiene”.
NIVEL DE VIVIENDA.
Dentro de esta variable se definen las características arquitectónicas y de dimensiones aparentes de la vivienda. Se han contemplado cinco categorías de viviendas: el nivel A/B; el C1; el C2; el D, y el E. La puntuación asignada va desde 3 puntos en el caso más bajo (E) hasta 16 puntos en el más alto (A/B).
Más importante que la propiedad de la vivienda es la apariencia de la misma. La propiedad se halla extendida en todos los sectores sociales (aproximadamente 70% de las familias tienen vivienda propia), se trate de una vivienda autoconstruida o de un lujoso chalet de veraneo. Además, la propiedad puede ser producto de la herencia o de la acumulación a lo largo de muchos años. Pero el estado actual de la vivienda y sus dimensiones hablan con elocuencia del nivel socioeconómico al que han accedido sus ocupantes.
EL VALOR DE UN AUTOMOVIL.
La tercera variable indagada en esta nueva versión del INSE pasa por la posesión de uno o más vehículos, excluyendo a los utilitarios. Para la puntuación definitiva, lo que importa es la combinación del tamaño y de la antigüedad.
Al cruzar ambas clasificaciones se obtiene el puntaje final. Por ejemplo: quien tenga un auto tamaño superior con más de 15 años, tendrá 1 punto. Quien posea un auto mediano-mediano de 6 años, tendrá 7 puntos; y quien sea propietario de un mediano grande flamante tendrá 9 puntos.
Cuando hay más de un auto se suman los valores respectivos hasta un máximo de 14 puntos. En síntesis: si no hay auto, corresponderá 0 punto. Si hay uno solo, un máximo de 10 puntos. Pero si hubiera dos, el máximo no puede superar los 14 puntos.
PATRIMONIO:
LO QUE HAY QUE TENER.
La cuarta variable se concentra en un conjunto de bienes y servicios disponibles en un hogar, seleccionados por su extensión y relevancia por la capacidad económica que su posesión demuestra.
Aquí no importa el tipo de cada bien, sino la suma de los bienes poseídos.
Son diez los bienes considerados:
1) TV color con control remoto;
2) Videograbador o videoreproductor;
3) Heladera con freezer;
4) Freezer independiente;
5) Lavarropas programable automático;
6) Secarropas;
7) Acondicionador de aire;
8) Computadora personal;
9) Teléfono;
10) Tarjeta de crédito.
Además de un punto por cada bien poseído, se adicionan puntos si se tienen diversos artículos. Por ejemplo, para quien tiene de 6 a 7 bienes, se le agregan 3 puntos. La máxima puntuación posible es de 14 puntos.
EDUCACION, MITO Y REALIDAD.
Hasta aquí las cuatro variables consideradas son las que conforman la dimensión económica del INSE. Pero también hay una dimensión social, y es la que está dada por el nivel de educación del principal sostén del hogar.
Las dos conclusiones básicas que se pueden extraer en este terreno son: 1) el nivel educativo es una llave para acceder a mejor nivel socioeconómico; y 2) el nivel educativo promedio de la sociedad argentina es preocupantemente bajo (50% de los sostenes de hogar en Capital Federal y conurbano tienen nada más que nivel primario y dos tercios no completaron el secundario).
En la aplicación práctica del INSE se advierte un extraordinario correlato entre los que obtienen excelente puntaje en las diferentes variables consideradas y poseen un alto nivel educativo. Lo contrario también es cierto. Cuanto menor es la jerarquía de la ocupación – y de los ingresos – también es menor, como norma, el nivel educativo alcanzado.
El cuestionario del INSE prevé las siguientes categorías con su correspondiente puntuación:
* Sin estudios, 1 punto;
* Primarios incompletos, 3 puntos;
* Primarios completos, 5 puntos;
* Secundarios incompletos, 9 puntos;
* Secundarios completos, 15 puntos;
* Terciarios incompletos, 17 puntos;
* Universitarios incompletos, 20 puntos;
* Terciarios completos, 24 puntos;
* Universitarios completos, 28 puntos.
D y E: MAS DE LA MITAD.
En síntesis, el Indice de Nivel Socioeconómico propuesto permite clasificar a los individuos y hogares a través de la disponibilidad de recursos económicos del hogar, y en el contexto de su inserción social definida según los niveles de ocupación y de educación del principal sostén del hogar.
Al realizar una rigurosa investigación sobre 800 casos en Capital y Gran Buenos Aires, se establecieron los siguientes niveles socioeconómicos:
* El nivel AB alcanza un puntaje de 94 a 100 puntos y comprende 1% de la población.
* El nivel C1 se sitúa entre 65 y 93 puntos, y abarca a 9% de la población.
* En consecuencia, el sector AB/C1 representa 10% del universo.
* Los niveles medios C2 (de 48 a 64 puntos) y C3 (de 33 a 47 puntos) representan 35% de la población.
* Los niveles bajos D1 (entre 24 y 32 puntos), D2 (entre 13 y 23 puntos) y E (de 1 a 12 puntos)
representan en conjunto 55% de la población.
Este nuevo INSE tiene tres virtudes, a juicio de los expertos: 1) es el primer índice de NSE estándar en la Argentina; 2) es un índice general que mide a la población total; y 3) es un índice básico que define límites para cada estrato y que permite la inclusión de variables específicas para una medición más detallada de cada estrato. Además, ofrece dos beneficios adicionales: es compatible con otros métodos tradicionales, lo que permite la utilización de series históricas; y logra definir el target por puntajes de acuerdo con objetivos comerciales.
Una innovación importante es que el INSE de la AAM refleja lo que aporta el principal sostén del hogar, pero también la contribución del segundo aportante -cuando lo hay-, lo que permite contar con un panorama más completo. Describe los rasgos típicos de cada segmento y es un indicador indirecto de ingresos.
LA GRAN BRECHA.
La aplicación del INSE, según el estudio básico metodológico, permite extraer las siguientes conclusiones:
* Hay una creciente concentración de la riqueza.
* Se registra una brecha importante entre los sectores altos y los medios.
* La diferencia entre sectores medios y bajos es más social que económica.
* Los niveles bajos están muy extendidos, y se corresponden con bajo nivel educativo.
Entre los mitos que contribuirá a derrumbar se cuentan:
* El target obligado es el nivel ABC1. La comprobación es que quienes consumen son también de los niveles medios y bajos.
* La pobreza es igual a marginación. Se verifica que hay matices. Los que están en la pobreza relativa consumen. Los que caen dentro de la pobreza absoluta (marginales) requieren asistencia.
Miguel Angel Diez.
Valores de Cada Variable del Indice Socioeconómico
Variable Valores
1 Ocupación 28 puntos
2 Vivienda 16 puntos
3 Automóvil 14 puntos
4 Patrimonio 14 puntos
5 Educación 28 puntos
100 puntos
LOS QUE HICIERON EL INSE.
El equipo de profesionales que trabajó durante tres años en el proyecto de elaboración del Indice de Nivel Socioeconómico, dentro de la Asociación Argentina de Marketing, estuvo coordinado por Norah Schmeichel e integrado por: Jorge Alisio, Mercedes Anatelli, Ruth Andrada, Alberto Arnaldo, Roberto Backman, Pedro Borio, Marta Calviño, Joe Company, Ana María Figueiras, Mercedes García, Myriam Garrone, Marta Giardina, Norberto Giordana, Marcela González Arcila, Jorge Karol, Roberto Migliaccio, Alfredo Orsi, María Inés
Pasel, Graciela Peltz, Susana Pérez Cancio, María Ricciardi y Juan Carlos Tejada.
La dirección de la investigación básica efectuada en el Gran Buenos Aires fue realizada por un equipo integrado por Norah Schmeichel, Norberto Giordana, Marcela González Arcila y Jorge Karol, y contó con la asesoría metodológica de Heriberto Muraro.
El procesamiento de datos estuvo a cargo del Estudio Babino-Volkis, y el trabajo de campo corrió por cuenta de Ipsa Argentina.
LOS QUE RESPALDARON EL PROYECTO.
Esta laboriosa investigación contó con el respaldo económico de diversas empresas que consideran de suma importancia contar con una herramienta metodológica como el INSE. La lista de esas empresas comprende a:
Cinba, Clarín /Agea, Cía. Guillette de Argentina, Espacios, Lever y Asociados, Molinos Río de la Plata, Banco de Boston, Banco de Crédito Argentino, Banco Francés, Banco de Galicia, Banco Río, Banelco y Visa Argentina.
