viernes, 29 de mayo de 2026

    El país que pocos miran

    La entrega de medicamentos es un programa de apoyo a los hospitales, no una donación. Esto último implicaría que la empresa haga la entrega y luego se lave las manos. Un programa, en cambio, representa un compromiso.”

    Carlos Chaves del Valle, director de Relaciones Institucionales de Laboratorios Bagó, prefiere definir en estos términos la iniciativa que su empresa asumió a través de un acuerdo con la Superintendencia Nacional de Fronteras (SNF), hace exactamente dos años, para abastecer de medicamentos, de fabricación propia, a hospitales y unidades sanitarias de las zonas limítrofres argentinas.

    El programa, por el que Bagó se hizo acreedor recientemente al Premio Empresa y Sociedad otorgado por MERCADO, apunta a uno de los problemas más tradicionales y -paradójicamente- menos atendidos en la Argentina: el aislamiento, la marginación y la pobreza de las zonas de frontera.

    Los productos medicinales de Bagó llegaron a hospitales de Río Turbio, Calafate, Perito Moreno, La Quiaca, Tinogasta, Antofagasta, Chilecito y otras comunidades aisladas del resto del país.

    Cíclicamente rescatadas del olvido por alguna circunstancia excepcional, estas poblaciones ven, de tanto en tanto, revalorada su importancia cuando avatares de la política exterior o desastres naturales las devuelven a los discursos oficiales y a los titulares de la prensa.

    El fenómeno del cólera, por ejemplo, ha revelado a la opinión pública que muchos argentinos padecen, en el norte del país, una situación de crisis sanitaria sólo explicable en condiciones de extrema pobreza.

    La iniciativa de Bagó se inscribió en este marco desde una perspectiva que Del Valle define como “realista”. “Los programas de asistencia no deberían adaptarse a las modas, que van y vienen, sino que tienen que ofrecer consistencia y continuidad.”

    La SNF y los directores de 70 hospitales en zonas de frontera determinaron cuáles eran los medicamentos necesarios para atender las enfermedades más frecuentes en cada comunidad. Entre junio de 1990 y diciembre de 1991, en ocho operativos a cargo de Gendarmería Nacional, se entregaron los productos medicinales.

    En julio de este año Bagó lanzará el segundo ciclo de este programa, pero con una importante innovación: entregará, además, instrumentos para hospitales. Los centros de salud elaborarán su lista de requerimientos y Bagó enviará los elementos que pueda. Chaves del Valle explica que el objetivo es “reducir la cantidad de pacientes obligados a venir a la capital u otras grandes ciudades para ser atendidos”.

    Esta vez, se abastecerán 75 hospitales y unidades sanitarias. Comenzarán por el norte, debido a la emergencia provocada por la epidemia de cólera. En diciembre el operativo se trasladará al sur (de modo que las comunidades queden abastecidas para el invierno) y en julio de 1993 llegarán a las fronteras de la zona central.

    Chaves explica que este nuevo ciclo será la forma en que Laboratorios Bagó conmemorará el Quinto Centenario del descubrimiento de América. “El festejo se hará a través de acciones comunitarias”, dice.

    Laboratorios Bagó cree que el sector privado tiene un rol insustituible en materia social. “Los empresarios hablan de responsabilidad social, pero los enunciados deben estar absolutamente avalados por las acciones”, señala Chaves. “Las empresas no hacen lo suficiente, en la medida en que necesita el país. Muchas están trabajando, pero no todas las que deberían.”