miércoles, 22 de abril de 2026

    Un gran emprendimiento inmobiliario en Salta

    ESTRATEGIA | Empresas

    Por Carina Martínez

    Despunta el sol y las multiformes montañas que cobijan la ciudad de Cafayate toman un colorido amarillento, blanquecino. Al atardecer, las montañas del lado opuesto se iluminan con naranjas y rojos. Es el encanto de los Valles Calchaquíes, una geografía árida pero bendecida por un clima agradable todo el año. Es aquí donde se emplaza el mayor emprendimiento inmobiliario de Salta.
    El avance en las ventas tiene que ver con que uno de los socios, el estadounidense Doug Casey, es un reconocido consultor en finanzas, que cuenta con una cartera de clientes que sigue sus indicaciones sobre dónde y cómo invertir su dinero. El otro 50% de la sociedad lo constituye el empresario salteño Juan Estaban Romero.
    Actualmente, se encuentra ya construido el club house de golf, y el restaurante abrirá próximamente sus puertas a la comunidad. También está instalada la infraestructura básica de algunos de los barrios y siete de los 18 hoyos de la cancha de golf. A toda marcha, la obra avanza día a día, y los lotes van incrementando su valor. “Desde que se comenzó la obra, ya han aumentado 20%”, resalta, entusiasta, Diane Romero, oriunda de EE.UU. y esposa de Juan Esteban.
    Florencia Chapar, del área de Marketing, cuenta que los primeros 100 lotes se vendieron en gran parte por Internet, a personas del extranjero, que ni siquiera viajaron para ver el desarrollo. En los lotes ya adquiridos puede verse el cartel indicativo del país de origen (18 diferentes) del propietario. Gran parte de ellos son de EE.UU. y unos 12 son argentinos; salteños o tucumanos. Se ofrecen cuatro tamaños de lotes que van de 1.500 m2 (U$S 100.000) a más de 10.000 m2 (desde U$S 500.000).

    Viñedos compartidos
    Los propietarios tendrán, además, 80 hectáreas de viñedos de propiedad compartida y próximamente bodega propia. 25% son viñedos maduros y 75% plantaciones nuevas. Las cepas son 45% Malbec, 15% Torrontés y 40% blancos finos y varietales tintos.
    Una vez concluido, el desarrollo contará con un sector comercial (El Pueblito), con una plaza estilo colonial, mercado de artesanías, bares, librerías y otros comercios de ramos generales. Tampoco faltará la venta de productos propios de los países de origen de los propietarios.
    En el club social habrá restaurante gourmet, bar, sala de juegos, biblioteca, sala de habanos, cine, salas de conferencias y para recepciones. Los primeros 75 socios, además, contarán con un sector especial para guardar sus vinos.
    También se ofrecerá un espacio destinado a los niños, centro de fitness, salas de tratamiento de belleza y masajes, espacio para yoga y pilates, un spa de lujo –que ofrecerá tratamientos con productos autóctonos–, piscina externa de 25 metros, sauna y sala de vapor, dos jacuzzis y un hotel cinco estrellas, cuyo concesionario aún no está definido.
    Hablando de deportes, el proyecto contará con dos canchas de polo (una profesional y otra amateur), canchas de tenis, voley, croquet y bochas, y una de golf de 18 hoyos, diseñada por Bob Cupp. Además, habrá pared para escalar y 40 km de caminos para andar en bicicleta, a caballo (los cuales estarán a disposición) o pasear a pie entre los viñedos.
    Las expensas son independientes del tamaño del lote, US$ 260 por mes, así como el número de botellas de vino recibidas por cada propietario; 100 al año. Actualmente, las uvas son vinificadas por la bodega El Porvenir, bajo las indicaciones de enólogos propios de Estancia de Cafayate. Y se espera que la venta de uvas, e incluso de sus vinos, genere ingresos que redunden en una baja de las expensas.
    Cuando esté terminada, los propietarios podrán darse el lujo de contratar el servicio de la bodega para producir vinos con etiqueta personal, y tener así su línea propia, por unos US$ 10.000. Y, quienes lo deseen, podrán participar de las actividades de cosecha, producción y comercialización.
    Una vez concluida la obra, se estima que para 2012, la inversión habrá ascendido a US$ 40 millones. La idea de los socios es que, cuando esté vendido 75% de los lotes, la administración pasará a manos de los propietarios.
    A través de Calchaquí Homes, se ofrece el servicio de construcción de las viviendas “llave en mano”. Existen diversos diseños; todos en armonía con el entorno. “La idea es que el propietario no se ocupe de nada, ni de la compra de los electrodomésticos, lo cual es importante teniendo en cuenta que gran parte vive a muchos kilómetros de distancia. Solo tienen que llegar con el cepillo de dientes e instalarse”, narra Florencia Chapar.