jueves, 30 de abril de 2026

    Escaleras hacia el cielo

    El bonsai podría definirse como el arte de cultivar árboles en miniatura, en macetas. Estas pequeñas maravillas recogen y condensan toda una filosofía, son “escaleras hacia el cielo”, como dicen los maestros zen, cuya disciplina se rige por los principios de la naturaleza y promulga la sencillez, la armonía y la templanza. En los monasterios donde habitaban estos maestros las prácticas de jardinería constituían un método de meditación que posibilitaba comunicarse con lo eterno. De ahí que los bonsais fueran considerados objetos religiosos.

    El primer árbol diminuto nació en Asia y fueron los monjes budistas japoneses los que en los siglos X y XI desarrollaron las técnicas con esplendor. Hasta el siglo pasado eran cultivados tan sólo por nobles y samurais, pero más tarde su práctica se generalizó y llegaron los primeros ejemplares a Europa.

    Cuidar un bonsai requiere, sobre todo, la virtud de la paciencia. Si el árbol es de semilla, tarda en salir unos 20 años; si lo que se compra es el plantón, se ganan escasamente 5 o 6 años. La tercera opción es rescatarlos de la naturaleza, labor dificultosa que requiere también varios años de empeño.

    El bonsai necesita cuidado constante. Primero, un estricto control de los riegos en la primavera para que las hojas no salgan muy grandes; después, ir cortando aquellos brotes que se excedan del aspecto previsto y, por último, si los codifolios (hojas) crecen excesivamente, habrá que hacer las reducciones pertinentes.

    La colección más valiosa de bonsais es la Imperial de Japón. Patrimonio nacional del Estado, que se abre al público tan sólo una vez al año, de los 700 ejemplares que poseía en un principio sólo quedan hoy 60, salvados de las guerras y los desastres. Los bonsais tienen larga vida (en Alemania hay un ficus chinensis de 800 años) y pasan de generación en generación. Como una herencia verde.

    Algunos Precios.

    Ombú (de 1 a 7 años) desde $20 a $100.

    Boj (3 años), $30. Jacarandá (2 a 5 años) $40.

    Palo borracho (3 a 7 años) desde $25 a $150.

    Nogal (2 a 4 años) desde $20 a $40. Limón (4 años) $50.

    Quinoto (4 años) $40. Granado (4 años) $35.

    Cedro azul (4 años) $35.

    Todos estos ejemplares son para tener a pleno sol, no en interiores.

    (Datos proporcionados por el vivero Antonio Grimaldi, 760-7674, Vicente López, Buenos Aires).