miércoles, 29 de abril de 2026

    El televisor no es un aparato, sino una puerta de ingreso

    Kunitake Ando es presidente y director ejecutivo del grupo Sony. Por supuesto, tiene tajantes opiniones y expectativa sobre su negocio y el futuro de la industria. Así lo revela una entrevista, a mediados de febrero, con la revista especializada Red Herring, que se difundió inicialmente por Internet.


    Meses antes, en un seminario, el CEO había dicho que su empresa aspiraba a inscribir una dirección de proveedor por Internet (PI) en todo dispositivo electrónico que fabricara. Específicamente, Ando aludía a la próxima generación de direcciones, llamada versión 6 (PIv6). La revista le preguntó para cuándo esperaba eso.


    “Adoptar PIv& es imperativo para nosotros ­explicaba el directivo­ para prestar servicios extensivos a países en desarrollo tan poblados como China e India, donde hay aguda escasez de direcciones PIv4. Por supuesto, los estadounidenses no captan del todo la relevancia de la cuestión.”


    En Sony, la estrategia consistía en tornar ciertos productos compatibles con PIv6, aunque Ando prefirió no aclarar cuáles eran. No obstante, a principios del 2001 todos sabían que los mayores prestadores en Internet japoneses (con IIJ al frente) estaban desde el 2001 proveyendo apoyo básico orientado a la versión 6. “Hasta Bill Gates ha empezado a hacerlo. Por eso ­prosigue el CEO­, creo que, una vez adoptadas universalmente las direcciones PIv6 y la banda ancha, las cosas irán cambiando en forma acelerada”.


    ­Muy bien, pero ¿en qué año se pondrá en marcha este proceso?


    ­La difusión masiva de productos adaptados a la versión 6 dependerá de cómo y a qué ritmo se desarrolle una estructura apta para el avance de la banda ancha. Esto puede ocurrir entre el 2003 y el 2005. Por de pronto, el año próximo veremos la primera ola “real” de productos Sony aptos para funcionar en red sin necesidad de pasar por una PC. En el plano interno, hemos articulado este objetivo de “interoperabilidad” en todas las líneas y procesos. Nos lo planteamos como estrategia global, porque así actúa nuestra red de distribución. En trazos gruesos, un cuarto de todas las ventas se hace en Japón, otro 25% en Estados Unidos-Canadá, otro en la Unión Europea y el restante en sus periferias.


    ­¿Cómo funciona esa ambiciosa red de valor agregado?


    ­Hay una estrategia basada en la marca y sus connotaciones de marketing. Nuestra publicidad la identifica destacando atractivos, facilidad de uso, calidad, seguridad, diseño y, dentro de poco, adaptabilidad a Internet. En corto plazo, los usuarios exigirán que sus PC y demás aparatos electrónicos estén conectados sin fisuras con la Red. Por ende, debemos proporcionarles acceso fácil a contenidos o servicios en cualquier lugar y momento. Semejante entorno encaja en el carácter global de la marca. Además, la consolida ante el público y, finalmente la mantiene en contacto con las cambiantes necesidades del consumidor.


    ­¿Y el televisor? ¿Cree usted que a los usuarios les interesa en realidad tenerlo conectado con la Red?


    ­Sin la menor duda. Y lo creo porque el televisor no es ya un aparato o una caja, sino una puerta de ingreso. Cada día más, los consumidores emplearán la TV como servidor para otras funciones de entretenimiento, trabajo, procesamiento de datos y comunicación. Esta tendencia no será detenida por la crisis del sector inalámbrico ni los problemas que viven las redes de fibra. Nuestra actitud queda ilustrada en el sistema de almacenamiento y redes en casa. Quien posea un televisor interactivo y este sistema, operará como usuario normal de TV, electrónica doméstica y, al mismo tiempo, navegante en Internet y cliente de telefonía u otros servicios inalámbricos a distancia. Claro, a diferencia de la PC, la TV siempre aportará audiencias cautivas.


    ­¿Coincide con Gates en que una interfaz gráfica de usuario en el televisor es clave para manejar ese tipo de sistemas?


    ­Sí. Pero pienso en términos de un buscador sencillo, fácil de usar. Nosotros estamos desarrollando una interfaz icónica cuyo código es feel y operará mediante una red hogareña invisible. La idea es que ayude a sentir, percibir e identificar todos los dispositivos y agregarlos sin complicaciones a la red de casa. Sin embargo, no me parece que vaya a ser negocio vender estas interfaces por sí solas.


    ­Ustedes son licenciatarios del sistema operativo Palm en sus dispositivos manuales, ¿cómo les va?


    ­Creemos que Palm tiene una gran oportunidad. Pero, últimamente, se ha puesto un poco demasiado conservadora y frena la evolución de sus propios productos. Por ejemplo, no debiera dejar que cada dispositivo se transforme en una PC chica, porque la sencillez es la fortaleza de Palm y tendría que extenderla a un conjunto de inalámbricos en red fácil de emplear y combinar.

    A pesar de estos reparos, Ando señala que Sony continuará trabajando
    con Palm y sus sistemas operativos para asistentes digitales personales (ADP).


    “Ahora buscamos el modo de desarrollar lo que hemos llamado economía de ADP y estoy seguro de que vamos a liderar el nuevo segmento.”


    Por supuesto, era inevitable que se inquiriese al CEO de Sony sobre las posibilidades ­o riesgos­ de que Microsoft le saque participación de mercado a Palm y su sistema operativo.


    “Básicamente, Sony actúa en términos de un mercado cuyas opciones son libres. En tanto la gente ­señala Ando­ prefiera determinado sistema operativo, ofreceremos aparatos, dispositivos y servicios adaptados a ese sistema. Pero el tema en sí no nos quita el sueño.”


    ­Entonces ¿no es cierto que ustedes consideran comprar Palm y copar de pronto 70% del mercado mundial en sistemas operativos para dispositivos manuales?


    ­Nuestro negocio consiste en cómo aplicar un sistema operativo al hardware. Por eso, siempre pongo énfasis en el hardware y en cómo conectarlo con contenidos. Por tanto, el único software que empleamos es más intermedio o mixto (middleware), como en el sistema feel. No nos interesa el desarrollo de sistemas operativos como tales y no tenemos intenciones de adquirir Palm.


    © MERCADO / Red Herring