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Por Marcos Ferrario y Juan Pablo Zenarruza
Como se puede observar en el gráfico de la comparación histórica con los principales países de la región, durante las últimas dos décadas, la Argentina presenta un pobre desempeño inversor con relación a dichas economías.
Cuando se realiza la comparación respecto al crecimiento económico, y si se analiza el caso de Chile en particular, queda demostrada la correlación entre crecimiento e inversión. Durante los años ’90, los niveles de inversión del país trasandino eran superiores a los del resto de las economías y el crecimiento promedio de la década fue de 6,8%.
El dato es sustento suficiente para justificar que la discusión económica de los últimos tiempos en la Argentina, gire en torno al tema de las inversiones. Sin embargo, aún no se ha llegado a un consenso, dado que los más optimistas sostienen que los actuales niveles de inversión son suficientes, mientras otros demandan niveles mayores para crecer a tasas elevadas y así reducir el problema de la pobreza.
La inversión en términos del PBI se ha recuperado fuertemente en los últimos 3 años. En 2002, medido a valores constantes se alcanzó una relación con respecto al PBI, de 11,3% y en 2005 superó 19%.
Si se realiza la comparación a valores corrientes, ya se superó el nivel máximo de 19,9% del PBI observado en 1998. No obstante a valores constantes aún se está por debajo en casi dos puntos. Por otra parte, si se observa la inversión en equipo durable, es la que más cayó y aun se ubica 1,5 puntos por debajo, mientras que la construcción ya superó esa marca. Existe consenso en que, si se quiere seguir creciendo a altas tasas, es necesario aumentar los niveles de inversión en al menos 2 puntos más del PBI.
Si observamos las importaciones de bienes de capital, un indicador indirecto del nivel de inversiones de la economía, se aprecia una tendencia decreciente a partir de segundo trimestre de 1998, cuando alcanzó el máximo de US$ 2.251 millones. Dicha caída, a la par del menor nivel de actividad económica, llegó a su piso en los primeros tres meses de 2002. En ese momento se combinaron el peor momento de la crisis, con su consiguiente bajo nivel de producción, y la devaluación del peso, que encareció el valor de las importaciones. A partir de allí, con la recomposición económica, las compras externas de bienes de capital siguieron una evolución creciente.
En términos generales, las participaciones de los distintos sectores productivos en el total de importaciones de bienes de capital, no presentan grandes modificaciones. Sin embargo, se destaca la caída del aporte en las compras de la industria manufacturera, que pasó de 35,3% en el promedio 1993-1998, a 25,1%, es decir, más de 10 puntos porcentuales. Como contrapartida, se debe mencionar la suba en la participación de las importaciones de bienes de capital provenientes del agro, seguidas un escalón más abajo por los sectores transporte y comunicaciones.
Con relación al sector público, se evidencia que el gasto en obras del gobierno nacional se recuperó a partir de 2004, luego de los bajos niveles de 2002. Se debe tener en cuenta que, ante la falta de financiamiento, las erogaciones de capital fueron las principales partidas que sufrieron ajustes. En el año termiando, las inversiones del gobierno alcanzan 9% del gasto primario (erogaciones sin considerar el pago de intereses de la deuda), el máximo valor desde 1993.
En cuanto a la composición de las erogaciones de capital, la inversión real directa llevada a cabo por el Sector Público Nacional es las que más dinamismo presenta respecto al 2004. En términos de participación en el total, las transferencias de capital, cuyo principal destino son las provincias, son el componente más importante, representando 61,8% del total.
Los anuncios de inversión en 2005
La inversión en 2005 ha sido, al igual que en 2004, un factor importante en la recuperación de la economía argentina.
Desde su piso en el primer trimestre de 2002 y luego de la recuperación que comenzó a manifestarse luego de la devaluación del peso, la Inversión Bruta Interna Fija medida en términos reales creció 180,1% hasta llegar a 20,5% del PBI en el tercer trimestre de este año.
La Base de Inversiones de abeceb.com recoge los anuncios de inversión privados en todo el país y proporciona una importante herramienta cuantitativa para evaluar tanto la posible evolución de la actividad de cada sector de la economía como para aproximar un indicador de las expectativas a mediano plazo de quienes toman decisiones en las empresas que los componen.
De acuerdo con los datos de esta base, las inversiones privadas anunciadas en 2005 crecieron 15,5% respecto de 2004, llegando a totalizar US$ 21.659,89 millones.
El sector con más relevancia dentro del total fue, al igual que el año pasado, el industrial con 52,4% del total anunciado. Sin embargo, en cuanto al dinamismo mostrado, claramente, el sector que más se destacó fue el de la construcción, impulsado principalmente por emprendimientos de tipo residencial y por grandes proyectos viales y de infraestructura localizados básicamente en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.
Estos proyectos se llevaron casi 90% del total asignado al sector, donde se destacaron los anuncios de importantes desarrollos inmobiliarios en la zona de Puerto Madero y obras de infraestructura vial en Buenos Aires y Santa Fe.
En el sector industrial, que además de ser el más importante en valor absoluto resultó el segundo más dinámico en el período, el anuncio excluyente fue el realizado por Repsol-YPF a mediados de año, cuando informó que invertirá US$ 6.500 millones durante los próximos cinco años. Si bien esa cifra no está imputada en su totalidad al área industrial, aportaría algo más de US$ 3.900 millones al sector en el período. Las industrias metálicas básicas y de productos químicos mostraron también una fuerte presencia en los anuncios realizados durante el año, mientras que la industria automotriz fue una de las más dinámicas.
En lo que respecta al sector primario, los anuncios que más se destacaron fueron los relacionados con la extracción de petróleo y gas natural (46,7%), seguidos por los anuncios en proyectos mineros (41,0%), mientras que los emprendimientos agrícolas representaron 12,1% del total. Entre los tres, suman 99,8% del monto registrado en el sector primario.
Por su parte, el único sector que mostró una variación negativa entre los anuncios de inversión de 2005 versus los realizados en 2004 fue el de servicios. La caída de 33,8% puede explicarse básicamente por la importante disminución en los anuncios relacionados con el “suministro de electricidad, gas y agua”, cuyo monto fue 66,7% menor que el registrado en 2004, vinculado a la incertidumbre generada por las aún inconclusas negociaciones respecto de las tarifas de los servicios públicos que las empresas mantienen con el gobierno. Dentro del sector servicios también disminuyeron los anuncios en “transporte, almacenamiento y comunicaciones”, con 45,9% menos que en 2004 y “comercio mayorista y minorista” cuyos anuncios fueron 36,2% menores a los del año anterior.
Distribución geográfica
De acuerdo a los datos recopilados en la Base de Inversiones de abeceb.com, 81,2% del total de anuncios de inversiones privadas en el país están concentrados en diez provincias, y cuatro de ellas representan 50% del total.
Las destacadas son Buenos Aires con 17,0%, seguida por Santa Cruz (14,4%), Chubut (9,7%) y Mendoza (8,8%). Entre las cuatro recibieron anuncios de inversiones por más de US$ 10.800 millones.
Mientras las inversiones destinadas a la provincia de Buenos Aires están concentradas básicamente en el sector automotriz, el siderúrgico y el de alimentos y bebidas, en las tres siguientes provincias del ranking, Santa Cruz, Mendoza y Chubut, el destino excluyente de las inversiones anunciadas es el de actividades relacionadas con la extracción, producción y refinación de petróleo y gas.
En la provincia de Buenos Aires se destacan los anuncios de inversiones de Siderar (US$ 680 millones), Volkswagen (US$ 200 millones), Peugeot-Citröen (US$ 150 millones) y Quilmes (US$ 150 millones).
En las provincias patagónicas y en Mendoza, los anuncios están concentrados básicamente en compañías como Repsol-YPF con inversiones destinadas a la exploración, el desarrollo de sus actividades primarias y a la operación de sus refinerías (Santa Cruz, Chubut y Mendoza), Aluar (US$ 650 millones en Chubut) y Siderar (US$ 560 millones también en Chubut) que anunciaron inversiones para ampliar su capacidad instalada. En Neuquén, se destacan los anuncios realizados por Río Tinto y Vale do Río Doce (US$ 400 millones) que invertirán para explotar yacimientos de potasio.
Por último, en Tierra del Fuego, la empresa Amosur (US$ 570 millones) planea instalar una planta para la producción de urea.
En Capital Federal, los anuncios se concentraron en actividades relacionadas con la construcción y servicios, básicamente proyectos inmobiliarios en la zona de Puerto Madero anunciados por IRSA y Faena.
Según la Base de Inversiones de abeceb.com, en la provincia de Santa Fe sobresalen dos anuncios; uno de General Motors en Rosario (US$ 350 millones) y otro de Acindar (US$ 200 millones).
Los anuncios de la industria automotriz también se destacaron en la provincia de Córdoba, con inversiones de Volkswagen (US$ 100 millones) para producir cajas de cambio y de Peugeot-Citröen (US$ 156 millones) para incrementar a dos turnos sus operaciones en la provincia.
Por último en San Juan, la empresa Barrik Gold anunció inversiones por US$ 620 millones para explotar su mina en Veladero.
Origen del capital
Al analizar la nacionalidad del capital mayoritario de las empresas que realizaron los anuncios, se comprueba que, en promedio, 67,5% de ellas es de origen principalmente extranjero, mientras que 32,6% son de capitales nacionales.
En la observación sectorial, sin embargo, sobresalen algunas peculiaridades.
En el sector primario, puede verse una importante concentración de empresas extranjeras realizando casi 95% de los anuncios. En las actividades relacionadas con la minería, aparecen empresas principalmente canadienses (30,9% del total destinado al sector), mientras que en la extracción de petróleo y gas, la empresa con mayor presencia es de capitales españoles (22,5%).
El sector de la construcción, por el contrario, es el único que tiene a las empresas de propiedad nacional como principal motor de los anuncios de inversión realizados durante 2005. Las empresas argentinas anunciaron inversiones por US$ 1.402,57 millones, lo que representa 65,0% del total destinado al sector, mientras que 35,0% que corresponde a empresas de capital extranjero, se concentra en firmas de origen estadounidense (16,7% del total) y alemanas (11,6%).
En lo que se refiere al sector industrial, la diferencia a favor de las empresas foráneas es también sustancial. 75,5% del total de los anuncios destinados al sector fue realizada por firmas extranjeras, mientras que el restante 24,5% corresponde a firmas locales. En el segmento se destacan los capitales de origen español, pero al igual que en el sector primario, concentrados en una sola empresa, Repsol-YPF (52,2% del total de las inversiones del sector). Le siguen, muy lejos, las firmas de origen estadounidense (5,0%) y francés (4,5%) con inversiones destinadas básicamente hacia el sector automotriz.
Por último, el sector servicios registra 64,4% de anuncios realizados por empresas de capital extranjero, donde Estados Unidos (17,2%), Francia (12,1%) y Chile (11,2%) encabezan la lista. M


Fuente: abeceb.com en base a INDEC
La inversión en términos del PBI se ha recuperado fuertemente en los últimos 3 años. A valores corrientes ya se habría entrado en una etapa de crecimiento, puesto que durante el cuarto trimestre de este año se superó el nivel máximo de 1998. Sin embargo, si se lo mira a valores constantes, este guarismo está aún dos puntos por debajo. Por otra parte, si se observa la inversión en equipo durable, puede verse que es la que mas cayó y aun se encuentra 1 punto por debajo mientras que la construcción también habría superado el registro de 1998 durante el último trimestre.
Estos niveles de inversión no alcanzan para continuar creciendo a las tasas actuales, se necesitarían al menos 2 puntos más con relación al PBI para mantener el mismo ritmo.

Fuente: abeceb.com en base a Mecon
La importación de bienes de capital, un indicador indirecto del nivel de inversiones generales de la economía, muestra una tendencia decreciente a partir de segundo trimestre de 1998, cuando alcanzó el máximo de US$ 2.251 millones. Dicha caída, a la par del menor nivel de actividad económica, llegó a su piso en los primeros tres trimestres de 2002. En ese momento se combinaron el peor momento de la crisis, con su consiguiente bajo nivel de producción, y la devaluación del peso, que encareció el valor de las importaciones. A partir de allí, con la recomposición económica, las compras externas de bienes de capital siguieron una evolución creciente.

Fuente: abeceb.com en base a Mecon
En términos generales, las participaciones de los distintos sectores productivos en el total de importaciones de bienes de capital, no presentan grandes modificaciones. Sin embargo, se destaca la caída del aporte en las compras de la industria manufacturera, que pasó de 35,3% en el promedio 1993 – 1998, a 25,1%, es decir, más de 10 puntos porcentuales. Como contrapartida, se debe mencionar la suba en la participación de las importaciones de bienes de capital provenientes del agro, seguidas un escalón más abajo por los sectores transporte y comunicaciones.
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