lunes, 25 de mayo de 2026

    Más en torno de la industria farmacéutica

    Señor Director:

    Le adjunto, con ruego de publicación, la carta que he enviado al señor Reinhold Buxhoeveden, presidente de CAEME (Cámara Argentina de Especialidades Medicinales) en respuesta a una carta de él publicada por MERCADO, donde se me alude directamente.

    Pablo M. Challú.

    Director Ejecutivo, CILFA.

    (Sigue la carta del lector Challú al lector Buxhoeveden).

    Estimado Sr. Reinhold Buxhoeveden:

    Le escribo esta carta movido por el aprecio y el respeto que tengo hacia Ud. y otros muchos integrantes de la Institución que Ud. preside, a los cuales conocí y con quienes compartí momentos muy difíciles para la economía nacional.

    Tengo mucho orgullo en haber dirigido la investigación que dio lugar al libro que publicó MERCADO. Como Ud. puede leer en la carátula del mismo, el trabajo fue realizado merced a un Convenio de Asistencia Técnica firmado entre CILFA y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, y le agrego, a mi iniciativa personal. Así que, como Ud. pudo averiguar leyendo el libro, el rol de la Revista MERCADO en la investigación fue, simplemente, publicarla en forma de libro.

    Ud. llama al libro libelo, y como esto significa infamante, me gustaría que me aclarara qué ve en nuestra investigación de infamia. Me gustaría una aclaración suya a este respecto.

    Nos llevó un año de trabajo terminar la investigación, y no sólo yo, sino todos los que colaboraron en ella, pusimos nuestro máximo empeño y lo mejor de nosotros mismos. Trabajamos en total libertad, como no podía ser de otra manera, y no ocultamos ningún resultado. Empleamos fuentes de datos reconocibles y abordables por cualquier interesado. Utilizamos procedimientos estadísticos reconocidos y explicitamos claramente la metodología, nuestros argumentos y la bibliografía empleada. Realizamos 12 investigaciones empíricas, utilizando para 5 de ellas el método YULE y para el resto, sistemas de regresión y correlación múltiple lineal y otros diversos.

    Francamente hubiera esperado que Ud. criticara nuestras conclusiones o los procedimientos que hemos empleado para arribar a las mismas, porque ello hubiera contribuido al necesario debate público y a la transparencia de procedimientos indispensables para que podamos ayudar a que se adopten las mejores soluciones para nuestro país.

    No esperaba que Ud. intentara descalificar mis ideas simplemente por la ocupación que tengo actualmente. Note que si Ud. pudiera descalificar lo que pienso por el hecho de ser yo actualmente Director Ejecutivo de CILFA, inmediatamente se descalificaría Ud. mismo por ser presidente de CAEME, cosa que, personalmente, no deseo y, más aún, hubiera lamentado. Para peor, Ud. daría razón a aquellos que tan mal han hecho a nuestro país sosteniendo que basta con que una persona trabaje en una empresa privada, en una Asociación o en una compañía multinacional, para quedar inmediatamente inhabilitada para pensar y exponer sus ideas. Yo no me siento partícipe de estas opiniones y nunca he empleado con Uds. ni con nadie tamañas descalificaciones.

    Me gustaría que Ud. reflexionara al respecto, porque éste es uno de los peores métodos de discriminación que, en otros aspectos, en otros campos y en otros tiempos, ha llevado al racismo o a la persecución política o religiosa. Honestamente, no creo que ésta haya sido su intención.

    Finalmente le diré que soy, fui y seré un hombre comprometido, cualquiera fuera mi ocupación. Ud. mismo y muchos otros pueden dar fe de lo que digo.

    Siempre he pensado que nuestro país necesita de libertad y competencia para emerger de la triste crisis que nos agobia y nada en mi actual puesto en CILFA afecta o modifica mis convicciones.

    Atentamente.

    Pablo Maron Challú.

    SOBRE LA INFORMACION DEL BANCO CENTRAL.

    Señor Director,

    Con referencia al artículo aparecido en el ejemplar correspondiente al mes de noviembre 1991, referido a las compañías financieras, quiero expresar mi desagrado por la errónea interpretación que han dado ustedes a las cifras contables proporcionadas por el Banco Central. En forma concreta, paso a detallar los errores de información con respecto a Finvercon:

    En la columna de depósitos totales sólo incluyen a los de plazo fijo, ya sea en australes o en dólares. Además deberían considerar otros rubros (pases pasivos, obligaciones interfinancieras, ventas a término de divisas y títulos públicos), que en nuestro caso elevaría la cifra a 248,8 millones en lugar de 58,0 millones, como figura en el artículo.

    Con respecto al patrimonio neto, no incluye los resultados acumulados de ejercicios anteriores y el resultado del ejercicio corriente, con los cuales, el patrimonio se eleva de 24,8 a 47,8 mil millones. La no inclusión de las ganancias distorsiona también el índice de solvencia que pasaría a ser de 0,13 (en lugar de 0,06 como publicó MERCADO). La distorsión del patrimonio modifica además la relación con los bienes de uso, que bajaría de 48,79 a 25,30.

    En cuanto al comentario final “para interpretar los datos” quisiera resumir mi explicación diciendo que para vuestro redactor es más “segura” una financiera que no opera, o sea que no tiene depósitos, que una financiera que, haciendo uso de su condición de tal, intermedia fondos con capacidad e idoneidad en montos adecuados a sus activos, haciendo un negocio de escala eficiente y con gran capacidad de generar utilidades.

    Juan Carlos Fernández.

    Presidente.

    Finvercon.

    Nota de la Dirección:

    El artículo se concentra en la información oficial suministrada por el Banco Central. Esta entidad no proporciona los datos para incluir en los depósitos los rubros mencionados por el lector Fernández. En nuestra próxima investigación sobre el tema solicitaremos la colaboración directa de las entidades financieras para cubrir este bache informativo. En lo que respecta a la falta de inclusión de las ganancias dentro del patrimonio, es una distorsión del propio Banco Central que incluye la cifra correspondiente a los resultados dentro del pasivo en el rubro “otras cuentas”.

    Si se llevara al extremo la interpretación que hace el lector sobre la solvencia de la empresa, alguien podría arribar a la conclusión de que las demás financieras estarían mal administradas por exhibir índices superiores a los de Finvercon.

    CIFRAS EQUIVOCADAS.

    Señor Director,

    Nos dirigimos a Uds. a raíz de vuestra nota “Transformación es la voz de mando”, aparecida en el número del corriente mes de esa publicación.

    Al respecto debemos señalarles que se han deslizado algunos errores en la misma, básicamente en lo que hace al “Patrimonio Neto” de nuestra Entidad, ya que figuran 6,7 miles de millones en lugar de la suma correcta que es de 12,5 miles de millones. Asimismo, otro tanto sucede con el “Pasivo Exigible”, pues donde dice 20,5 miles de millones, debe decir 13,4 miles de millones.

    Obviamente las diferencias en estas cifras se trasladan al resto de los Cuadros que conforman el citado artículo.

    Raúl Quintenla.

    Presidente.

    Caja de Crédito Impulsora S.C.L.