viernes, 1 de mayo de 2026

    Un cierto futuro incierto

    Uno de los casos recientes que contribuyó a desprestigiar al sistema cooperativo fue el del Hogar Obrero, que desde hace meses soporta la amenaza de una quiebra, después de haberse ubicado, hasta 1989, entre las diez empresas más importantes del país, con una facturación de US$ 700 millones anuales.

    Sin embargo, las posibilidades de evitar su liquidación parecieron afirmarse tras el anuncio de que la institución transferiría la mayor parte de las bocas de expendio a concesionarios, que pagarían un canon de 0,6 a 2% del monto de las ventas.

    Los acreedores afectados llegan a 200.000, en su mayoría pequeños inversores. Las deudas más fuertes están concentradas en el Banco de la Nación (US$ 13 millones) y en el Citibank (US$ 10 millones). El pasivo total supera los US$ 260 millones. Además de ello, hay que tener en cuenta que El Hogar Obrero daba ocupación a 14.000 personas.

    Este no es el primer cimbronazo que registró el sistema cooperativo, que tuvo que digerir anteriormente la quiebra de otro grande del sector: la compañía de seguros Ruta.

    Aun así, pese a estas dificultades, el cooperativismo sigue gozando de buena salud, como lo demuestra el hecho de que contribuye con la quinta parte de la producción agrícola y con 30% de la láctea, mientras que en el mercado asegurador su participación oscila entre 30 y 33 %.

    Actualmente se encuentran en actividad unas 5.300 cooperativas, nucleadas en 32 Federaciones. Estas, a su vez, se aglutinan en dos Confederaciones (Coninagro y Coopera), aunque en los últimos años se agregó una nueva (Cecovira), que agrupa a las entidades dedicadas a la construcción de viviendas. Cierra la pirámide estructural el Consejo Intercooperativo (CIA) que actúa como órgano de enlace y representación de Coninagro y Coopera.

    SOBRE TODO, EL AGRO.

    El mayor peso de las cooperativas se concentra en el sector agropecuario, representado a través de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Sancor y la Federación Argentina de Cooperativas Agrarias (FACA), que en conjunto contribuyen con 1,4% del PBI.

    ACA (que nada tiene que ver con el Automóvil Club Argentino) fue creada en 1922 y cuenta con 221 cooperativas asociadas, distribuidas principalmente en la Pampa húmeda. También tiene centros importantes en Rosario, Córdoba y Bahía Blanca. Los 220.000 asociados que canalizan su producción a través de ACA sumaron el año pasado exportaciones por US$ 195 millones, constituidas fundamentalmente por granos, aceites y subproductos.

    En cuanto a FACA, cuya fundación se remonta a 1912, mantiene su centro de acción también en la Pampa húmeda, con un total de 333 cooperativas y 160.000 productores. Sus asociados se destacan particularmente por la producción de soja, una actividad a la que aportan 41% del total del país.

    Pese al volumen de sus negocios, comparable al de ACA, la Federación atraviesa dificultades financieras aparentemente relacionadas con la construcción de instalaciones -según expertos, desproporcionadas para su envergadura- en el puerto de Quequén. A esto se sumó el emprendimiento, junto con ACA, de un puerto en la ciudad de Rosario. Como consecuencia de estas inversiones, las deudas totales de FACA superarían US$ 100 millones.

    Sancor, por su parte, es la primera empresa láctea del país. Cuenta con 8.500 productores tamberos asociados, nucleados en 211 cooperativas, distribuidas en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

    Sus ventas diarias se acercan a US$ 2 millones, pero a pesar de eso durante el año pasado también soportó apremios financieros, que recién comenzaron a normalizarse en agosto.

    FINANZAS Y SERVICIOS PUBLICOS.

    En el sistema financiero, las cooperativas también tienen una gravitación importante, tanto a través de los bancos como de las cajas y cooperativas de crédito, que operan con capital propio y no realizan intermediación financiera.

    Los bancos cooperativos absorben casi 9% de los depósitos en todo el sistema, incluidos los realizados en moneda extranjera y 3,8% de los préstamos.

    Las entidades que operan dentro de este sector se encuentran nucleadas en tres federaciones: el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), la Federación de Bancos Cooperativos (Febancoop) y la Federación de Cooperativas de Crédito (Facc).

    La más importante es Febancoop, que agrupa a 31 bancos en todo el país, mientras que el IMFC cuenta con 18 bancos, 5 cooperativas de crédito y 52 cooperativas de diferentes ramas.

    El mercado asegurador tiene también un fuerte componente cooperativo, con 33,5% del monto de los seguros. Entre las entidades más importantes se encuentran San Cristóbal con 3,5% de los negocios totales, Omega (3,19 %), Sancor (2,7%), Rivadavia y La Segunda (2,6%).

    En el sector energético, y principalmente en el rubro de la distribución, las cooperativas tienen una participación estimada de 14%, que se eleva al 90% en materia de electrificación rural, en especial en la Pampa húmeda y en la Patagonia.

    Las cooperativas que operan en esta actividad alcanzan a poco más de l.000; de ellas, 420 se hallan nucleadas en Face (Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos), que no solamente operan en el sector eléctrico. También existen 200 cooperativas dedicadas al suministro de agua potable. El caso más representativo es el de Chubut: 85% de las localidades de esta provincia son abastecidas por cooperativas que distribuyen la electricidad y el agua potable.

    Las cooperativas telefónicas también desempeñan un papel importante; alcanzan a 350, instaladas en igual número de localidades. Prestan servicio a más de 150.000 usuarios.

    Otras cooperativas se dedican a la pavimentación y a la prestación de servicios cloacales y de gas. En el actual marco de desregulación de la economía, se les abre ahora un campo de acción más amplio, especialmente cuando se concrete la privatización de Gas del Estado y de las empresas proveedoras de electricidad.

    IMPACTO SOCIAL.

    Hay otro aspecto del cooperativismo no tan conocido, pero que en las actuales circunstancias podría llegar a adquirir particular auge, en el marco del problema social que hoy afecta a muchos sectores de la población que no tienen ocupación fija. Se trata de las cooperativas de trabajo, que permiten llevar a cabo microemprendimientos que no requieren grandes aportes de capital. Las cooperativas de este tipo se hallan agrupadas en Actra (Asociación de Cooperativas de Trabajo), que nuclea a más de 1.000 entidades.

    Otro sector donde el cooperativismo tiene una importancia significativa es el de los medicamentos, en el que participa con 12% del mercado de distribución de drogas a nivel nacional.

    También tiene presencia, aunque en menor proporción, en la producción de especialidades farmacéuticas y de cosmética, donde operan 22 cooperativas de provisión a sus farmacias asociadas y a terceros no adheridos.