Por
Cintia Perazo
Según
los analistas, la industria de telecomunicaciones en América latina,
y la Argentina en particular, se encuentra en un período de transición
que ya está entrando en su tercera etapa de desarrollo, comúnmente
llamada “de consolidación”.
“La primera etapa fue la del servicio monopólico de operadores
estatales. La segunda, fue el momento de la apertura del mercado con la
consiguiente expansión de la oferta. En esta tercera etapa estamos
observando la consolidación de la oferta en unos pocos operadores,
generando estructuras de la industria que podríamos denominar ‘oligopolios
naturales’. Éstos son operadores verticalmente integrados
con presencia en los sectores local, larga distancia, datos, y móvil.
En cada mercado nacional encontraremos dos operadores predominantes, como
ocurre en la Argentina y México; o tres como en el caso de Brasil.
Algunos operadores menores pueden continuar existiendo como competidores
de nicho, focalizándose en segmentos de mercado (Pymes) o geografías
específicas. Pero esencialmente estamos migrando hacia una estructura
de la industria altamente concentrada”, sostiene Raúl Katz,
socio de la práctica de telecomunicaciones de Booz Allen Hamilton
basada en Nueva York.
Los jugadores
Como parte de esta nueva etapa, los players más importantes comenzaron,
ya desde hace un par de años, a hacer sus apuestas y realizar sus
movimientos estratégicos con el objetivo de posicionarse privilegiadamente
dentro de este importante mercado. Entre las principales jugadas se encuentran
la compra de CTI, AT&T Latin America, la brasileña Embratel
y Chilesat por parte de Telmex y las diez operaciones celulares regionales
de BellSouth, por parte de Telefónica.
“Las adquisiciones de Telefónica y Telmex son coherentes con
la transición que mencioné. El objetivo de ambas es el de
asumir posiciones de liderazgo del mercado en el ámbito regional
tratando de apalancar las economías de escala naturales que existen
en una industria con altos costos de capital. Esas economías de
escala pueden materializarse tanto a nivel país (consolidación
de redes en la Argentina) como a nivel regional (consolidación
de funciones de soporte en todo el ámbito latinoamericano). La
tendencia a la racionalización organizativa y operativa mencionada
es todavía muy lenta, pero va a comenzar a concretarse en el futuro
cercano. Al llevar adelante esta estrategia de expansión estructural,
Telefónica y Telmex aprovechan la ventaja coyuntural determinada
por la existencia de activos disponibles a buen precio de venta”,
adelanta Katz.
El tercer jugador que está participando es Telecom Italia que,
aunque tiene presencia en la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba,
Paraguay, Perú y Venezuela, se vio afectada por las compras de
sus dos grandes competidores ya que estas operaciones acotaron su horizonte
de expansión en la región. Pero Katz no es tan pesimista:
“Pese a que Telecom Italia tiene una dimensión menor que los
otros dos grupos, esto no significa que esté debilitada estructuralmente.
Todavía tiene posibilidades de beneficiarse de las economías
de escala. Todo depende de su voluntad de permanecer en el mercado y de
realizar los cambios estructurales necesarios”.
Telecom Italia, en América latina, tiene participación en
prestadoras de telefonía fija y móvil pero con distinto
grado de participación según las empresas. En Cuba, por
ejemplo, el grupo italiano tiene una operación de telefonía
fija con participación como operador, pero no mayoritario. Además
opera telefonía móvil en Venezuela, Perú y Brasil,
donde tiene también participación en una de las tres prestadoras
de telefonía fija. Y maneja ambos rubros en Bolivia y Chile. Además,
es dueña de 50% de la sociedad controlante de Telecom Argentina
y, a través de esta empresa, opera telefonía móvil
en Paraguay. Con excepción de Chile y Bolivia, en la mayoría
de las compañías de telefonía fija de la región
donde tiene participación, no es controlante. En otros casos, incluso,
sólo brinda apoyo operativo. Con lo cual, el negocio más
importante del grupo Telecom Italia en Latinoamérica es el móvil.
No por eso deja de ser un jugador fundamental. “Telecom Italia es
un operador fijo muy importante en Italia. Es la operadora que está
a la cabeza de las innovaciones en Europa. Ha logrado revertir la caída
de usuarios de telefonía fija. No es que la estrategia de Telecom
Italia se base en el móvil. Pero por razones circunstanciales en
algunos casos, en Latinoamérica la telefonía móvil
es más importante para Telecom Italia porque son las operaciones
que comandamos”, asegura Oscar Cristianci, responsable de Telecom
Italia, sucursal Argentina.
El grupo Telecom Italia ha tenido dos grandes mercados: el europeo (aunque
con base en Italia, ya está lanzando operaciones en Francia y Alemania)
y el latinoamericano.
El escenario
Desde Telecom Italia analizan el escenario: “En Sudamérica
los grupos que están invirtiendo son los mexicanos, los españoles
y los italianos. Sin dudas el grupo mexicano tiene un soporte muy grande
de su actividad en México y eso le permite focalizar al mercado
sudamericano y se lanza a una política muy agresiva de compras.
Los españoles, por su parte, están hace tiempo en la región
y quieren el liderazgo; están dispuestos a defender ‘la colina’,
por eso están realizando compras e inversiones. Nosotros estamos
tratando de consolidar nuestra posición”.
Pero además de los tres grandes players, hay otros que luchan por
quedarse con segmentos específicos. ¿Cuál será
su destino? Para el experto en telecomunicaciones de Booz Allen Hamilton,
la única posibilidad de supervivencia de estos operadores es el
control del mercado que se proponen servir. “El problema fundamental
es que la industria está entrando en una etapa de madurez. Y cuando
las industrias maduran, o se es un líder en el mercado (es decir,
número uno o dos), es mejor definir una estrategia de retirada.
En el caso del operador pequeño, debe ser un líder en el
mercado que se propone servir”, destaca Katz.
Carlos Felices, CEO de Telecom Argentina, habla de los operadores más
chicos: “Existen segmentos de mercado en los que todos los competidores
pueden participar, sin importar su tamaño. Depende mucho más
de la capacidad creativa con que puedan responder a las necesidades de
cada segmento y de la responsabilidad con que aseguren su presencia en
el mercado”.
Impsat es una de las pocas compañías que sobrevivieron a
las diferentes etapas, fusiones y crisis. Está focalizada en el
segmento corporativo, dándoles servicios a mayoristas, carriers
y Pymes. Actualmente, opera en la Argentina, Brasil Chile, Perú,
Colombia, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos. Tiene poco más de
2.000 clientes en Latinoamérica. “Siempre competimos contra
los gigantes, desde 1989 cuando se fundó nuestra compañía,
y siempre nos ha ido bien. En términos de consolidación
era peor la competencia que vivimos entre 1991 y 1992 que la que se viene
ahora. Por aquel entonces había menos empresas para competir y
teníamos menor fortalezas. Pero nuestro secreto radica en estar
focalizados. Buscamos satisfacer las necesidades de nuestros clientes
y tenemos mucha flexibilidad para que nos vean como socios tecnológicos”,
destaca Marcelo Girotti, presidente de Impsat Argentina.
Otra compañía que también atravesó la tormenta
es I-plan, que presta servicios de telefonía local, Internet y
datos al segmento Pyme y Soho. “Teniendo dos grandes competidores
como lo son Telecom y Telefónica, los movimientos que realizan
otras compañías como Telmex no son significativos para nosotros”,
sostiene Armando Silberman, CEO de I-plan. Esta empresa no tiene operaciones
en el exterior, por lo tanto las adquisiciones que se están realizando
en la región no preocupan demasiado a Silberman.
“Para nosotros es una ventaja no tener operaciones en otros países
porque nos movemos con total libertad y eso hace que la empresa sea muy
ágil. Además, tenemos varias ventajas estratégicas,
una de ellas es que cuidamos muy bien nuestras inversiones. La mayoría
de mis competidores invirtieron en redes de larga distancia. Nosotros,
en cambio, lo hicimos en redes locales porque tenemos como estrategia
llegar con nuestra propia red a cada uno de nuestros clientes. Ésa
es nuestra gran ventaja. La mayoría de nuestros servicios los producimos
a través de nuestra propia infraestructura y no alquilando la de
terceros. Eso permite un mejor retorno de la inversión. ¿Cuál
es nuestro objetivo? Ser la mejor alternativa para las Pymes, ya que en
las grandes cuentas nos resulta difícil competir con las opciones
de telefonía fija y celular que existen”, destaca el presidente
de I-plan.
Sobre los mergers y adquisiciones del sector Silberman sólo resalta:
“Lo importante es que no se cree un oligopolio. Lo más sano
que podría pasar en la Argentina es que si Telmex se transforma
en un player importante, compita y no acuerde. Me siento inclinado a creer
que van a competir”.
El tablero
Antes de analizar cuáles son las jugadas del partido, es importante
observar o saber qué es lo que piensan los actores sobre el escenario
actual en la Argentina y en la región.
Héctor Masoero, director general del grupo Telmex, Techtel y MetroRed,
destaca: “En nuestro país veo un escenario muy complicado
porque el régimen regulatorio es bastante duro. Está lejos
de la realidad del mercado. Fue realizado hace cinco años y todavía
nos falta introducirle una competencia un poco más racional. En
México, por ejemplo, el régimen regulatorio es mucho más
abierto y más flexible para el competidor. Además, tenemos
precios mayoristas por encima de los minoristas, producto de la aplicación
del CER. En esas condiciones es muy difícil, casi imposible, competir”.
Sin embargo, esta afirmación de Masoero se contrapone con las noticias
que han sido publicadas por algunos medios donde se asegura que Avantel
y Alestra, competidores de Telmex en telefonía de larga distancia,
se quejan de que la empresa liderada por Carlos Slim “subvenciona”
sus bajas tarifas en larga distancia cobrando tarifas muy altas por telefonía
local y de interconexión.
Desde Telmex, con una visión regional y más optimista, Eduardo
Díaz Corona, coordinador regional para Chile, Perú y Colombia,
opina: “Creo que la situación, al menos la que se prevé,
en Chile, Perú y Colombia, es positiva. Estamos notando una reactivación
económica interesante en los tres mercados. Esto genera oportunidades,
sobre todo en los segmentos empresariales donde ponemos nuestro foco.
También hay retos desde el punto de vista regulatorio que hacen
más complicada la competencia. Lo que estamos buscando es un marco
parejo, que permita iguales posibilidades de competencia”.
Girotti, de Impsat, comenta: “Lo que estamos vislumbrando es que
hay una recuperación en casi todos los países de la región.
En algunos, por haber tenido caídas fenomenales como es el caso
de la Argentina. En otros, por haber tenido un crecimiento menor, como
ocurrió en Brasil. Vemos que empiezan a surgir nuevas necesidades
y nuevos proyectos; por ejemplo, hay una demanda sostenida de acceso a
Internet de banda ancha. El mercado en general está en un buen
momento y mirando hacia adelante. La movida de Telmex y de Telefónica
está confirmando que hay optimismo con respecto a qué se
espera. De alguna forma las grandes inversiones de estas dos compañías
van orientadas hacia ese camino”.
Las jugadas
Cuando se miran los movimientos del tablero es interesante analizar la
motivación de cada jugada. Aunque, por supuesto, los jugadores
no pueden revelar sus estrategias, Díaz Corona comenta: “La
salida de las fronteras de México por parte de Telmex obedece,
fundamentalmente, a tres razones. Una de ellas radica en nuestros propios
clientes o en clientes regionales que están yendo a México
y necesitan telecomunicaciones que trasciendan las fronteras. La segunda,
es que somos un actor en la región y, en consecuencia, entendemos
mejor las circunstancias, las necesidades e incluso los obstáculos
que tienen nuestros clientes y podemos ayudarlos a solucionarlos. La tercera
es la búsqueda de un crecimiento para la empresa. Vemos la salida
a esos mercados regionales como una oportunidad de darle mayor crecimiento
a la empresa, a nuestros empleados y a nuestros accionistas”.
En el sector muchos ven a Telmex como el único grupo capaz de enfrentar
a Telefónica, dentro de la región. Según Masoero:
“Cuando se analizan los giros de la economía en la Argentina,
los estadounidenses son los últimos en llegar, pagan todo muy caro
y son los primeros en irse cuando ven alguna tormenta. En el caso de Telmex,
además de tener voluntad inversora y mirar al mercado para desarrollarlo
a largo plazo, pienso que el idioma castellano es el común denominador
que tenemos con Telefónica. El lenguaje común facilita mucho
la forma de hacer negocios. También los españoles lo usaron
como ventaja competitiva en los ’90, cuando comenzaron a desarrollar
negocios en América latina”. Y Díaz Corona se apresura
a agregar: “Además, nosotros contamos con otra ventaja, somos
de la región. Y ello nos acerca aún más a nuestros
clientes financieros”.
Frente a este escenario que se asimila a un gran tablero de TEG, con movimientos
estratégicos y jugadas muy estudiadas, es difícil saber
con claridad cuál es el fin último de cada movimiento.
En la industria siempre se escuchan rumores de venta. Algunos medios publicaron
versiones que aseguraban el interés de Telefónica y Telmex
por Impsat. Otras noticias afirmaban que el grupo mexicano quiere quedarse
con Telecom Argentina. En Telecom desmienten absolutamente esta afirmación.
Cuando el magnate Slim, dueño de Telmex, estuvo en la Argentina
unos meses atrás y la prensa le preguntó si compraría
Telecom Argentina, respondió: “¿A cuánto?”.
Todo está en venta en el mundo de los negocios.
Por otro lado, ante los rumores sobre la posible venta de Telecom Argentina
y el supuesto debilitamiento de Telecom Italia frente a la competencia
en la región, Cristianci asegura: “Hasta ahora todos nuestros
planes y proyectos de inversiones han dado los resultados previstos o,
incluso, mejores. Si se analizan los países en los que tenemos
operaciones dentro de la región, se observa que somos el jugador
que está tomando la iniciativa. En relación con los rumores
de venta de Telecom Argentina, no veo intención del grupo Telecom
Italia de vender nada en Sudamérica porque ha declarado su interés
en esta región, continúa presente y sigue invirtiendo. Si
no vendió cuando todo el mundo quería irse de la Argentina,
menos lo hará en este momento”.
Sobre este tema, Felices destaca: “Tenemos una sólida constitución
accionaria que cuenta, por un lado, con uno de los importantes players
del mercado internacional, Telecom Italia, que respalda la estructura
tecnológica y comercial del grupo. Por el otro, el grupo Werthein
pone a punto nuestra inserción tecnológica en la realidad
compleja de la Argentina y ofrece una visión clara del compromiso
empresarial local necesario para el crecimiento del país. Sabemos
que la empresa crecerá si el país crece. Aprendimos a competir
con éxito y sabremos hacerlo bajo cualquier transformación
del mercado. Sobre los rumores de venta de Telecom Argentina sólo
puedo decir que nada está más alejado de nuestros objetivos
y planes de desarrollo. Es difícil imaginar el origen de esos comentarios”.
Otra de las empresas que enfrenta periódicamente rumores de venta
es Impsat. Su presidente asegura: “Por un lado nos pone bien que
se hagan estas presunciones sobre Impsat porque demuestran que es apetecible.
Pero, por otro lado, son rumores y nosotros no podemos opinar sobre ellos.
La compañía, afortunadamente, salió exitosamente
de sus problemas hace ya mucho tiempo y está teniendo un excelente
desempeño. Nosotros estamos concentrados en ver cómo la
hacemos crecer cada vez más”.
Mientras algunos actores del sector sostienen que Telmex apunta a empresas
masivas, Masoero asegura: “Nuestro grupo se definió dentro
de la región como un operador en busca de oportunidades de negocio
en el mercado corporativo, principalmente en el de datos e Internet. Como
complementarios, aparecen negocios en el mercado minorista. Sobre esta
base, se desarrolló en la Argentina la fusión de Techtel,
la ex AT&T y MetroRed. Con estas adquisiciones uno ve, claramente,
una muy buena unidad de negocios corporativos. Por otro lado, en algunas
unidades de negocio, como Techtel y AT&T, existe el mercado minorista
que se complementó con la adquisición de Chilesat, en Chile.
En definitiva, Telmex se interesa por todo lo que sea telefonía
fija tomando como central el mercado corporativo. Y si parece alguna oportunidad
en el mercado residencial, también toma posiciones. De esta forma,
podemos establecer una sinergia y reducir los costos de operación
del conjunto de las redes. Otro punto interesante es que Telmex se maneja
con recursos locales. Esto nos diferencia de la estrategia de Telefónica”.
El coordinador regional del grupo mexicano agrega: “Obviamente seguiremos
analizando oportunidades de crecimiento a través de adquisiciones
pero creo que ahora estamos entrando en una etapa de consolidación
orgánica”.
Según comentaron en Telmex desde que arrancó el proceso
de expansión en Sudamérica, iniciado con la adquisición
de los activos de AT&T Latin America, el objetivo que perseguía
el grupo mexicano era brindar servicios al sector corporativo. Pero de
la mano de diferentes adquisiciones, se les fueron abriendo horizontes
en otros segmentos. “Estamos desarrollando las oportunidades conforme
las vamos viendo. No excluimos un segmento en particular pero estamos
buscando, en primer lugar, consolidar nuestras posiciones en los que ya
estamos. Después, empezaremos a buscar segmentos adyacentes”,
sostiene Díaz Corona.
Sobre estas adquisiciones, el CEO de Telecom Argentina sostiene: “No
son más que un indicador de la política abierta del mercado,
que no tiene reservas a la libertad de acción empresarial. Los
límites a estas asociaciones son señalados por la necesidad
de garantizar al consumidor la permanencia de un mercado claramente competitivo.
Mientras las condiciones básicas de la libre competencia sean preservadas,
cada uno de los actores podrá enfrentar a los otros haciendo uso
de sus capacidades técnicas, la calidad de sus recursos y la creatividad
para la definición de sus productos. Lo que está ocurriendo
en nuestro país ya se ha experimentado o se está experimentando
en muchos otros: la consolidación de los mercados y la búsqueda
de otros nuevos, extendiendo la experiencia recogida en un territorio,
hacia otros. Así se genera también mayor competencia calificada”.
Los servicios
Según Masoero, actualmente hay dos escenarios, uno es el de la
telefonía móvil y otro el de la telefonía fija. “En
lo que respecta a la telefonía celular, en este momento se está
produciendo un recambio tecnológico muy importante en la Argentina.
Las altas totales de líneas celulares por mes oscilan entre los
400.000 y 500.000 teléfonos. Pero esto sucede porque durante tres
años hubo muy poca importación de aparatos celulares. La
incorporación de nuevas tecnologías y aparatos, hizo que
ahora se produzca este crecimiento. Además, muchos de estos equipos
no son nuevas líneas sino un recambio de las mismas porque los
usuarios compraron un nuevo teléfono y dejaron de usar su viejo
aparato. Por otro lado, tenemos el mercado de telefonía fija donde,
como dije antes, la aplicación del CER sobre los costos de interconexión
hacen la competencia muy dura o imposible”, subraya el directivo
de Telmex.
Felices, por su lado, comenta: “En lo relativo a los servicios básicos,
se está experimentando una lenta recuperación de los niveles
de actividad, después de la abrupta caída de fines de 2001.
El tráfico local ha crecido 5,3% si se comparan los seis primeros
meses de este año con los del 2003. Las comunicaciones de larga
distancia registraron un incremento de 5,6%, y la cantidad de clientes
resultó en una ganancia neta de algo más de 48.000 líneas
en el primer semestre de 2004. Los productos de mayor evolución
en este momento son la banda ancha de Internet y los celulares de última
generación. Nuestros mayores esfuerzos de inversión están
orientados hacia ambos”.
Jugadas futuras
En relación con el porvenir de las telecomunicaciones en la Argentina,
el consultor de Booz Allen Hamilton vaticina: “La consolidación
en oligopolios naturales lleva a la estabilización y, en algunos
casos, a la suba de tarifas. Esto, combinado con la racionalización
operativa y el retorno a las economías de escala conllevará
un incremento de la rentabilidad de los operadores y de la industria en
su conjunto. En ese momento, nuevos inversores –atraídos por
la tasa de retorno de la inversión en el sector– comenzarán
a entrar, lo que determinará el inicio de un nuevo ciclo de expansión”.
Pero, ¿qué pasará con el servicio de telefonía
fija que parece estancado frente al gran incremento de la telefonía
celular? Para Katz, la telefonía fija está en retroceso.
“Por un lado, la larga distancia está completamente comoditizada,
con muy poca posibilidad de recuperación. El escenario chileno,
de apertura de la larga distancia en 1994, anticipó la situación
de la industria a escala mundial. La voz IP no hace más que acelerar
esta decadencia. La telefonía local, por otra parte, también
se ve afectada por la competencia de VOIP y de la telefonía móvil.
Al mismo tiempo, cuanto más bajen los costos de la telefonía
celular, más viable será la sustitución económica.
En los países más desarrollados hay segmentos enteros del
mercado –como el de jóvenes, urbanos, de alta movilidad–
que ya prescinden totalmente de la telefonía fija”, destaca
el consultor.
Masoero, de Telmex, no concuerda tanto con Katz: “Nosotros, en la
Argentina, manejamos los dos mercados como unidades de negocios totalmente
independientes. En el mercado corporativo se sigue hablando con el teléfono
fijo; necesita redes que cada vez tengan más capacidad, más
Internet, más datos. La telefonía móvil está
avanzando en el mercado residencial; pero la gente no devuelve el fijo,
porque es más barato. Y si bien es cierto que la telefonía
residencial no crece, eso se debe a que cada casa ya tiene un cable. Lo
que sí crece es la capacidad de ancho de banda que se ofrece a
través de la red de telefonía fija”.
Díaz Corona agrega: “Creo que tanto la telefonía fija
como la celular se van a ir desarrollando en forma distinta. Una, más
enfocada en los servicios multimedia, de video, de voz, de datos. La otra,
en los servicios personalizados. En última instancia, el objetivo
de las telecomunicaciones es hacer que dos puntos se comuniquen y se entiendan
mejor. Desde esa perspectiva, el servicio móvil y el fijo se complementan”.
Katz asegura que la comunicación de datos, particularmente por
banda ancha, representa el futuro de la telefonía fija ya que los
servicios de datos prestados desde los equipos móviles no brindan
una experiencia de uso comparable con la computadora. Según el
ejecutivo, los costos de acceso a Internet móvil todavía
son muy caros comparados con la banda ancha fija.
“Son servicios que van a competir entre sí. La telefonía
móvil ya está siendo utilizada como telefonía fija.
Las últimas estadísticas de utilización de telefonía
celular revelan que el móvil se utiliza in door, porque es más
personalizado. Creo que el móvil también creció porque
tomó un mercado al que la telefonía fija le cuesta llegar
por la rigidez del desarrollo de su infraestructura. En los países
europeos, el móvil ya superó los números del fijo
y, entre la población, está llegando a 100%. Hay una saturación
del mercado porque todas las personas entre 14 y 70 años tienen
celular. De todas maneras, considero que estos servicios son complementarios
y creo que ambos van a seguir creciendo. Para determinadas prestaciones
la infraestructura de la telefonía fija es mucho más eficiente.
Además, la móvil es más costosa. Y no debemos olvidar
que la estructura del cableado es utilizada también por el servicio
móvil”, destaca Cristianci.
Girotti también aporta su mirada sobre el tema: “Creo que
en el futuro la telefonía fija va a ser básicamente un comodity
e incluso tendrá una tarifa plan, porque la telefonía se
prestará a través de banda ancha. Este servicio va a reformularse
y, poco a poco, quedará fuera de uso, como ocurrió con el
fax”.
Sobre el panorama futuro de adquisiciones en la región y en la
Argentina, Katz comenta: “El proceso de consolidación seguirá
su curso, particularmente en lo que hace a dos tendencias. Por un lado,
la consolidación horizontal de la industria móvil, llegando
a la emergencia –posiblemente– de un duopolio, como es el caso
de México. Esto está exacerbado por la tendencia de inversores
estadounidenses que se retiran del mercado como ocurrió con BellSouth,
Verizon, SBC y AT&T. La otra tendencia es a la integración
de las industrias de distancia larga y local; con esto, la posición
de operador puro de larga distancia va a desaparecer. En este caso tenemos
como ejemplo a Brasil y Colombia”.
Para concluir, es fundamental tener claro que son tres los sectores claves
en la industria de telecomunicaciones: móviles, banda ancha y mercado
corporativo. Con respecto a las futuras adquisiciones, se puede afirmar
que el ingreso al sector de telefonía fija residencial, cuando
ya hay uno o dos jugadores dominantes, parece no tener mucho sentido.
Por ello, algunos analistas creen que Telmex apunta al mercado corporativo
y no al residencial.
Otro punto clave es la dispersión. En la Argentina, Telmex necesita
mayor capilaridad de las redes para no quedar “atado” a los
costos de interconexión ni a la última milla de las dos
grandes competidoras. Esto da lugar a otra presunción: el grupo
mexicano estaría interesado en adquirir una operadora de telefonía
residencial. Pero éste es sólo uno de los posibles movimientos.
El tiempo demostrará cuáles fueron las estrategias jugadas
y quién, o quiénes, ganaron la partida
Servicios móviles. Los tres grandes operadores
móviles (TIM, América Móvil, Telefónica) están
migrando sus redes hacia GSM. A principios de 2005 tendrán una
cobertura casi completa y podrán vender sin tapujos los teléfonos
GSM.
A partir de ese momento comenzarán a impactar en los ingresos de
los operadores móviles las ventas por los nuevos servicios de mensajería,
entretenimiento, multimedia y datos móviles en general que llegan
con los nuevos desarrollos GSM. Actualmente, sólo existen unos
200.000 teléfonos GSM, y sólo 30% con funciones multimedia
(para MMS, por ejemplo).
Servicios fijos. Los dos grandes operadores de
telefonía básica están migrando sus redes hacia IP
(protocolo de Internet). A partir de 2005, la oferta de telefonía
básica de los grandes operadores podrá incorporar una multiplicidad
de nuevos servicios basados en IP (mensajería unificada, combinaciones
de larga distancia, soluciones para fijos de prepago y centros de llamadas)
que aumentarán el tráfico y los ingresos de los operadores.
Este nuevo modelo tecnológico implicará nuevos modelos regulatorios
de interconexión que, en la Argentina, podrían ser conflictivos.
Fuente: Convergencia Research.
Crecimiento PBI 2003
|
Argentina |
Brasil |
Chile |
Colombia |
México |
Perú |
Venezuela |
| Crecimiento PBI 2003 |
8,4%
|
0,2%
|
3,2%
|
3,2%
|
1,3%
|
3,9%
|
9,2%
|
| Telefonía fija |
|
|
|
|
|
|
|
| 2002 (miles de líneas) |
7.708
|
38.921
|
3.467
|
7.226
|
14.975
|
1.656
|
2.830
|
| Teledensidad 2002 |
19,9%
|
22,3%
|
22,1%
|
16,5%
|
15,0%
|
6,3%
|
11,5%
|
| 2003 (M de líneas) |
7,746
|
39,200
|
3,418
|
7,371
|
15,870
|
1,839
|
2,950
|
| Crecimiento 2003 |
0,5%
|
0,7%
|
1,5%
|
1,9%
|
6,0%
|
11,0%
|
4,2%
|
| Telefonía móvil |
|
|
|
|
|
|
|
| 2002 (miles de líneas) |
6.567
|
34.880
|
6.700
|
4.800
|
25.928
|
2.306
|
6.400
|
| Teledensidad 2002 |
17,0%
|
20,0%
|
42,8%
|
11,0%
|
26,0%
|
8,8%
|
26,0%
|
| 2003 (miles de líneas) |
7,842
|
46,373
|
7,500
|
6,180
|
29,400
|
2,908
|
7,000
|
| Crecimiento 2003 |
19,4%
|
32,9%
|
11,9%
|
28,7%
|
13,3%
|
26,1%
|
9,4%
|
| Banda ancha |
|
|
|
|
|
|
|
| 2002 (miles de accesos) |
166
|
655
|
188
|
32
|
66
|
40
|
67
|
| Penetración 2002 |
0,41%
|
0,37%
|
1,15%
|
0,07%
|
0,07%
|
0,15%
|
0,27%
|
| 2003 (miles de accesos) |
281
|
1.079
|
305
|
50
|
151
|
78
|
135
|
| Crecimiento 2003 |
69,3%
|
64,7%
|
64,0%
|
56,2%
|
128,8%
|
95,0%
|
101,5%
|
Fuente: Convergencia Research. |