TECNOLOGÍA |
Por Florencia Álvarez

Leonardo Wilinsky
Desde aviones, autos y barcos, hasta una simple camisa se pueden diseñar, fabricar y testear con un software que permite desarrollar modelos digitales en 3D, abaratando los costos y acelerando los tiempos de producción. Se trata del PLM de Siemens –conocido también como “administrador del ciclo de vida del producto”– un programa que se utiliza desde hace años y se va adaptando a los tiempos que corren, pensado para que las empresas logren un mayor nivel de competitividad.
“Es la manera moderna de producir”, asegura Leonardo Wilinsky, Country Manager de la compañía para Sudamérica de habla hispana.
“Se llega a la fábrica habiendo armado ya una versión digital y sabiendo cómo va a funcionar. De esta manera, se logran plazos más cortos ya que todas las sorpresas que puedan aparecer en un proceso de producción se habrán resuelto de antemano y también permite conocer con antelación la progresión geométrica de los costos. Porque no se trata sólo de sumar. En el mundo actual, no tener un control de este ciclo de manera organizada quita chances”, afirma el ejecutivo.
El prototipo de cualquier producto se realiza en la computadora pudiendo hacerle incontables cambios y verificaciones, sin costos intermedios antes de materializarlo. Además, el software permite que, por ejemplo, una marca de autos pueda lanzar su nuevo modelo antes que los demás y así definir el precio de mercado, recibiendo más ganancias. “Los demás tendrán que supeditar su precio según lo que haya hecho el primero en salir al mercado”.
A partir de imágenes de realidad virtual se puede testear incluso la ergonomía de un auto, máquinas o cualquier tipo de aplicación. Las industrias globales que producen el mismo coche, por ejemplo, para Asia que para Europa, donde las dimensiones humanas son distintas, pueden probarlos virtualmente y adaptar sus modelos a las particularidades de una región definida. Pero también permite testear el comportamiento del motor, la resistencia y demás. “Si existe una ecuación atrás que pueda representar el problema, es ahí por donde caminan estas tecnologías”.
Wilinsky dice que realizar un prototipo de un auto podría costar cientos de millones de dólares, y entre cuatro o cinco años para finalmente tenerlo en marcha. “Hoy, con esos tiempos y esos costos, una empresa queda fuera del mercado. Estas tecnologías se adoptan por una necesidad de supervivencia”.
Siemens PLM, administra o crea más de 40% de los datos 3D mundiales. Si bien no tiene competidores que le hagan sombra de cerca, hay dos o tres empresas en el mundo con las que compiten en términos de una oferta parecida. “Sobre todo hay muchas empresas que compran parte de nuestra tecnología para desarrollar su pedacito de ecuaciones diferenciales en nuestro software. Para, por ejemplo, investigar cómo se comportan nuevas formas de producción como un cambio en los materiales que se utilizaban originalmente. Ahí es donde nosotros, a veces, no tenemos todas esas herramientas incorporadas, pero esas empresas que normalmente son chicas lo hacen, porque son muy especializadas, y toman una parte de nuestro software. Nosotros desarrollamos el motor matemático de muchos software”, señala Wilinsky.

Ideas traídas del papel
Esta unidad de negocios está inmersa dentro de la división industria de la gigantesca Siemens mundial, una empresa que tiene más de 160 años de experiencia trabajando en nuevas tecnologías y que cuenta con 400.000 empleados a escala global.
La historia del PLM se remonta a comienzos de la década de los años 60, en la antigua McDonnell Douglas, la empresa estadounidense que fabricaba aviones civiles, militares, y misiles. Aún no había computadoras y todo se hacía a mano. En aquellos tiempos, los matemáticos e ingenieros creaban sus programas escribiéndolos sobre papel. Wilinsky asegura que el PLM realiza aquellas mismas tareas de antaño pero organizadas por la computación.
Es una empresa que tiene 45 años, más de 8.000 empleados, y Siemens la adquirió hace más de cuatro años para sumarla a su oferta y ofrecerles a sus clientes automatización virtual para mejorar el ciclo físico de fabricación. Según Wilinsky, la cantidad de años que la empresa lleva produciendo esta tecnología es uno de sus fuertes ya que “en la industria del software, las compañías se vuelven obsoletas en un tiempo de tres a cinco años si no logran aggiornarse permanentemente”.
Cuentan con más de 70.000 clientes en todo el mundo. Grandes empresas como Boeing y otras aeronáuticas están en su lista de clientes, al igual que compañías como Nissan, Canon e importantes automotrices.
En la Argentina, el número de clientes roza los 400, de los cuales 80% están en la franja Pyme, ya que entre los desafíos que se planteó la empresa, uno de los principales fue el de llegar no solo a las grandes industrias sino también a la pequeñas y medianas empresas. “Compañías donde trabajen dos personas también pueden acceder a esta tecnología para ser más rápidos, dar respuestas a sus clientes y ser competitivos en costos”.
Plan de expansión
En 2009, con la crisis global y el conflicto con el campo, Siemens PLM trabajó contra la corriente en un plan de expansión. A la fuerza de venta propia, y a la representación que ya tenían de los distribuidores X Plan, otras tres se les sumaron para ayudarlos a cubrir el mercado.
“En aquel momento apostamos porque sabíamos que las crisis van y vienen, y aprovechamos ese tiempo para el ciclo de preparación que requieren las personas que trabajarán para nosotros. Que no es instantáneo. Entonces nos anticipamos algunos meses teniendo en cuenta la fecha en que queríamos estar operando en el mercado. Ese fue uno de los peores momentos de la Argentina si sacamos 2001. En ese contexto salimos a buscar nuevos representantes que nos ayudaran y a fines de año celebrábamos los 300 clientes; ahora estamos cerca de los 400”.
Solutia, Replicantes y Soluciones de Ingeniería fueron los representantes que se sumaron a la estrategia de crecimiento de Siemens PLM en el país. Para no competir entre sí, cada una tiene una especialización en un tipo de clientes o en un tipo de disciplina que la otra no tiene.
X Plan, entre otros, trabaja el mercado de máquinas agrícolas que se está impulsando fuertemente en el desarrollo de tecnología local. Las partes de maquinarias que antes se traían de China, ahora se fabrican aquí aportándole riqueza al país, ya que se empiezan a exportar por el mundo. O como el caso de Aspro, la empresa argentina más grande del mundo que exporta surtidores de gas natural con tecnología propia lograda a partir del PLM.
En cuanto a la situación del software en los demás países de la región, Wilinski asegura que funciona muy bien, “en Chile se utiliza mucho para fabricar máquinas aptas para minería y vinería”.
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Nuevos profesionales El Siemens PLM Software tiene presencia en el plano académico en universidades y escuelas técnicas. La escuela es la que implementa el programa, y ellos equipan a la institución educativa con herramientas para ejecutar ese programa y formar nuevos profesionales. “Es fundamental que las personas lleguen a la corporación al menos sospechando cómo funciona ese programa porque sino tienen que comprar ese know how afuera o formarlos y eso demora mucho tiempo y es caro”. Algunas de las universidades que participan de este programa en Argentina son la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en sus diferentes regionales, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el Instituto Tecnológico Universitario y la Universidad Nacional de Rosario (UNR). |

