viernes, 1 de mayo de 2026

    Foco

    {“Desde el principio de los tiempos ha habido tres grandes invenciones:
    el fuego, la rueda y el banco central”.}Will Rogers

    Una computadora de muñeca
    Un reloj que se las trae


    El X9i es un objeto extraño que combina las funciones de reloj
    pulsera, brújula, altímetro, termómetro, barómetro
    sistema de posicionamiento global. Forma parte de una nueva camada de relojes.
    Parece un reloj pulsera algo grande y marca el tiempo con absoluta precisión,
    pero es mucho más que eso. Su computadora de muñeca incluye entre
    otras funciones, un sistema receptor de posicionamiento global.
    El reloj –porque sí se trata de un reloj– cuesta US$ 500
    y fue construido por la empresa finlandesa Suunto. En su interior tiene gran
    cantidad de funciones para quien quiera aventurarse en lugares desconocidos:
    bosques, selvas, montañas, mares o desiertos. Cuenta con altímetro,
    brújula electrónica, termómetro y barómetro, todo
    pensado para personas que quieren saber el lugar exacto en el mundo, pero también
    las perspectivas de que se produzca un repentino cambio climático.
    El teniente primero Nick E. Thomas de la guardia nacional del ejército
    de Wisconsin, apostado en Iraq, usa el reloj, que se llama X9i, en misiones
    y operaciones diarias, y marca todos los lugares que visita y también
    su base. En 30 segundos, dice, averigua en qué punto del globo está
    parado (o sea su G.P.S. en inglés, “sistema de posicionamiento
    global”) y encuentra el camino de regreso sin pérdida de tiempo.
    El receptor G.P.S. también le indica su rumbo si está en movimiento
    porque va rastreando coordenadas de un lugar al siguiente.

    Acusación sin atenuantes
    Todo es culpa del maíz

    En un nuevo ataque a los hábitos alimentarios de Estados Unidos, el
    maíz es esta vez señalado como la raíz de todos los males.
    Según Michael Pollan, desde el campo hasta la mesa el grano deteriora
    la salud personal, la economía y el medio ambiente.
    En un libro que acaba de publicar con el título The Omnivore’s
    Dilemma: A Natural History of Four Meals
    (El dilema del omnívoro:
    una historia natural de cuatro comidas) Michael Pollan argumenta con mucha convicción
    que el estadounidense de hoy está hecho de maíz y que eso es nefasto
    para la salud, economía y medio ambiente del país.
    La agricultura industrial, dice, depende de la producción masiva del
    maíz, cuyo precio bajo es asegurado por los subsidios que garantiza el
    gobierno para beneficiar al agricultor y al productor de alimentos. Usado para
    alimentar ganado, pollos y salmón, el maíz está en la base
    de casi todas las carnes y lácteos que consume la gente. También
    se lo utiliza para edulcorar, estabilizar y espesar alimentos, por lo que su
    presencia es prominente en las comidas procesadas.
    Y va más allá: “en el fondo, leche, huevos y carne ‘son’
    maíz”. Lo mismo ocurre con las golosinas, papitas y gaseosas; hasta
    los condimentos son maíz. El jarabe de fructosa que se extrae del maíz,
    un sustituto del azúcar introducido en la dieta en los 80, está
    presente en los cereales del desayuno, el pan, los jugos de frutas y la comida
    sana. Por todo esto, cada estadounidense consume alrededor de 20 kilos del cereal
    por año.

    Fotógrafos ubicuos
    El fin de la privacidad

    Los celulares con cámara fotográfica han dado origen al “periodismo
    ciudadano”, o sea particulares que sacan fotos ocasionales que luego envían
    a los diarios. Peligran lindos y famosos.
    Algunos días antes del mentado cabezazo en el pecho del jugador italiano
    Marco Materazzi durante el mundial, Zinédine Zidane salió al balcón
    de su hotel en Berlín y se fumó un cigarrillo. Desde un edificio
    de oficinas cercano, alguien sacó su teléfono-cámara y
    le sacó una foto. A los pocos días, la instantánea estaba
    en las páginas de Bild, el tabloide de mayor circulación en Alemania.
    Según explica Christoph Simon, editor de Bild, esa es la nueva
    manera en que los lectores interactúan con el diario. “Antes, veían
    algo interesante en la calle y llamaban al diario. Ahora, sacan su celular,
    toman la foto y la envían por mail al diario. Los tiempos han cambiado.
    El diario tiene varias páginas que destina para las fotos enviadas por
    los lectores-reporteros, a quienes paga, según el caso entre 500 y 1000
    euros. En los días del mundial, le llegaban más de 1.000 fotografías
    diarias.
    Bild no es el único. Hay gran cantidad de publicaciones europeas que
    aprovechan las ventajas de la tecnología de los celulares para aumentar
    el grado de interactividad con sus lectores. Esto significa, como es evidente
    en el caso de Zidane, una invasión más a la privacidad.

    Regresan las máquinas expendedoras de comida
    Restaurantes sin camareros

    El comedero más de onda en Nueva York no tiene ni una sola persona para
    atender a sus clientes. Tampoco tiene mesas, cajas para pagar ni cualquiera
    de los elementos que estamos acostumbrados a ver en un lugar que ofrece comida.
    Barnn, en una vuelta a la primera mitad del siglo 20, es un diner automático.
    Compartimientos de vidrio muestran comida caliente y recién hecha en
    cada uno de sus estantes. Los clientes introducen unas monedas y al instante
    sale el plato elegido. ¿Qué ofrece? Panchos, queso a la parrilla,
    palitos de pollo, hamburguesas.
    Parece que inaugura una tendencia de restaurantes “sin camareros”,
    de esos que llegaron a Estados Unidos desde Berlín alrededor de 1900.
    Luego apareció Horn & Hardart Automats, que se convirtió en
    la cadena más grande de restaurantes en el mundo. El último automático
    cerró en 1991. En una especie de repetición de la historia, los
    fundadores de Barnn tuvieron la idea de revivir el automático después
    de visitar Amsterdam hace unos dos años. Las comidas rápidas vendidas
    automáticamente nunca desaparecieron en los Países Bajos: la cadena
    Febo es un baluarte de la cultura alimentaria holandesa.
    Convencidos de que el método automático va a volver a ser un éxito
    en Nueva York, Barnn importó las máquinas de Holanda e instaló
    un local en 37 St. Mark’s Place. La mayoría de los platos cuestan
    US$ 2.50 y el lugar –con un ambiente retro– está abierto
    las 24 horas.

    El factor “californiano”
    Vino argentino, cuarto en el mercado de Estados Unidos

    Tres novedades en EE.UU. Primera, el vino italiano pasó a la cabeza
    en la importación. Segunda, el francés cayó al tercer lugar
    (tras el australiano, poco serio pero barato). Tercera, el argentino desalojó
    al chileno del cuarto puesto.
    Las cifras en hectolitros, provenientes del Departamento Federal de Comercio,
    son 1.002.170 para Italia, 918.630 para Australia, 466.190 para Francia, 280.750
    para la Argentina y 243.290 para Chile. Por supuesto, la disparidad de precios
    permite “maquillar” el orden de valores a gusto del exportador.
    Como se sabe, en general los vinos franceses y chilenos son bastante más
    caros de lo que su calidad convalida. A la inversa, los italianos y argentinos
    –víctimas de años de marketing pobre– cuestan menos
    de lo justo. Pero, en los últimos tiempos, la Argentina e Italia han
    mejorado espectacularmente sus técnicas comerciales y compiten por precio.
    En el segundo caso, influye el “factor californiano”. Ese estado
    produce los vinos estadounidenses de mejor calidad –muy superiores a los
    de hace veinte años, aun sin llegar al nivel de Chile, Italia o la Argentina–
    y sus marcas líderes llevan nombres de familias italianas. Por otra parte,
    como señala el instituto de vinos y alimentos (Roma), la actividad de
    poderosas cooperativas locales se hace sentir en la exportación.

    Oficinas en lugar de habitaciones
    Una nueva idea de negocios para hoteles

    El Hoxton Hotel acaba de abrir sus puertas en el East End de Londres,
    barrio que en los últimos tiempos se ha colocado en la cresta de la ola.
    Además de los acostumbrados espacios para huéspedes, el Hoxton
    ofrece oficinas privadas para no-huéspedes. Perfecto para realizar tareas
    en el tiempo que media entre dos reuniones. Cada oficina tiene un escritorio,
    Internet inalámbrica gratuita, un teléfono y un baño privado.
    Las oficinas están disponibles entre las 10 de la mañana y las
    4 de la tarde en días de semana y se consiguen a sólo 19 libras
    esterlinas por día. Ofrecer espacio y trabajo a quienes no residen en
    el hotel es un inteligente negocio complementario para los hoteles, los cuales
    de esa forma estarían aprovechando centros de negocios existentes y a
    menudo subutilizados. Los espacios son flexibles para que la gente de negocios
    descanse y están comenzando a aparecer en muchos hoteles.
    El Hoxton incorpora además otros elementos innovadores, como rebajar
    los precios por reservas hechas con mucha anticipación. El hotel fue
    creado por Sinclair Beecham, co-fundador de la cadena gastronómica Pret
    a Manger
    . El Hoxton es su primera incursión en el mundo hotelero,
    al que él quiere convertir en una experiencia superior a precios accesibles.

    Descubrimiento
    Preocupación y recuerdos

    Una investigación descubre los mecanismos cerebrales del circuito del
    miedo y afirma que la preocupación es capaz de crear falsos recuerdos
    en la memoria.
    Un grupo de investigación estadounidense, descubrió a través
    de imágenes de resonancia magnética funcional en cerebros de 40
    voluntarios, que la simple preocupación por lo que va a ocurrir se graba
    en el cerebro con la misma intensidad que un recuerdo negativo real, incluso
    antes de que ocurra. Es decir, la preocupación puede convertirse en el
    recuerdo de un hecho que todavía no ha ocurrido.
    Los acontecimientos emocionalmente perturbadores –tales como una agresión
    o la muerte de un ser querido– se imprimen en nuestra memoria de manera
    mucho más profunda que los hechos cotidianos.
    Estudiando este fenómeno, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison
    descubrieron que la mera anticipación de una situación horrible
    o angustiosa puede activar dos regiones cerebrales relacionadas con la formación
    de recuerdos, incluso antes de que dicha situación se produzca, informan
    en un comunicado el Waisman Center, lugar en el que se ha realizado el estudio.