domingo, 31 de mayo de 2026

    La revancha de las antenas

    La revolución digital está tomando por asalto a la televisión con el objetivo de erradicar la transmisión de señales analógicas en cuestión de unos pocos años. Hoy, en Estados Unidos ­país en el que se llevó a cabo la primera transmisión de televisión digital (TVD) en 1998­, 70% de los hogares de ese país recibe señales digitales de televisión enviadas por 200 emisoras. Mientras se espera que para el 2002 la cantidad de emisoras de TVD supere las 1.300, en la actualidad las grandes cadenas estadounidenses de televisión abierta incrementan los segmentos de programación que emplean esa tecnología.


    Los precios de los productos para TVD cayeron 50% en los últimos dos años, y se proyecta que desciendan otro tanto en los próximos 24 meses. “Las ventas de estos productos están aumentando muy rápidamente ­expresa John Taylor, vicepresidente de Asuntos Públicos de Zenith Electronics­, más rápido de lo que creció, en su momento, el expendio de televisores color, de videocaseteras, de reproductores de CD y de antenas satelitales”, agrega. Y adelanta que, para fines de esta década, las señales analógicas de televisión dejarán de transmitirse por completo. “La revolución que causará TVD será comparable a la que causaron los CD al reemplazar a los discos de vinilo”, completa Wayne Luplow, presidente del área de HDTV y Estándares en la misma empresa. “Esto se debe a las grandes mejoras que TVD ofrece en términos de calidad de audio y video”.


    En la Argentina se comenzó a hablar de TVD también por 1998. En ese entonces se realizó una audiencia pública organizada por la Secretaría de Comunicaciones (SeCom) en la cual todas las partes interesadas en el futuro negocio expusieron sus intereses. A partir de las opiniones recogidas en esa oportunidad, la SeCom decidió ­mediante la resolución 2.357/98­ adoptar la misma norma que Estados Unidos y Canadá, denominada ATSC (Avanced Television Systems Committee), que se perfila como norma común para todos los países de América (ver recuadro, pág. 114). En ese mismo año, los canales 11 y 13 comenzaron a hacer pruebas con la TVD. El programa especial de fin de año que emitió Canal 13 la última jornada de 1999 incluyó escenas transmitidas digitalmente desde el glaciar Perito Moreno y desde las cataratas del Iguazú.


    Para los canales de aire, la TVD representa una valiosa herramienta para competir con el cable y la televisión satelital, ya que les permite multiplicar la cantidad de señales emitidas y agregar prestaciones adicionales tales como transmisión masiva de datos a gran velocidad (datacasting). Claro que los que deseen subirse al tren de TVD deben pagar un costoso boleto. “En Estados Unidos, en promedio, cada emisora está invirtiendo alrededor de US$ 1,5 millón para realizar la transición a TVD ­señala Taylor­. El cambio tecnológico requerido abarca todo el camino desde la cámara en el estudio hasta el receptor en el hogar”.


    ¿Qué es TVD?


    Desde que se inventó la televisión, los canales de aire transmiten las imágenes transformándolas en ondas de radio. Dichas imágenes sufren distorsiones si en el camino encuentran interferencias en el espectro electromagnético; interferencias causadas, por ejemplo, por un motor en funcionamiento o por un fenómeno climático.


    La TVD digitaliza las imágenes antes de transmitirlas; es decir, las transforma en secuencias de dígitos binarios (unos y ceros). El aparato receptor (televisor o set-top box) transforma esas secuencias de dígitos en las imágenes que les dieron origen. Los dígitos binarios también “viajan” a través de ondas electromagnéticas, al igual que las imágenes de la TV analógica; la diferencia está en que, debido a que la TVD transmite meros impulsos eléctricos que representan unos y ceros, las señales son mucho menos vulnerables a las interferencias. “No hay ruido, no hay nieve, no hay fantasmas ni interferencias: las imágenes llegan al hogar exactamente como se ven en el estudio”, destaca Luplow. Adicionalmente, la TVD ofrece mayor resolución en las imágenes, permite utilizar audio envolvente (surround) y posibilita el multicasting, lo que, a su vez, permite transmitir hasta cuatro programas al mismo tiempo y por el mismo canal.


    La dilación para dar luz verde a esta tecnología obedece a que, para digitalizar y des-digitalizar las imágenes en tiempo real (o, expresado con propiedad, para codificarlas y decodificarlas) hace falta tecnología sofisticada que, hasta hace unos años, no era accesible para cualquiera. “Una de las piezas fundamentales para transmitir TVD es el codificador que digitaliza y comprime la señal de video ­precisa Taylor­. Cuando en 1998 la primera transmisión salió al aire en Estados Unidos, este aparato costaba US$ 600.000. Hoy se puede comprar uno mucho mejor por US$ 60.000”.


    Teniendo en cuenta que el corazón de los artefactos que codifican y decodifican las imágenes son microchips, y observando las drásticas y continuas reducciones de precios en la industria de los semiconductores, resulta lógico que los equipos para TVD sean cada vez más sofisticados y, a la vez, más accesibles. Por caso, la firma Panasonic dio a conocer recientemente un microprocesador para TVD que mide la cuarta parte de los chips tradicionales y consume un quinto de la energía requerida por aquéllos. Además, este nuevo chip logra una más extensa y estable recepción de la señal digital mediante antenas internas.


    Nuevos modelos de negocios


    Un aspecto muy interesante de la TVD es que su tecnología no sólo sirve para transmitir programas de televisión. Lo cierto es que una antena de TVD transmite datos a una impresionante velocidad de 19,4 megabits por segundo; bastante más que los actuales servicios de Internet de banda ancha, que apenas llegan a los 512 kilobits.


    Este hecho abre la puerta a una cantidad de servicios que perfectamente pueden montarse sobre la señal de TVD, dando origen a modelos de negocio que van más allá de la venta de espacios publicitarios. “Además de proveer servicios de televisión tradicional, las emisoras pueden pensar en proveer servicios de datos ­observa Luplow­. Por ejemplo, si Microsoft quiere vender una actualización de un software, en lugar de hacer que la gente vaya a comprarla a un negocio, puede adquirir a la emisora una fracción de tiempo durante la noche para transmitir esa actualización a millones de usuarios de una sola vez”. De la misma forma, la emisora podría vender fracciones de tiempo a empresas que ofrecen películas pay-per-view (pague por ver) para enviarlas a sus clientes (ver recuadro, pág. 112).


    Y, ¿por qué no Internet? A diferencia de otros servicios de datos, la transmisión de TVD viaja en un solo sentido; es decir, no hay interactividad (no se podría utilizar, por ejemplo, para navegar por la Web o para enviar e-mails). Sin embargo, existen ciertos aspectos en los que la simbiosis de TVD e Internet podría dar buenos frutos. “Se sabe que 80% de lo que la gente baja de la Red proviene de apenas 20% de los sitios existentes ­comenta Luplow­. Si la mayor parte de los hits se dan en 20% de los sitios, el contenido de esos sitios podría enviarse periódicamente a las computadoras de los usuarios, los cuales podrían navegar la mayor parte del tiempo sin tener que acceder realmente a Internet”.


    La Argentina comenzó, en 1998, un período de transición hacia la TVD que podría durar 10 años. En ese plazo, los canales harán el necesario recambio de equipamiento para poder transmitir señales digitales, y los consumidores se irán pertrechando de los artefactos que hagan falta para aprovechar los excitantes servicios digitales ofrecidos por las emisoras.


    Cumplido ese plazo, los televisores analógicos irán a parar al mismo armario en donde se dejó olvidado el tocadiscos, la TV blanco y negro y la radio a válvulas.

    Explosión
    mediática

    La empresa
    estadounidense iBlast anunció recientemente que completó
    las pruebas de campo de tres meses de su servicio de transmisión
    masiva de datos (datacasting). iBlast es una red de transmisión
    que cubre 246 estaciones socias preparadas para distribuir archivos y
    aplicaciones directamente a las PC, consolas de juegos, videograbadoras
    y otros aparatos receptores.

    “Cada bloque
    de 6 MHz ocupado por un broadcaster puede transmitir más
    de 20 megabits por segundo ­explica Oliver Luckett, cofundador y
    Chief Technology Officer (CTO) de iBlast­. Lo suficiente como
    para emitir cuatro canales, más de 50.000 canciones, 60 películas
    o 600 juegos por día.”

    “Queríamos
    poner a prueba ­aclara Peter Lude, vicepresidente ejecutivo de la
    empresa­ la arquitectura de la red de punta a punta, hacer demostraciones
    con transmisiones diarias de diversos tipos de contenido y medir la performance
    real en campo de la transmisión de TV digital con norma ATSC
    desde las estaciones de tevé de nuestros socios.”

    El modelo
    de datacasting diseñado por la empresa iBlast sólo
    es accesible a través de la norma ATSC. Para recibir los contenidos,
    los consumidores necesitarán una computadora equipada con un receptor
    iBlast, una antena y un software especial. Luckett asegura que
    las máquinas sólo costarán US$ 50 más que
    las comunes.

    Cuestión
    de normas

    De la misma
    manera en que ocurrió con la televisión color, para la TVD
    también surgieron varias normas que determinan el tipo de televisor
    a utilizar según el tipo de señal emitida:

    • La norma
      desarrollada en Estados Unidos, denominada ATSC/8-VSB y ya adoptada
      por la Argentina emplea un sistema de transmisión de 6 MHz.
    • La norma
      desarrollada en Europa, denominada DVB-T/COFDM, emplea un sistema de
      transmisión de 8 MHz.
    • La norma
      que está siendo desarrollada en Japón, denominada ISDBT/OFDM
      también emplea un sistema de 6 MHz, y se cree que estará
      funcionando en los próximos dos o tres años.

    Al permitir
    la transmisión de una mayor cantidad de datos, la TVD puede dar
    lugar (según el formato que adquiera) a la televisión de
    alta definición (HDTV) y a la televisión de definición
    estándar (SDTV). HDTV es una tecnología que provee a las
    imágenes una calidad similar a la que tienen las películas
    de 35 milímetros para cine, y aporta un sonido semejante al de
    los CD de la actualidad. SDTV, en cambio, ofrece una calidad visual equivalente
    a la de un DVD, pero da la posibilidad de recibir más de cinco
    programas en simultáneo.

    La norma
    ATSC ofrece HDTV, SDTV y datacasting, entre otros servicios. Con
    HDTV la mayor definición de las imágenes está vinculada
    con la cantidad de puntos que conforman la imagen en la pantalla. Mientras
    que la norma analógica NTSC cuenta con 525 líneas horizontales
    y la PAL posee 625, la ATSC ofrece 1.920 puntos en dirección horizontal
    y 1.080 en dirección vertical.

    En tanto,
    la norma digital europea (la DVB-T) aporta una resolución de 750
    líneas. No existe actualmente ningún plan para ofrecer HDTV
    en Europa con DVB/COFDM.

    Pero la
    norma ATSC no está necesariamente atada a la televisión
    de alta definición, sino que también está preparada
    para aportar SDTV, datacasting y audio envolvente multicanal, provisto
    por la empresa Dolby con su sistema AC-3.

    Perfil evangelizador

    Wayne Luplow
    y John Taylor, además de formar parte de la empresa Zenith Electronics,
    son “evangelizadores” de la norma de televisión digital ATSC en
    toda América. Ya han visitado la Argentina en repetidas ocasiones
    para reunirse con funcionarios de los canales de televisión e incentivar
    la transición hacia TVD.

    Wayne C.
    Luplow lideró el equipo de investigación que desarrolló
    el sistema de transmisión digital estándar VSB, participa
    activamente en el comité ejecutivo de ATSC y preside el comité
    técnico de la Consumer Electronics Association. Es miembro del
    IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers) y editor de la
    publicación IEEE Transactions on Consumer Electronics. Con
    37 años de antigüedad en Zenith Electronics, Luplow preside
    el área de HDTV y estándares en dicha firma.

    John I.
    Taylor se involucró en la televisión digital desde su concepción.
    Además de liderar el área de relaciones institucionales
    de Zenith Electronics, Taylor fue presidente de relaciones públicas
    de la Digital HDTV Grand Alliance, miembro activo de ATSC y presidente
    del comité de comunicaciones de la Consumer Electronics Association.
    Taylor ingresó en Zenith en 1981 y ha sido el vicepresidente de
    Asuntos Públicos desde 1993.

     
     

    xTelevisión
    digital
    .
    MERCADO, febrero de 2000.

    La
    preferida en Estados Unidos
    .
    MERCADO Plus, septiembre de 2001.

    “TV Digital: los empresarios apoyan la tecnología americana”.
    Clarín, 23 de septiembre de 1998.
    http://ar.clarin.com/diario/98-09-23/

    Nec Digital TV Chip inside world´s first MHP-Based iDTV from Sony.
    Home page Business Wire, 14 de septiembre de 2001.
    http://www.businesswire.com/

    “Sony, Matsushita y Toshiba planean estandarizar la TV digital”.
    The Wall Street Journal, 4 de julio de 2000.
    http://www.interactivo.wsj.com/articles/
    SB9 6271908170992565-technology.html

    “Estados Unidos se replantea su estrategia para la televisión
    digital”
    . The Wall Street Journal, 12 de octubre de 2000.
    http://www.interactivo.wsj.com/articles/
    SB971369245466356128-technology.html
    .