jueves, 30 de abril de 2026

    Los accionistas al frente de la gestión sustentable

    COLOFÓN |

    Por Gustavo Baiman


    Marcelo Lezzi

    PricewaterhouseCoopers realizó una encuesta sobre desarrollo sostenible en el sector privado. Utilizando algunos indicadores del Sustainabillity Index del Dow Jones, preguntó a los empresarios locales cuán comprometidos están con este tema. Resultados: existe una mirada de largo plazo, pero también matices que indican que aún es necesaria una mayor conciencia.
    El objetivo fue obtener una perspectiva del grado de aceptación que tiene este concepto. Para el trabajo se consultó a empresas mayoritariamente grandes de capital nacional y filiales argentinas de multinacionales.
    72% de las 67 empresas consultadas asegura encontrarse en algún estadio de este enfoque de gestión, considerando sobre todo los beneficios que trae una estrategia en el largo plazo. En cuanto a los temas que más le preocupa al empresariado son: energía, cambio climático, relaciones con la comunidad, residuos, agua y recursos humanos.
    “Buscamos un modelo de encuesta que se pueda hacer a lo largo del tiempo y que nos permita medir las acciones de las empresas locales en cuanto a su actitud en términos de desarrollo sustentable. Utilizamos para hacerla los componentes generales del desarrollo sostenible que considera el índice bursátil Dow Jones, el Índice de Sustentabilidad. Los resultados aportan al debate sobre sustentabilidad y marcan el rol de una empresa dentro de la sociedad”, dice Marcelo Lezzi, Associate Partner de PricewaterhouseCoopers.
    En la primera parte de la encuesta se indagó sobre la presión de los grupos de interés y sobre quiénes son los principales impulsores de estas prácticas. 90% contestó que en los últimos cinco años se incrementó la presión de los grupos de interés. En cuanto a los principales impulsores dentro de la organización, 37% dijo que fueron los accionistas, 28% afirmó que la presión provenía de sus clientes, 22% de las comunidades locales, 6% los empleados, 4% de los bancos y por último el directorio con 3%.
    “Es para destacar que los accionistas son quienes más impulsan estas prácticas y el directorio y los empleados quienes menos. La sensación que uno tiene de las respuestas es que el directorio está muy concentrado en el día a día, sobre todo en un país con tendencia al corto plazo. La coyuntura está pesando más y tal vez no les permite desarrollar una estrategia que satisfaga al accionista. Hay alguien que está mirando al largo plazo, el crecimiento y la subsistencia de la organización, que es el accionista, que además está defendiendo su inversión, y hay alguien que está operando en un mercado convulsionado, complejo, con reglas cambiantes, con presiones y con una competencia que está en su misma situación, que es el directorio” dice Lezzi.

    Beneficios y dificultades
    Otro temas consultados fueron los beneficios de la incorporación de programas de desarrollo sostenible y las dificultades en su implementación. Sobre los beneficios, los que más resaltaron fueron: diferenciación y ventaja competitiva, 42%; imagen de marca, 21%; y acceso a nuevos mercados 18%. En cuanto a las dificultades, 48% marcó la inversión requerida, 21% la falta de valoración de las iniciativas por parte del consumidor, y 17% subrayó la falta de formación de los directivos y de compromiso de la gerencia ejecutiva.
    Con respecto a la pregunta sobre los factores que impulsan la implementación de estrategias de sostenibilidad, 29% dijo que es una oportunidad para obtener una ventaja competitiva, 22% por exigencia de la casa matriz, 16% por la reducción de riesgo corporativo, y 12% por las tendencias en el sector al que la empresa pertenece. En cuanto a las claves del éxito, las respuestas fueron contundentes: 78% dijo que el compromiso del directorio es fundamental.
    “En términos de gestión el foco ahora está en la medición pero da la sensación de que todavía no hay una noción específica sobre qué se va a hacer con esa medición. En cuanto a la gestión social, existe una necesidad de medir el impacto y el retorno de la inversión, saber cómo esas actividades que tiene la empresa en términos sociales, tanto en recursos humanos como en la relación con la comunidad, impacta en los números o cómo se ve el beneficio en el negocio de la empresa”, concluye Lezzi.