miércoles, 29 de abril de 2026

    Innovación y sostenibilidad

    LIBRO BLANCO DE LA RSE | Capítulo IV

    Por Eduardo Bonal


    Eduardo Bonal

    Desde que comenzó a operar el grupo Telefónica en la Argentina asumimos un férreo compromiso con la innovación. Prueba de ello, y con una visión constante puesta en el cliente, es que hemos desplegado una amplia gama de servicios y productos vinculados con la telefonía fija, móvil, banda ancha, soluciones de datos, cable submarino, telefonía pública, entre otras.
    Ello nos posibilitó acercar el mundo de las comunicaciones y brindar soluciones a todos los segmentos de la comunidad y de la actividad económica de nuestro país, contando con más de 22,2 millones de accesos a diciembre del 2010.
    Una inversión de más de $20 000 millones en despliegue de infraestructura y redes a lo largo de estos años nos ha permitido ser líderes en servicio e innovación. Como parte de la industria de las comunicaciones tenemos la misión de contribuir a transformar la sociedad en la cual operamos.
    Nuestro sector apalanca el crecimiento de todos los rubros de la economía nacional. Queremos ser uno de los motores principales del progreso de la Argentina. En la práctica, esto nos lleva a pensar nuestra actividad en torno al entendimiento profundo de las expectativas y necesidades de todas nuestras audiencias y clientes y a responder frente a ellos creando valor hoy y en el largo plazo.
    En este marco, presentamos este año nuestro Séptimo Informe de Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad de Telefónica en la República Argentina, demostrando una vez más nuestro compromiso con la transparencia y la información.
    Al igual que en años anteriores, este informe se ha realizado siguiendo las estrictas directrices del Global Reporting Iniciative (GRI-G3) y la AA1000AS (Accountability Assurance Standard), y todos los datos han sido revisados por Ernst & Young. Además, de este modo, ratificamos nuestro compromiso con los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas, y con la sustentabilidad.
    Desde Telefónica entendemos la sostenibilidad, en línea con el concepto de índice de inversión responsable del Dow Jones Sustainability Index o DJSI, que la define como “un enfoque de negocio que persigue crear valor a largo plazo para los accionistas mediante el aprovechamiento de oportunidades y la gestión eficaz de los riesgos inherentes al desarrollo económico, medioambiental y social. Si hablamos de procesos, controles internos, etcétera, tenemos que hablar de gestión de riesgos”.
    En base a ese modelo, la confianza es el pilar de nuestras relaciones de sustentabilidad con los diferentes grupos de interés. Es así que continuamos profundizando el diálogo con los diferentes sectores de la comunidad a través de paneles de diálogo generales y particulares sobre la base de la transparencia y apertura constante, siendo líderes en este aspecto en el mercado argentino.

    Redes sociales
    Hay un elemento nuevo que ha cambiado radicalmente el diálogo con los grupos de interés: las redes sociales. Las empresas tenemos que aprovechar la cercanía que nos ofrecen con los stakeholders para escucharles, informar, conversar e incluso abrir esas oportunidades de co-creación. En Telefónica hemos empezado este camino a través de RCySost_Ar, y de www.rcysostenibilidad.telefonica.com/blogs porque estamos convencidos de que es bueno para la empresa y para los grupos de interés.
    La sociedad de la información está cambiando la vida moderna y las pautas de la relación social, por ende, nos hemos trazado un objetivo clave para los próximos dos años: “ser la mejor compañía global de comunicaciones del mundo digital”.
    Continuaremos transformando nuestra compañía a fin de hacerla protagonista del cambio, de una manera más cercana, confiable y responsable; combinando el desarrollo tecnológico con su integración a la vida de las personas, más allá de su posición social. Seguimos llevando adelante un ambicioso proceso de transformación denominado “Programa bravo”, el cual se apoyará en cuatro ejes fundamentales: clientes (construir una relación cada vez más emocional), oferta (convertirnos en un centro de soluciones y no un prestador de servicios únicamente), plataformas (redes sobre las cuales apalancar el crecimiento y prestación de servicios integrales en el marco de un mundo digital) y cultura (sostenibilidad para todos nuestros grupos de interés) de diversa índole. Así se ha podido mejorar la calidad de vida de 20.769 personas en barrios, asociaciones civiles y escuelas de todo el país.
    Seguimos alentando diversos programas de inclusión digital (“Aulas interactivas”, “Aulas hospitalarias”, “Aulas Fundación Telefónica”, “Parques Nacionales” y “Escuelas interactivas”), con la debida provisión del servicio, conectividad, equipamiento informático y capacitación. Logramos beneficiar a más de 200 000 alumnos.
    Como parte del “Programa generaciones interactivas” y de los lineamientos generales de responsabilidad corporativa, se han profundizado las recomendaciones e interactividad del Portal de Uso Responsable (www.telefonica.com.ar/usoresponsabledetics). Por otra parte nos enorgullece, nuestro portal educativo “Educared” con más de 22 millones de entradas anuales. Esto ha sido posible gracias a nuestro capital humano.
    Con el desafío constante de desarrollar una cultura centrada en el cliente y un ambiente de reconocimiento al esfuerzo y dedicación de nuestra gente, llevamos adelante el programa “Experiencia empleado” cuyo objetivo principal es “ser el mejor lugar para trabajar, con los mejores profesionales que ofrecen la mejor experiencia al cliente”.
    El accionar de nuestra gente está guiado por los Principios de Actuación (código ético) del cual se desprende una serie creciente de normativas internas de control y organización. Dicho marco normativo rigen toda nuestra actividad y el compromiso asumido con la sociedad. Además impulsamos ante nuestros aliados estratégicos de la cadena de valor, lineamientos similares para unificar nuestra visión en pos de maximizar nuestros esfuerzos.
    No importa tanto cuánto dona una empresa sino cómo ingresa lo que ingresa. Esto es lo que determina su futuro. No hay futuro sin un comportamiento responsable.

    (*) Eduardo Bonal es director de Asuntos Públicos y Responsabilidad Corporativa de Telefónica.

    Molinos

    Hábitos sustentables de alimentación sana

    Como parte de un proceso iniciado hace algunos años, la compañía líder de alimentos desarrolla la sustentabilidad a través del involucramiento completo de sus diferentes áreas. La visión de la empresa es trabajar en los temas o en las problemáticas que tienen que ver directamente con el negocio.

    Por Mauro Maciel

    Adela Sáenz Cavia

    No existe un acuerdo formal acerca de la denominación que corresponde al compromiso de prácticas responsables en la utilización de materias primas, producción de bienes y cuidado del medio ambiente. Mientras que en sus comienzos el concepto globalmente aceptado fue Responsabilidad Social Empresaria (RSE) o Responsabilidad Social Corporativa (RSC), en la actualidad muchas compañías han comenzado a utilizar “sustentabilidad”, como un término más amplio.
    “Para Molinos, la sustentabilidad es transversal e involucra a todas las áreas de la compañía. En ese sentido, RSE tal como es entendida en la Argentina, creo que sería el programa de relaciones con la comunidad y de alianzas estratégicas con las ONG, o el tercer sector. Es decir, que sería parte de la estrategia de sustentabilidad de la organización, que involucra desde Recursos Humanos hasta Compras”, sintetiza la gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de Molinos, Adela Sáenz Cavia.
    “Desde nuestra visión se utiliza más el término sustentabilidad que responsabilidad social, porque creemos que el tema es transversal a la compañía. Es decir, que todas las áreas desde su perspectiva tienen una responsabilidad y un foco de trabajo. Desde esa manera, Molinos construyó una visión que ayudó a definir nuestra estrategia de sustentabilidad, en la cual estamos intentando medir algunas cosas y gestionar la actividad en toda su extensión”.

    –¿Los programas de relación con la comunidad deben tener que ver con el negocio de Molinos? ¿Es necesario que sea así?
    –Sí, totalmente. De hecho, antes de terminar de definir la estrategia de este año, el foco ya era el negocio. En eso tenemos una postura muy clara y esa es nuestra visión: trabajar en los temas o en las problemáticas que tienen que ver con nuestro negocio.
    Al estar en alimentación, ya sea por déficit o por exceso, obesidad, malos hábitos nutricionales, sobrepeso, etcétera, son todos temas claves para desarrollar este tipo de programas. Por lo tanto, ese fue el foco que definimos que sería nuestro programa con la comunidad y es en la línea en la que estamos trabajando desde hace muchos años.

    –¿Cuáles son esos programas?
    –Uno de los programas es “TC2000 va a la escuela”, que tiene que ver con el automovilismo, pero que pretende llegar a los chicos desde el deporte. El mensaje es que si los buenos deportistas necesitan estar bien alimentados, mayor es la razón para que los chicos también lo estén. “Comer rico, comer sano”, está dirigido a comedores escolares, comunitarios y a niveles de bajos recursos económicos.
    El objetivo es combatir el hambre, a la vez que aprender a alimentarse de la mejor manera, en forma saludable y consciente. Hace poco iniciamos “Nutrición 10, hambre 0”, que busca ayudar a la gente la manera de nutrirse, y luchar contra el hambre, que continúa siendo un problema.
    Por otra parte, trabajamos en alianza estratégica con instituciones como la Red de Bancos de Alimentos, el Banco de Alimentos de Buenos Aires. El trabajo no consta solo de donación de alimentos sino también de acompañar en la maximización del beneficio nutricional.

    –¿Afecta la crisis económica mundial a los programas de RSE de las empresas?
    –Para Molinos, la visión respecto de la sustentabilidad está incorporada a la estrategia de negocios y no se va a ver afectada por la crisis. En particular, pienso que si se ve afectada es porque en esencia no era estratégica.
    A su vez, también percibo que las nuevas generaciones y todo lo que está pasando en el mundo genera una nueva conciencia importante dentro de las compañías de comenzar a trabajar desde esta perspectiva.

    –¿En qué medida repercuten las demandas de los más jóvenes en las compañías sobre esta materia?
    –Creo que si uno no tiene una compañía comprometida con la sociedad, en 10 años no va a tener empleados. Esto salta en las encuestas de clima, en las entrevistas de ingreso de personal, donde los candidatos preguntan qué está haciendo la compañía en tal o cual aspecto. Entonces, entiendo que si lo preguntan es algo que ellos incluyen dentro de sus estándares, para aceptar (o no) un trabajo.

    –¿Cuál es el papel que juegan las empresas en materia de sustentabilidad a través de las redes sociales?
    –El impacto de las redes sociales ha sido muy similar al resto de las áreas de las compañías: transparentar muchas cosas, que todo se sepa instantáneamente, que cueste “controlar la información” que circula sobre diferente issues. Todo eso se encuentra de manera instantánea en los medios y sobre ello se puede ejercer un control limitado o nulo.
    Eso es una descripción de la realidad. Ahora, cómo las empresas entramos en ese mundo, creo que lo hacemos tratando de jugar un rol que tiene que ver con ser un actor más en la conversación. Para mí, lo que mejor describe a las redes sociales es el concepto de conversación. Es decir, que no hay una línea que baja en un solo sentido, sino que hay un intercambio permanente. Es más difícil y a la vez novedoso para las empresas que estamos aprendiendo.

    Grupo Sancor Seguros

    RSE y prevención, en tránsito seguro

    Con base en foco de su negocio y desde su concepción como organización cooperativa, el grupo está comprometido con la Responsabilidad Social Empresaria. Seguridad vial, concientización y prevención. Los programas se centran en aspectos que sean relevantes tanto para la empresa como para sus grupos de interés.

    Por Mauro Maciel

    Javier Di Biase

    Con su casa matriz instalada en la modesta pero pujante localidad santafecina de Sunchales, Grupo Sancor Seguros es un modelo del cooperativismo en el ámbito nacional. Como tal, los propios valores que han impulsado a su creación obligan a estar naturalmente alineados a las prácticas sustentables.
    “Sin dudas, una estrategia de sustentabilidad que integre los aspectos de la Responsabilidad Social Empresaria tiene un rol transversal”, considera su gerente de RSE, Javier Di Biase, y completa: “Esto nos lleva a pensar que en la actualidad es, o debiera ser, parte del plan general de negocios de una empresa”.

    –¿La RSE debe centrarse en áreas claves de la interacción entre una empresa y su entorno para ser plenamente efectiva?

    –Los procesos y proyectos que responden a la concepción de RSE, tal como Grupo Sancor Seguros la entiende, deben centrarse en aspectos que sean relevantes tanto para la empresa como para sus grupos de interés. Por ello, realizamos un análisis de materialidad, que busca identificar temas relevantes para la empresa, el sector y los grupos de interés, que reflejen nuestros impactos económicos, sociales y ambientales más significativos.
    Para su elaboración, utilizamos diversos protocolos técnicos que nos ayudaron a definir un enfoque sistemático, documentado y replicable para priorizar los temas materiales basados en los principios de contexto de sostenibilidad, materialidad, exhaustividad y participación de los grupos de interés.
    Entre sus programas dirigidos a la comunidad, Grupo Sancor Seguros, desde 2007 ha estado implementando el programa nacional de prevención de accidentes de tránsito “Rutas en rojo”.
    Otros programas desarrollados por la gerencia de RSE son: “Formador de formadores”, que está destinado a la capacitación de docentes para la enseñanza de la educación vial en la escuela; “Preveniños”, de Prevención ART, cuyo objetivo es prevenir orientar acciones de concientización a los niños, como futuros trabajadores; “Motivadores viales” – prevención de accidentes de tránsito en el ámbito laboral, dirigido a los empleados de Grupo Sancor Seguros, en pos de la prevención de los siniestros de tránsito; “Manteniéndonos activos”, pensado en la preparación del personal para el momento del retiro laboral.


    –En esta instancia, ya no es suficiente que las empresas muestren lo que hacen en materia de RSE, sino que además se hace necesario dar a conocer por qué motivos eligen los temas, cómo los llevarán a cabo, para qué públicos estarán destinados y, en especial, cuáles serán los resultados medibles.

    –Resulta evidente que hoy lo que no se mide, no se gestiona. La evolución de la temática ha llevado a que los resultados de los procesos de RSE deban mostrarse con hechos y no solo con palabras, y la mejor forma de mostrar una evolución, un progreso, es con indicadores de medición y de impacto.
    De tal modo, para lograr una gestión clara y transparente, la empresa debe rendir cuentas a sus propios grupos de interés y mostrar abiertamente su proceso mediante herramientas, como reportes o informes. La gestión debe mostrarse con indicadores válidos, que no necesariamente siempre son positivos. Lo valioso es que la empresa los detecte, informe y muestre sus planes para mejorarlos de manera paulatina.


    –Son cada vez más las empresas que hacen RSE y entre ellas hay una tendencia en alza a presentar informes anuales de sustentabilidad.

    –En Grupo Sancor Seguros llevamos seis publicaciones: tres reportes sociales, dos informes de RSE y nuestro último reporte de sustentabilidad presentado en octubre. Basamos nuestra consulta a los grupos de interés en los principios del estándar internacional y presentamos nuestros indicadores de de­sem­pe­ño siguiendo los lineamientos de la Guía G3 de GRI. En todos los reportes también presentamos nuestra Comunicación para el Progreso, demostrando un continuo apoyo al Pacto Global de Naciones Unidas.
    En cada uno de los ciclos del proceso de diálogo que realizamos con los grupos de interés nos enfocamos sobre las temáticas fundamentales que afectan a nuestro negocio: prevención, seguridad, reputación y Responsabilidad Social Empresaria. Los planes de acción y programas que llevamos a cabo se fundamentan en más de 3.000 expectativas recabadas en dichos diálogos.

    –Así como se sostiene que el crecimiento de la economía mundial tendrá como protagonistas a los mercados emergentes, ¿es correcto sospechar que lo mismo sucederá en la RSE, a través de la innovación y una teoría renovada?
    –Los temas novedosos en materia de RSE irán surgiendo de las diferentes realidades de los mercados emergentes y no emergentes. En algunos, se hablará más de cuestiones climáticas y en otros más del contexto económico o social y de los desafíos para la cadena de valor, aunque todos los temas, debido a la globalización de los mercados y la magnitud internacional de las empresas, se relacionen entre sí.
    Sin embargo, es posible que pueda ser visible en los mercados emergentes la existencia de más oportunidades de generar procesos creativos y novedosos de RSE.

    Loma Negra

    De mejores prácticas a un modelo sustentable

    Mientras en el mundo entero se debaten las responsabilidades de la gran depresión económica que viven los Gobiernos de los países más poderosos, también las políticas de sustentabilidad son sometidas a cuestionamientos acerca de su real importancia en el presente contexto.

    Por Mauro Maciel

    Juan Roza

    Los más moderados (y/u optimistas) sostienen, pese a su enorme magnitud, que el deterioro financiero que azota principalmente a los países de las economías centrales, como Europa, Estados Unidos y Japón, es solo una crisis y que la recuperación se tomará su tiempo pero cuando se produzca, todo volverá a ser como antes. También están, en el otro extremo, quienes prefieren desarrollar la hipótesis acerca de la necesidad de refundar de manera íntegra un nuevo modelo de capitalismo. Es decir, que ha llegado la hora de un cambio de paradigma para achicar la brecha entre ricos y pobres, tanto en materia económica y social como en el plano de la sustentabilidad.
    “Más que para salvar la brecha entre ricos y pobres, el impulso de políticas sustentables surge como necesidad de estandarizar las mejores prácticas en materia de administración de recursos que son escasos, frente a la evidencia de que administrarlos mal ha generado por años perjuicios colectivos, de los que muchas veces ni siquiera éramos conscientes”, considera el gerente de Relaciones Institucionales de Loma Negra, Juan Roza.
    “Con el transcurso del tiempo, se ha logrado unificar criterios alrededor de políticas sustentables que evitan esa mala administración, pero lo que es más importante es que se ha logrado un consenso de que esas políticas deben ser universalmente aplicadas. Esto es así –teoriza Roza–, fundamentalmente porque el conjunto de la sociedad está mirando que las cosas se hagan de una determinada manera, y quienes no lo hacen en forma correcta quedan expuestos a condenas de todo tipo”.
    Y completa: “Claramente ha habido un cambio de paradigma aunque no veo que esté relacionado con cambios en lo que se conoce como el modelo capitalista. De hecho, la universalidad de estas nuevas políticas sustentables hace que las mismas sean implementadas incluso por Gobiernos, organizaciones o empresas que viven en regímenes de diferente signo ideológico: capitalistas, socialdemócratas, socialistas e, incluso, la China comunista”.

    –¿Cree que en el futuro el impulso por la innovación y la teoría en materia de RSE estará dado por los llamados países emergentes, cada vez más protagonistas en el escenario mundial?
    –Lo que normalmente ocurre es que la experiencia y los recursos de los mercados más desarrollados permiten impulsar políticas más sofisticadas en casi todos los campos. Entre otras cosas, porque un porcentaje alto de la actividad económica en los países emergentes corresponde a las actividades que allí desarrollan las empresas de los mercados centrales. Lo más probable, entonces, es que en materia de sustentabilidad también sea así.

    –Hay una tendencia de las empresas a acompañar los clásicos balances de resultados con reportes de RSE.
    –Efectivamente, las empresas comenzaron hace algún tiempo a presentar un balance de sustentabilidad, enunciando allí sus acciones con la comunidad y el medio ambiente. Sin embargo, hay que señalar que a medida que se avance en el desarrollo de un modelo más complejo y abarcativo de sustentabilidad, es probable que esos balances sociales desaparezcan, ya que el tema será central en la memoria y el balance clásicos.

    –Otro punto que genera polémica gira en torno a aceptar al desarrollo sustentable como parte de la RSE o, en cambio, sostener que la RSE es un capítulo de las sustentabilidad.
    –Me parece que la RSE y el desarrollo sustentable son conceptos rectores de la política de negocios de una empresa pero no áreas operativas, por lo que no veo que una de ellas pueda depender de la otra.
    Como conceptos, ambos contienen al otro. Una empresa no puede ser socialmente responsable sino lleva adelante políticas que aseguren un desarrollo sustentable, y lo mismo ocurre al revés. No puedo hablar de desarrollo sustentable de un negocio que no le asigne la relevancia que tiene a la responsabilidad social.

    –¿Cuál es su mirada acerca del rol que de­sem­peñan las redes sociales y, a través de ellas, de la manera en que el público percibe a las empresas en materia de sustentabilidad?
    –Las redes sociales son herramientas que facilitan el proceso de difusión de la información. Hay que tener claro que en ellas no se crea prácticamente nada, sino que lo que se logra es compartir mucho más rápido y con más gente lo que uno quiere decir.
    Así entonces si alguien quiere quejarse por la calidad de un producto que compró, o denunciar una práctica contaminante de alguna empresa, puede hacerlo sin ninguna limitación y será mucha la gente que se enterará muy rápido de ese reclamo. La contracara es que también la herramienta es válida para las empresas.
    Respecto del poder que supuestamente confieren las redes sociales a los usuarios o consumidores me parece que es relativo. Siempre que hubo un tema relevante, las quejas o denuncias terminaron saliendo a la luz. Lo que permiten las redes sociales es acelerar los tiempos. Y si las quejas (o denuncias) no están debidamente probadas o no son relevantes los temas se desactivan muy rápido.

    Barrick

    Si hay un fracaso, el precio es desprestigio

    La compañía minera tiene una importante presencia con acciones de RSE en las comunidades cercanas a la minas, en la provincia de San Juan. Miguel Greco es el responsable de Desarrollo Sustentable y dice que es fundamental interactuar con el entorno para que este no se sienta utilizado.  

    Por Florencia Álvarez 

    Miguel Greco

    “La RSE forma parte de la estrategia de la compañía, de una manera ética y socialmente responsable. Tenemos que trabajar nuestra  organización, conquistando las mentes y los corazones de toda la gente, hasta que la RSE llegue a ser una parte esencial: el ADN organizacional”, sostiene Miguel Greco, responsable de Desarrollo Sustentable de la minera Barrick, quien agrega que la empresa está en la lista de las que anualmente generan un detallado reporte referido a la materia.  
    En cuanto a si la efectividad de la RSE depende de la interacción entre una empresa y su entorno, el ejecutivo señala que para lograr una estrategia exitosa y una implementación efectiva es fundamental escuchar a las comunidades que se ubican en las cercanías de donde ellos operan. Y que una mirada general puede ignorar principios esenciales de la RSE, como por ejemplo, no reconocer las diferencias entre contextos y comunidades disímiles. 
    “Se trata de hacer una alianza con la comunidad, con la que se establecen prioridades, objetivos y resultados de programas que podemos desarrollar en conjunto. Si uno fracasa en estos temas, corre el riesgo de un desprestigio porque la comunidad puede llegar a sentirse utilizada”, reflexiona.

    La visión del negocio
    Además de que la empresa no sufra un descrédito, la RSE aspira a lograr  otros objetivos que apuntan a mejorar la imagen y el rendimiento de la compañía. Según Greco: “La RSE es una visión de la forma que tiene una empresa para hacer su negocio. Cuando es inherente a la forma de trabajar, se alcanza mejor reputación y una valorización de la marca”.
    Greco explica que detrás de la RSE hay un cambio de paradigma gerencial que tiene que ver con la redefinición de crear valor, que no solo es en lo económico sino también en lo social y ambiental. “Pero lo más interesante de esto es la sinergia que se logre entre ellos: creando valor de un tipo, producimos valor del otro”.
    Ante la pregunta sobre de qué hablan las empresas cuando se refieren a RSE, sino es de su negocio y de cómo lo gestionan, el responsable de Desarrollo Sustentable, afirma: “En Barrick lo entendemos así: estamos comprometidos a trabajar a favor de las comunidades en donde vivimos y trabajamos. Reconocemos que el comportamiento responsable es nuestra tarjeta de presentación y es lo que crea oportunidades para generar un mayor valor para nuestra gente, mientras que al mismo tiempo se fomenta el desarrollo sustentable en las comunidades en las que operamos. El estatuto de responsabilidad social de Barrick provee el marco normativo que dirige todas nuestras actividades empresariales alrededor del mundo. Este marco está definido por cuatro pilares básicos: ética, empleados, comunidad y medio ambiente, salud y seguridad”.
    En Barrick entienden que la RSE tiene a la organización como su centro de interés y como tal contribuye al desarrollo sustentable sin ser este su principal logro. “A nosotros es algo que nos ayuda a crear valor y a enfrentar desafíos estratégicos”.
    En cuanto al enfoque futuro que se le dará al tema a partir del impulso económico que generarán los mercados emergentes señala que hace 20 años, la  RSE  era una cuestión secundaria, pero hoy es un punto central de la agenda y constituye un criterio clave a tener en cuenta en la toma de decisiones de las empresas en cualquier lugar del mundo, incluidos los mercados emergentes.
    “Mirando al futuro, habrá mayor regulación y los mercados emergentes se volverán más activos en  RSE, como también los mercados de capitales y el sector financiero serán más demandantes en esta materia”. Frente a la crisis económica mundial que se avecina y que amenaza con ser peor que la de 2008, podría pensarse que las empresas comenzarán a recortar sus presupuestos de RSE para volcarlos hacia otros sectores, pero esa no es una opción que estén barajando por el momento en Barrick.
    “La visión del negocio se asienta en el concepto de minería responsable, con independencia de cualquier crisis. No concebimos nuestras operaciones mineras sin la implementación de acciones que contribuyan al desarrollo sustentable de las comunidades en las que operamos”, concluye Greco. 

    Nestlé 

    Integrar mejoras en la estrategia de negocios

    En este gigante de la alimentación ponen el énfasis en tres cuestiones fundamentales que hacen a la sustentabilidad del negocio: nutrición, agua y desarrollo rural. En cuanto a la RSE, atraviesa transversalmente a toda la compañía, y cuenta con un comité asesor que trabaja profundizando las estrategias de “Creación de Valor Compartido”. 

    Por Florencia Álvarez

    Lucía Abdala

    El modus operandi de la empresa en cuanto a reportes sobre RSE es informar periódicamente y a escala mundial, cuál es el impacto de la compañía a largo plazo. “Esto está directamente relacionado con la creación de un negocio exitoso y sostenible en el tiempo”, expresa Lucía Abdala, gerente de Comunicaciones Externas de Nestlé Argentina de quien dependen las acciones de RSE que la empresa lleva a adelante en el país.
    El primero de estos informes lo realizaron en 1995 y hablaba sobre la relación de la empresa con el medio ambiente. Desde entonces, se realizan publicaciones periódicas a escala mundial sobre ese tema y sobre otros que se han ido sumando de acuerdo al cambio constante de los acontecimientos.
    En 2001, por ejemplo, el informe se extendió a asuntos relacionados con el desarrollo social y económico de los empleados y se incluyó un informe referido a desarrollo rural. Para 2007, publicaron el primer informe completo sobre “Creación de Valor Compartido” –nombre que ellos le dan a lo que se conoce por  RSE– y se comprometieron a hacer uno similar cada dos años con datos actualizados.
    “En años alternos, se informó con más profundidad sobre cada una de las tres áreas principales: nutrición, agua y desarrollo rural. Estos análisis comprenden el informe de Nestlé sobre gestión del agua, de 2006, y Necesidades nutricionales y dietas de calidad de 2008”, detalla Abdala. El último informe, que comprende las operaciones globales de la compañía al 31 de diciembre de 2010, se enfocó especialmente en el desarrollo rural, tópico que consideran uno de los impulsores más importantes del progreso global.  

    Las tres áreas claves
    En cuanto a por qué identificaron esas tres áreas (nutrición, agua y desarrollo rural) como las más importantes a tener en cuenta, explica: “Dada la naturaleza de nuestras actividades y nuestra aspiración a ser la empresa líder mundial en nutrición, salud y bienestar, hemos registrado esas tres áreas porque allí se cruzan el interés de los accionistas y el de la sociedad, y en las que la creación de valor puede ser optimizada por ambos. Reducir el consumo de agua, mejorar la nutrición y ayudar al crecimiento de las comunidades rurales constituyen objetivos tan esenciales para la estrategia comercial de la compañía como lo son para la creación de un mundo más sano”.
    En cuanto a la sustentabilidad del negocio y qué papel cumple la RSE para hacerlo posible, Abdala opina que las empresas deben cumplir con la legislación nacional como con sus propias normas y las de sustentabilidad, asegurando que sus actividades preserven el medio ambiente para las generaciones futuras.
    Estos dos aspectos son para ellos las condiciones básicas para hablar de empresas socialmente responsables. “Sobre la base de fuertes cimientos de cumplimiento y prácticas sustentables, la Creación de Valor Compartido va más allá del rol de ser un buen ciudadano corporativo. En lugar de esto, crea una conexión fundamental entre el valor de los accionistas y el de la sociedad. Entendemos que necesitamos integrar la mejora en la vida de las personas, trabajadores y comunidades en el centro de nuestra estrategia de negocios”, resalta.
    En línea con la definición de la Comisión Brundtland, el desarrollo sustentable para Nestlé es “el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
    El CVC es el principio corporativo fundamental que guía el accionar de Nestlé y atraviesa transversalmente a toda la compañía. “El presidente, el CEO y otros miembros del comité ejecutivo son los responsables de la supervisión y la gestión del grupo en materia de CVC, con el apoyo de una serie de órganos de gobierno”, apunta Abdala.
    Explica que a escala global cuentan con una Junta Trimestral de Alineación de CVC, presidida por el CEO, Paul Bulcke, que supervisa la implementación de esas estrategias en todos los negocios de la compañía.
    Además existe un comité asesor de CVC –que se reunió por primera vez en abril de 2009– cuyos miembros son reconocidos internacionalmente por su expertise en estrategia corporativa, nutrición, agua y desarrollo rural. Fueron designados por tres años para actuar como asesores directos del presidente y del CEO y se reúnen dos veces al año para profundizar el desarrollo del concepto de CVC, analizar la cadena de valor de la compañía y sugerir posibles acciones, entre otras cosas. 
    En cuanto a cuál será el futuro de la RSE en los nuevos mercados que liderarán las economías mundiales, la ejecutiva expresa: “Se trata de un concepto dinámico que está evolucionando. Junto con el  desarrollo y crecimiento de nuevos mercados surgen nuevas oportunidades. Estos mercados presentan diferentes realidades y diversas necesidades, y será un importante desafío que deberemos enfrentar las empresas”.

    Syngenta

    RSE como una parte esencial del negocio

    La firma no solo se encarga de acciones del género desde su sector de Asuntos Corporativos, sino que creó una división especial de Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria. Desde ella, que es un híbrido entre temas corporativos y nuevos negocios, se abordan negocios inclusivos. Es una forma diferente de operar, con alianzas público-privadas.

    Por Florencia Pulla

    Cristianne Close

    ¿Las empresas tienden a tener acciones de Responsabilidad Social Empresarial alineadas con el negocio? No siempre. Sin embargo, en la empresa desarrolladora de cultivos y semillas, Syngenta, han desarrollado una división especial que intenta alejarse de las típicas acciones de RSE imponiendo un modelo en el cual los proyectos de sustentabilidad estén relacionados con el core del negocio.
    Cristianne Close, directora de Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria para América Latina se sentó con Mercado para explicar cómo funciona su área.

    –Usted es la responsable de un área relativamente nueva en la empresa que se creó en 2010. ¿De qué se trata este maridaje entre las acciones típicas de RSE y el core del negocio? ¿Existen otras áreas que se dediquen a la RSE?
    –Tenemos proyectos de RSE en tres niveles. Por un lado, existe la fundación Syngenta, que tiene un presupuesto de millones que son dedicados a proyectos en todo el mundo pero con mayor prioridad en África y Asia por ser regiones más pobres y con muchas más necesidades y carencias en lo que es agricultura.
    En esas regiones, hay 400 millones de pequeños agricultores que tienen problemas de pobreza extrema. Se trabaja, entonces, en darles acceso a insumos de alta tecnología y también a los mercados. Buscamos aumentar la productividad por hectárea para su consumo y para que puedan vender parte del excedente y así generar ingresos y evitar la emigración del campo a la ciudad que está atada a la marginalidad y a la violencia
    Hay también un área de Asuntos Corporativos que se dedica a los proyectos de RSE tradicionales. Por ejemplo, en el plano local, un proyecto que es “Cultivando solidaridad” por el cual ayudamos a escuelas rurales y que tiene un presupuesto de US$ 70.000 anuales para invertir en infraestructura y materiales para escuelas. Y es un programa de voluntariado en 14 escuelas, que ya lleva 10 años.
    Y después está mi área, que es la de Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria que es un híbrido entre asuntos corporativos y nuevos negocios. Y es, básicamente, negocios inclusivos. Tiene que ver en cómo se piensa la forma de hacer negocios de manera diferente, con alianzas público-privadas. Para eso forjamos vínculos con el Gobierno, con ONG, con académicos, con entidades educativas, con otros jugadores de la cadena.

    –Entonces ustedes conciben a la RSE dentro de un proyecto de sustentabilidad más abarcativo…
    –Lo que queremos es ver cómo desde nuestros modelos de negocios se puede cumplir con el triple bottom line, que son los pilares económico, social y ambiental. No son solamente prácticas de reciclado que se incorporan a la rutina de todos los días. Es pensar: “¿Qué tenemos en nuestro porfolio de negocios hoy para expandir la mirada no solamente económica sino también social y ambiental?”. Hacer estos análisis implica mucha charla con los gerentes de negocios y convencer a muchas personas.

    –¿Esta práctica de negocios con responsabilidad social fue una demanda de sus clientes?
    –El cliente, que es el productor, y en definitiva, su cliente, que es el comprador, demandan que se produzca bien, que se tengan en orden las cuentas y la gente. Hay un montón de prácticas que antes eran tal vez solo proyectos de RSE que pasan a ser necesidades y demandas del mercado. Hay certificaciones de sustentabilidad como la que se pide en Alemania para importar todo lo que sea granos o aceites para producir biocombustibles que pasan a ser necesidades del negocio y que no forman parte de acciones de RSE “para la foto”.

    –¿Cómo se traduce esto para los accionistas? ¿Por qué conviene invertir en empresas que tengan estos criterios de RSE?
    –Desde hace varios años somos seleccionados para el Dow Jones Sustentability Index que es justamente la medición de empresas que tienen mejores prácticas de sustentabilidad. Al entrar a ese índice, las acciones se cambian de forma diferente. Desde el punto de vista del inversor, Syngenta no está solamente en la bolsa de Nueva York y de Zurich sino también en esta bolsa. De hecho, del rubro agro somos la única compañía que está en ese ranking. Ahí se entiende por qué el accionista puede estar más interesado en invertir en nosotros que en otras firmas.

    Walmart

    Programas e iniciativas con capacidad instalada

    El gigante del retail sostiene que las acciones de RSE son parte estratégica del negocio y de la cultura de la compañía. La empresa se comprometió a reducir 23% el uso de bolsas plásticas en sus hipermercados. La búsqueda de alianzas estratégicas a largo plazo con socios claves de negocio.

    Por Leticia Pautasio

    Hernán Carboni

    “En un primer momento, las acciones de Responsabilidad Social Empresaria tenían un foco asistencialista, que buscaban cubrir carencias puntuales en educación, salud y alimentación, entre otros aspectos. Sin embargo, progresivamente fue virando hacia programas e iniciativas que buscan dejar “capacidad instalada” en las comunidades, que le permitan contar con herramientas para su autonomía y desarrollo”, enunció Hernán Carboni, director de Relaciones Institucionales de Walmart Argentina. El ejecutivo planteó que, por este motivo, desde la compañía se trabaja para generar alianzas estratégicas a largo plazo con socios claves de negocio, que permitan desarrollar programas sustentables y perdurables en el tiempo.
    “Creemos que el impacto positivo es mucho mayor si las organizaciones concentran sus esfuerzos en las comunidades cercanas a sus operaciones, donde pueden conocer de primera mano las necesidades y carencias de las instituciones y los resultados de los distintos programas implementados”, sostuvo Carboni.
    La empresa realiza en el país acciones enfocadas a la alimentación, equidad de género, medio ambiente y voluntariado, entre otras áreas de RSE.
    La compañía es uno de los más importantes empleadores del país, y, como tal, afirma que se siente un agente de cambio relevante. “Cada una de las personas que formamos parte de Walmart Argentina contribuimos a la construcción de la imagen y mensajes de la compañía. Nuestros asociados/as son agentes multiplicadores y agentes de cambio capaces de transmitir nuestra cultura a sus familias y sus comunidades”, destacó Carboni.
    Para Walmart, la Responsabilidad Social Empresaria es parte de la estrategia de negocios de la compañía. “En los últimos años, se incrementó significativamente la tendencia de incorporar la RSE como una herramienta clave en la estrategia del negocio. En Walmart, la RSE forma parte de los pilares estratégicos de la empresa y como tal, se encuentra alineada con nuestro modelo y cultura empresarial”, remarcó Hernán Carboni.
    El ejecutivo explicó que “si bien es cierto que muchas de las iniciativas y programas pueden originarse en áreas que tienen más interacción con las comunidades circundantes, esto no implica que otras áreas no puedan ser igualmente efectivas a la hora de diseñar iniciativas. De hecho, en Walmart todas las áreas de la compañía trabajan con foco en dar respuesta a las necesidades locales”.
    Para la compañía la gestión de RSE está cobrando importancia a lo largo de los últimos años, y, siguiendo la tendencia general, está trabajando en la realización del primer reporte de sustentabilidad. “Entendemos que es una herramienta importante a la hora de promover y reforzar las iniciativas de RSE así como un instrumento clave que nos permitirá cuantificar los resultados y el impacto de las distintas acciones”, apuntó Carboni.

    Un negocio sustentable
    La empresa se enfocó en los últimos años en concretar un compromiso con el medio ambiente. El hipermercado prioriza la elección de proveedores y productos sustentables, y además, anualmente realiza la iniciativa “Mes de la Tierra”, para concientizar sobre el cuidado de la ecología y el medio ambiente.
    “Entendemos que las compañías cumplen un rol fundamental a la hora de generar cambios en la sociedad, especialmente en la concientización acerca del cuidado del medio ambiente. Reducir el impacto ambiental a través de una mayor eficiencia en el consumo de energía, la promoción de productos amigables con el medio ambiente y el tratamiento de los residuos son algunas de las iniciativas que se pueden implementar para lograrlo”, remarcó Hernán Carboni. La empresa promueve iniciativas de consumo responsable, concientización y cuidado del medio ambiente, dirigidas especialmente a los asociados.
    El último año construyó eco-tiendas que permitieron utilizar un prototipo 25% más eficiente respecto del alcanzado en 2007. Asimismo, cuenta con cajas ecológicas en las cuales no se entregan bolsas de plástico. “El compromiso es reducir 33% el uso de bolsas plásticas para 2013”, afirmó Hernán Carboni.

    Banco Patagonia

    El foco puesto en la educación

    Apoyándose en más de 10 organizaciones sin fines de lucro, esta entidad financiera impulsa acciones de RSE en diversas áreas pero hace hincapié en una de modo muy especial: la educación. Desde nivel inicial hasta primario, niveles medios y apoyo a la educación universitaria.

    Por Florencia Pulla

    Agustín del Castillo

    Es un solo hombre, Agustín del Castillo, el responsable de RSE en Banco Patagonia. Como coordinador, del Castillo tiene la ardua tarea de organizar este tipo de acciones de un banco con sucursales en todo el país y de hacerse cargo de programas en áreas tan diversas como el deporte, el medio ambiente, la cultura y la educación. Pero es en esta última donde, dice, el banco destina sus mayores recursos monetarios y humanos.
    “El peso ponderado esta puesto en la educación –afirma en una oficina del piso 17 del edificio Patagonia–. Nuestros programas abarcan desde educación en nivel inicial hasta la primaria, los niveles medios y el apoyo a la educación universitaria. Ahí el banco tiene un programa específico que es el “Programa universidades”. Trabajamos con más de 17 universidades nacionales que son clientes del banco”.
    Es por eso que fomentan programas de becas de estudios y de investigaciones científicas en lo universitario. Al ser un banco con sucursales en todo el país y al ser este un territorio con necesidades, Banco Patagonia se apoya en ONG y fundaciones para hacer su trabajo.
    “Identificamos proyectos a través de organizaciones porque creemos que son las que tienen la experiencia y las que más han crecido. Principalmente con lo que es becas trabajamos con fundación Cimientos. También con Cruzada Patagónica, en donde ayudamos a que 60 chicos de comunidades mapuches y criollas en Río Negro vayan a estudiar a una escuela agrotécnica. Trabajamos en inclusión social sustentable en Córdoba y Mendoza. También en proyectos educativos del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). En total, con más de 10 organizaciones sociales”.
    Es que, en definitiva, Banco Patagonia se esfuerza por relacionar el core de su negocio con sus acciones de RSE en el terreno educativo. Junto con las universidades patrocina “Incubadoras de empresas”, en donde se incentiva y apoya el espíritu emprendedor de los más jóvenes. Del Castillo lo explica mejor: “En este campo de las incubadoras, se presentaron 12 proyectos y desde el área interna de riesgo Pyme del banco se hizo un análisis y se eligieron los tres que tenían más posibilidades de generar negocios –los que eran más interesantes desde la perspectiva comercial– y se les dio un premio, un incentivo para que se desarrollen”.
    Otro proyecto de RSE alineado con el negocio es el que mantienen con la fundación Impulsar. A través de un programa educativo que propone una relación de “mentores” y “emprendedores” ayudan a que personas de entre 18 a 35 años desarrollen sus startups o armen un plan de negocios para capitalizarse y lograr la reconversión tecnológica que necesitan para seguir creciendo en sus negocios existentes.
    Finalmente, a del Castillo le atrae el concepto de la “localía”. Las acciones de RSE son proyectos centralizados pero reconoce que existe un compromiso de la comunidad del banco con las acciones de responsabilidad que se hacen en el plano local.
    En Formosa, el programa de becas universitarias, por ejemplo, se volcó hacia miembros de los pueblos originarios. “Con la Universidad Nacional de Formosa (UNF) tenemos becados a jóvenes de las comunidades Wichi y Quom. Lo que hacemos es patrocinar una beca que es, en realidad, una manutención”.
    “Las becas las administramos con el área de extensión universitaria y vemos cómo los chicos que se capacitan terminan sus estudios y vuelven a sus comunidades con todo ese conocimiento académico. Eso es lo interesante, achicar la brecha tecnológica con este ida y vuelta. Incluso hay universidades que tienen cátedras especiales con el tema de los pueblos originarios y vemos que los propios alumnos, más allá de agruparse en las distintas corrientes políticas, tienen sus propias asociaciones que demandan la creación de Aulas Patagonia.”
    “En donde podamos, vamos a estar. Siempre estuvimos”.

    Codere

    Con el eje puesto en la autosustentabilidad

    Ante la amenaza de una recesión en la economía global, los programas de RSE corren peligro –si no de extinción– al menos de reducción significativa. La importancia de contar con presupuesto y programas que se puedan sustentar para garantizar el éxito de las iniciativas.

    Por Leticia Pautasio

    Alejandro Alonso

    “La primera ‘ola verde’ en los años 90 era puro marketing de posicionamiento”, explicó Alejandro Alonso, responsable del área de Comunicación y Responsabilidad Social Empresaria (RSE) de Codere.
    En contraposición, el ejecutivo destacó que, con la importancia que cobraron los medios de comunicación, físicos y sociales –la compañía, por ejemplo gestiona un blog sobre temáticas de RSE– existe un relacionamiento interactivo de la empresa con la comunidad.
    “Si no hay contenido, el discurso se cae, por lo que difícilmente la RSE pueda ser solo cáscara”, remarcó. El ejecutivo planteó que en este contexto, la acción es mucho más importante que la comunicación. “La publicidad sirve para contagiar a otras empresas, para que se involucren en temas de RSE”, enfatizó.
    Alonso señaló que es la misma comunidad la que exige a la compañía la realización de acciones de Responsabilidad Social Empresaria y destacó que es mucho más importante contar con una historia en la creación de programas de responsabilidad social, porque es esta constancia en el tiempo la que garantiza el éxito de la estrategia de RSE de la compañía. “Lo importante es que los propios programas sean autosustentables”, destacó.
    En este sentido, reveló que las crisis económicas, como la de 2009 o la incipiente crisis de 2011 no deberían afectar el presupuesto de RSE. “Cuando trabajamos con un despliegue de programas de RSE como el nuestro no se pueden frenar acciones”, remarcó. El ejecutivo explicó que las empresas deberán hacer un análisis para establecer prioridades. “Existen programas impostergables, como todos aquellos que tienen que ver con la cobertura de las necesidades básicas”, señaló.
    Alonso maneja desde su dirección el área de Comunicación y Responsabilidad Social Empresaria, y, por lo tanto, señala que, ante una necesidad de realizar un recorte de presupuesto, es preferible suspender una pauta publicitaria a parar una acción de RSE. “Siempre que estén asociadas las áreas de comunicación y RSE se corre con esa ventaja”, subrayó.
    El ejecutivo destacó que, al contrario de lo que se puede suponer, las crisis podrían impulsar las acciones de RSE: “la Unión Europea y Estados Unidos están mirando la historia de nuestro continente para fomentar, innovar y crecer en Responsabilidad Social Empresaria”, remarcó.
    Alejandro Alonso planteó que este año la empresa aumentó en 70% su presupuesto de RSE y destacó que año a año se viene trabajando en la ampliación de los fondos para acciones de responsabilidad social. “Hay un deber de las compañías que tiene que ver con el rol que ellas ocupan en la sociedad. Somos un vecino más de la comunidad, pero con una responsabilidad mucho más alta”, apuntó.
    “En Codere, hay una decisión de la casa matriz y de nuestra presidenta, Beatrice Rangel, de aumentar el presupuesto de RSE año a año”, sintetizó.

    El reporte de RSE
    También destacó la importancia de contar con elementos de medición y reporte de las acciones de Responsabilidad Social Empresaria. Este año es el segundo en el que Codere presenta su informe de sustentabilidad y RSE. Según Alonso, el documento permitió crecer dentro de la compañía en esta materia y remarcó que este año “todas las áreas empezaron a mostrar su interés en participar y demostrar las acciones que se llevan a cabo en materia de RSE”.
    El ejecutivo destacó que el informe permitió mejorar la compañía y medir los ahorros generados en las políticas de ahorro de energía y papel. “En 2010, por ejemplo, habíamos logrado ahorrar 60 toneladas de papel, y en 2011, los ahorros alcanzaron las 90 toneladas”, apuntó. Con estas iniciativas, la empresa busca concientizar sobre la sustentabilidad y generar un código de buenas costumbres dentro de la organización.
    El ejecutivo destacó además la firma de un convenio entre el área de proveedores y el Ministerio de Trabajo de la Nación contra el trabajo infantil. El convenio asegura que Codere no contrate a proveedores que utilicen a los menores como recursos humanos.
    Por fuera de la gestión diaria de la organización, la compañía lleva adelante una serie de programas de Responsabilidad Social Empresaria para el beneficio de la comunidad.
    La compañía realiza programas de juego responsable, provisión de equipamiento para aulas digitales en colegios de Buenos Aires y fortalecimiento de la red sanitaria, entre otros. “Con nuestros programas se crea un sistema de intervención comunitaria: se busca comprometer a los actores que reciben las donaciones, para formar así una especie de cadena de favores”, explicó.

    Grupo Rhuo

    El largo plazo para mejorar continuamente

    La organización entiende la RSE como un modelo de gestión que permite generar valor económico, social y ambiental en las empresas, y como una manera de hacer frente a las crisis. Considera que todas las compañías debieran mantener sus presupuestos destinados a este tema como una respuesta para generar competitividad e innovación.

    Por Florencia Álvarez

    Julieta Prada

    La responsable de Comunicaciones, RSE y Eventos Corporativos de Grupo Rhuo, Julieta Prada, dice que la tendencia en RSE ya supera las típicas estrategias de buscar relacionarse eficientemente con la comunidad y el medio ambiente y que ha pasado a focalizarse en temas como mejorar las prácticas de gobierno corporativo, proveedores y clientes. 
    “La RSE tiene múltiples méritos: contribuye tanto en la construcción de marca, como en la administración de costos, ayuda a atraer nuevos talentos y a conservar los recursos humanos clave”, señala Prada.
    “Al mismo tiempo mejora la relación con los diferentes grupos de interés, la eficiencia operacional y las posibilidades de financiación”, continúa la ejecutiva quien resalta que, en conjunto, todo esto influye en la obtención de nuevos clientes y en el crecimiento sostenible de la empresa y de la comunidad en la que está inserta, que es su objetivo final.
    “Es importante tener en cuenta que no se trata de un proceso que se pueda implementar de la noche a la mañana –advierte–. Cuando hablamos de RSE hablamos de una estrategia de largo plazo y de una filosofía de mejora continua que, de manera gradual, permita crear valor para los accionistas, los empleados, la comunidad y su entorno en general”.
    En cuanto a si para ser efectiva, debe centrarse en áreas clave de interacción entre una empresa y lo que la rodea, dice que sin lugar a dudas es así y que la empresa debe contemplar las expectativas de su entorno cada vez más a la hora de diseñar su estrategia de negocio. Pero que para ser efectiva, la RSE debe, antes que nada, estar integrada a la estrategia de la organización, ya que se trata de una forma de gestionar el negocio y los impactos que genera en su entorno y sus distintos grupos de interés.

    Herramienta de desarrollo sustentable
    En Grupo Rhuo consideran que la RSE es la herramienta o el instrumento para que la organización pueda alcanzar su desarrollo sustentable, mientras que las relaciones con la comunidad es uno de los tantos elementos que debe utilizar la RSE.
    “En general, vemos que la gran mayoría de las empresas tiende a enfocar las actividades de RSE en aspectos que hacen a la relación con la comunidad, el medio ambiente y público interno, pero desde hace unos años empezaron a prestar más atención a otras áreas y a enfocarse en temas que hacen a mejores prácticas de gobierno corporativo, proveedores y clientes”, señala y agrega que cada empresa tiene una visión diferente de la RSE.
    “En Grupo Rhuo creemos que la estrategia de RSE debe permitir a las organizaciones, en una primera instancia, identificar y mejorar la gestión de sus riesgos y ser el punto de partida para comenzar a enfocarse, de manera gradual, en generar valor para su negocio y contribuir a la solución de problemas sociales y ambientales”.
    Por otro lado, afirma que uno de los principales aspectos que hace a un buen modelo de gestión en la materia tiene que ver con establecer un diálogo con los grupos de interés de cada empresa y en poder trabajar los aspectos que son relevantes para cada uno. “O