Entre los instrumentos financieros que los inversores tienen a su disposición, se encuentran las denominadas Obligaciones Negociables, que en la práctica constituyen pagarés de las empresas.
En unos casos, como en la emisión realizada por el grupo Massuh, que incluye a Della Penna y Denti, se halla avalada totalmente por The Chase Manhattan Bank. En otros, el aval de las entidades bancarias es parcial, como en el caso de la emisión de Pluspetrol. En las restantes, el aval de que disponen es el de la propia empresa emisora, razón por la cual la persona que adquiere estos títulos indirectamente asume el riesgo empresario.
Esta es una de las razones por las que las emisiones que no gozan de aval bancario son las que brindan una mayor rentabilidad. La de Alpargatas, por ejemplo, deja una tasa estimada de retorno del 20% anual en dólares. En un escalón algo menor se ubica la de Pluspetrol, cuya tasa de retorno anual es del 18/19% en dólares, contando en este caso la emisión con una garantía limitada
del Citibank, Tornquist, Canadá, Shaw y Río.
El gran inconveniente de las Obligaciones es su escasa liquidez, en razón de que existen algunos escollos que las hacen poco atractivas para los inversores no institucionales. Hasta el 31 de diciembre del año pasado, por ejemplo, para las personas físicas nacionales la renta se hallaba exenta de impuestos, pero al no prorrogarse esa disposición, y hasta que no se modifique la ley que las reglamenta, deben abonarlo.
En una situación peor se encuentran los inversores extranjeros. Ellos deben abonar en concepto de impuesto a las ganancias el 14,4% de la renta, a lo que se suma el 32,4% sobre el ajuste del capital para las emisiones en australes, con actualización sobre el precio del dólar implícito en la cotización de los Bonos Externos.
Su negociación está afectada también por el hecho de que cada vez que se transfieren deben abonar el impuesto del 0,5% a la venta, en el supuesto que la negociación se realice en la Bolsa de Comercio, y del 0,75% en el mercado abierto. Si se computan los otros gastos de negociación, los costos de cada operación absorben prácticamente un mes de intereses, nivel extremadamente alto y que afecta, como es lógico, la liquidez de los papeles.
Como se observa en el cuadro anexo, las primeras emisiones que se lanzaron a la plaza son de una duración que varía entre los 3 y 4 años; sólo en diciembre del año pasado Molinos colocó dos emisiones a 5 años. La más importante, de US$ 21 millones, fue colocada directamente en el exterior, con una tasa del 11% anual. En cambio, la destinada al mercado interno alcanzó a US$ 5 millones, con una tasa del 4,6% sobre la LIBOR.
Por lo expuesto, hasta que no se modifique el régimen impositivo, estos títulos son aptos únicamente para aquellos inversores que piensan solamente en el largo plazo y lo que les importa es obtener una renta superior a la que pueden lograr en el mercado financiero institucionalizado.
Su tasa actual de retorno es muy similar a la que brindan los Bonos Externos, que tienen sobre las Obligaciones Negociables la gran ventaja de disponer de una amplia liquidez. La diferencia radica en que en los títulos públicos el inversor asume el riesgo país, mientras que en las Obligaciones Negociables gravita el riesgo empresario, salvo en las que se hallan totalmente avaladas por una entidad bancaria.
Obligaciones Negociables en circulación.
Empresa Importe Actualización Emisión Renta Vigencia Amortización
millones US$ del capital en años
Pluspetrol 24,6 US$ libre 19-05-90 LIBOR 3,5 Semestral
Alpargatas 2,8 US$ implícito 13-12-89 LIBOR 4 Anual
en Bonex 87 + 3% 4 cuotas de 25%
Alpargatas 22,0 US$ 1-08-90 LIBOR 3 Semestral
5 cuotas de 20%
Massuh 5,0 US$ implícito 13-10-89 LIBOR 4 Anual
en Bonex 87 + 1% 4 cuotas de 25%
Della Penna 3,0 US$ implícito 13-10-89 LIBOR 4 Anual
en Bonex 87 + 1% 4 cuotas de 25%
Denti 2,0 US$ implícito 13-10-89 LIBOR 4 Anual
en Bonex 87 + 1% 4 cuotas de 25%
Molinos 5,0 US$ 1-12-90 LIBOR 5 Trimestral
+ 4,6% 16 cuotas de 6,25%
Molinos 21,0 US$ 1-12-90 11% anual 5 Trimestral
16 cuotas de 6,25%
