miércoles, 27 de mayo de 2026

    Con pasión, oteando el futuro

    ANIVERSARIO |

    Visto desde afuera, puede parecer enfermizo. Pero en verdad es una sana pasión. En Mercado vivimos casi obsesionados con el futuro. No por temor al porvenir. Una empresa periodística (actividad accidentada si las hay) que está cumpliendo 41 años –cuando un reciente estudio global acordó que las empresas que sobreviven llegan a 12 años y medio de vida, como promedio– hace tiempo que ha perdido miedo al futuro.
    Lo que fascina es averiguar cómo será, que le deparará a los medios de comunicación tradicionales, qué profundas transformaciones habrá que encarar y, sobre todo, en qué dirección. La meta: mantener o acrecentar la relevancia.
    Dos hechos recientes han ocupado el centro del escenario. El primero: The New York Times anunció que desde el año próximo abandonará la práctica de suministrar contenidos gratis en su sitio en Internet y comenzará a cobrar por la provisión del servicio. El segundo: hizo su aparición la “tableta” iPad de Apple que no sólo viene a competir con Kindle de Amazon por el reinado en el campo de los libros electrónicos, sino que además puede redefinir la forma en que los productos periodísticos se entregan y se consumen.
    Ya hace unos meses, The New York Times anunció que, a partir de 2011, sus contenidos en Internet se podrán leer, pero pagando. No hay fecha precisa, no hay descripción sobre lo que se podrá leer. Se supone que será algo parecido a The Wall Street Journal (tal vez el único caso exitoso en este campo). ¿Tendrá éxito como el diario ahora de Murdoch (que por otra parte intenta hacer lo mismo con sus diarios ingleses, evadiendo a Google)?
    Lo cierto es que The New York Times no es solamente un creador de contenidos: es uno de los pocos que fija la agenda, que dice a los lectores qué es lo que vale la pena leer, a cuáles noticias prestarle atención. Mucha gente confía en su habilidad para definir y conformar sus intereses. Por eso importa esta experiencia.
    En materia de tecnología, así como Kindle le devolvió la esperanza a la industria editora de libros, otros devices, aparatitos como iPad o similares de nueva generación (pero con pantallas más grandes), pueden hacer lo mismo por los diarios y las revistas. Kindle está vendiendo suscripciones a Wall Street Journal o al New York Times (US$ 9,99 y 13,99 mensuales, respectivamente). Se leería el diario o la revista como siempre se ha hecho, pero ahorrando el costo de impresión. ¿Será posible que la gente se acostumbre a leer así? Muchos creen que sí y apuestan en esta dirección. Las revistas, por su parte, esperan que pronto se pueda leer en el aparato que sea, pero en color de alta definición (e incluso con imágenes con movimiento).

    Contenidos pagos
    ¿Cuándo la gente estará lista para pagar por contenidos? Cuando el contenido le resulte necesario, irremplazable, o cuando no se puede compartir. La mayoría de los contenidos no son necesarios en el sentido de que no se puede estar sin ellos. Cuando es irremplazable depende del lector. Para un analista de un banco, “El ranking de las 1000 empresas que más venden “de Mercado puede ser irremplazable, pero no así el ranking de las empresas con mejor calidad percibida. En cuanto a no compartir (algo que a todos les gusta hacer en Internet es precisamente compartir), se paga por lo que es escaso. Aquí el punto es si la competencia ofrece gratis este tipo de contenido, o si el de uno es realmente diferencial.
    Un buen punto en debate es si en Internet hay que vender suscripciones anuales (o con otra periodicidad) al producto en papel y a la versión online; si a la versión online exclusivamente con acceso al archivo; o si uno de estos dos mecanismos –o los dos– deben coexistir con la posibilidad de pequeñas ventas (un artículo por $2, por ejemplo).
    Otro tema central de la estrategia futura es esta:
    ¿habrá siempre un área de contenidos libres para visitantes ocasionales que luego pueden interesarse por los pagos?
    La suscripción paga, ¿es exclusivamente al contenido total de la revista incluyendo el archivo histórico?
    ¿O además de todo esto es un nuevo producto que incluye contenidos premium?

    Pensar en otra dirección
    Tal vez ha llegado el momento de pensar de modo diferente.
    No debemos definirnos solamente como una revista, aunque sigamos imprimiendo la edición en papel, con frecuencia mensual, con foco en la economía y los negocios.
    Tampoco como un sitio noticioso o portal de noticias sobre el género, con pretensiones de redacción propia y vasta producción diaria.
    Mercado es un producto distinto a lo conocido. Ni una revista, ni un sitio. Es un unicornio (un animal que no existe). Es un multiproducto si se quiere. Parte de él es una revista mensual que se especializa en dos cosas claramente definidas: una, en cada edición, dos o tres temas –que consideramos centrales– en profundidad, como no se tocan en los demás medios. Otra, en cada edición, uno o dos informes sobre mercados verticales. Como complemento, la habitual información que se espera de una revista de economía y negocios, más productos de servicios como los rankings y las encuestas.
    El sitio tiene preferencia por análisis y enfoques de noticias. No pelea por la instantaneidad. Sí por la calidad del análisis y de la interpretación.