viernes, 1 de mayo de 2026

    Preocupa prevenir los problemas de fraude

    DOSSIER |

    Por Hernán Murúa


    Norberto Bruschi

    Estudio de auditoría y otros servicios fundado en 1970, y que en la actualidad es uno de los 230 miembros de 50 países que forman parte de IAPA (International Association of Professional Accountants o Asociación Internacional de Contadores Profesionales), Bertora & Asociados orienta sus prestaciones de auditoría de estados contables básicamente al segmento de las pequeñas y medianas empresas.
    Con clientes principales como Ausa, Banco Finansur, Banco Meridian, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, el club Vélez Sarsfield y la obra social Unión Personal y otros como Banco Patagonia y Banco Sáenz para prácticas de auditoría interna y Mosaic, en el caso de outsourcing, Norberto Bruschi, socio de Auditoría de la firma, sostiene que el estudio se ubica entre las 10 primeras firmas del ranking de auditoras, aunque no quiere precisar su facturación anual.
    No obstante, sí menciona que el negocio total de Bertora & Asociados creció 30% durante el año pasado respecto del anterior, aunque lo atribuye fundamentalmente al alza en las tareas correspondientes a controles internos y selección de personal en grandes empresas y entidades financieras. Y no tanto a las auditorías de estados contables.

    Servicios especializados
    Junto con elementos diferenciadores como la atención personalizada y una buena relación costo-beneficio que, no por trillado a la hora de las definiciones, parecen dejar de ser efectivos, el estudio se apoya en su especialización en servicios para entidades financieras.
    “Desde hace muchos años recibimos los controles del Banco Central y estamos autorizados para auditar a este tipo de compañías”, puntualiza el ejecutivo. Por otra parte, el especialista también destaca que, al formar parte de una asociación internacional de estudios independientes, “podemos ofrecer servicios basados en normas internacionales a los clientes que lo solicitan y sin costos más elevados”.
    El de los costos parece ser un tema clave para el segmento, en la actualidad, sobre todo porque las empresas afirman estar perdiendo márgenes de rentabilidad que en años anteriores resultaban más que atractivos. “Cuando salimos a competir, la verdad es que nos sorprenden algunos precios que cotizan los grandes estudios. En los últimos dos años, de hecho, han bajado las tarifas. Esto provocó la caída de los márgenes a 15%, producto de los aumentos en los salarios del staff de 80 personas del estudio que hubo que adoptar para seguir compitiendo”, analiza.

    –Por otro lado, un gran desafío para el sector es el que plantea la recurrencia del fraude, cómo detectarlo y prevenirlo. ¿Se logró avanzar en este terreno o la situación es más compleja que hace cinco años?
    –Sí, se logró un avance. Se consiguió que los empresarios argentinos se preocupen por llevar adelante la gestión necesaria para prevenir los problemas de fraude. Es una preocupación que está inserta en el mercado. Y por supuesto, genera una oportunidad de negocios adicionales.

    –Luego de la última crisis financiera internacional, las auditoras perdieron credibilidad. Si estuviera en el lugar de los reguladores, en Europa, los Estados Unidos o América latina, ¿cómo haría para dar mayor seguridad y confiabilidad a los servicios de auditoría?
    –Es necesario seguir focalizando en los cambios internos de las propias compañías para mejorar sus circuitos. Si se dan ciertas pautas y los controles son adecuados, el auditor puede disminuir el alcance de sus pruebas sustantivas porque descansa en los procesos más que en el resultado final de la documentación al cierre del ejercicio.
    También es importante la aplicación de las normas internacionales de auditoría, que sirven para homogenizar prácticas y procesos del auditor, y de información financiera, para que los entienda cualquier inversor. Finalmente, tal vez por medio del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, sería necesario hacer una revisión del control de calidad sobre los estudios de auditores externos, para tener una garantía sobre el cumplimiento de determinados estándares.