miércoles, 22 de abril de 2026

    Un mundo lejano

    En abril, una veintena de empresas informáticas argentinas partieron hacia Miami en busca de inversionistas. El marco era excelente. Motorola había anunciado su radicación en Córdoba, NEC se preparaba para exportar software desde la Argentina y varias compañías locales acababan de desembarcar en el mercado estadounidense.


    Pero el legendario sol de la Florida no brilló para los argentinos. “Los inversores se mostraron escépticos ante nuestra oferta. Su actitud fue esperar para ver. Si se suman a esto los desconocimientos propios, la misión no fue todo lo que podría haber sido”, reconoce Graciela Roggio, presidenta de Prominente, firma especializada en sistemas de workflow.


    Para corroborar este diagnóstico, MERCADO consultó a varios de los grandes operadores de inversiones tecnológicas, nombres que han estado detrás de las historias de Siebel, Yahoo, Netscape y Juniper Networks, entre otras.


    El resultado fue desalentador: ninguno de ellos conoce la Argentina, ni la vincula con la producción de tecnología. Las respuestas de los más audaces indican que, a lo sumo, invertirían en comunicaciones (ver página 106).


    La cuestión no es menor. Colocarse en la mira de los inversionistas internacionales es vital para la tecnología informática argentina. Todas las estrategias de expansión se cruzan, tarde o temprano, con la inversión externa directa. Pero para entrar en el circuito se requerirán muchos esfuerzos dirigidos hacia dentro y afuera del mercado nacional.


    Una oportunidad


    Según muchos observadores, propios y ajenos a la actividad, en el sector de la tecnología informática se encuentra una de las mayores oportunidades de despegue de la Argentina.


    La actividad moviliza, en el mundo, un volumen estimado en $ 800.000 millones, y los expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) proyectan un crecimiento cercano a 10% anual.


    India, Irlanda e Israel son algunos de los casos emblemáticos de países de desarrollo mediano que lograron entrar a este círculo de privilegio. Pero en todos ellos la inversión externa fue un punto clave de desarrollo.


    Irlanda se constituyó en la base de los grandes proyectos tecnológicos. India es un centro de tercerización de software y servicios informáticos. Según las estimaciones de consultores especializados, su sector tecnológico recibirá $ 2.500 millones durante este año.


    En Israel operan 75 fondos, de origen europeo y estadounidense, que llevan invertidos $ 2.800 millones en el sector, según informa Venture One, firma subsidiaria de Reuters.


    En el caso argentino, algunos capitales llegaron con la fiebre de las punto com y con ella se fueron. Se espera que los fondos (entre US$ 4.000 y 6.000 millones) regresen de la mano de las telcos. Pero no es lo mismo.


    “Las inversiones en telecomunicaciones están sustentadas en crédito externo: hay que devolverlas. Y no generan divisas, porque no son servicios transables”, afirma con vehemencia un directivo que prefiere el anonimato para evitar roces con el secretario del área, Henoch Aguiar.


    Ser o no ser globales


    Las firmas informáticas argentinas son mayoritariamente pequeñas y medianas, y suelen concentrarse en la provisión de aplicativos para la administración de otras Pymes locales.


    Es cierto, sin embargo, que existen algunos casos de éxitos internacionales, como Datastream, que exporta 40% de su facturación. Incluso una firma pequeña, VoIP Group desarrolló una solución de comunicaciones nada menos que para la Nasa norteamericana.


    Para todas ellas, la inyección de capitales resulta una cuestión clave: ya sea para el desarrollo de productos o para ampliar su comercialización, aprovechando el momento del mercado mundial y antes de que las grandes compañías bajen hasta su nicho.


    Hay algunos datos particularmente elocuentes que vale la pena tener en cuenta: la última versión del CRM de People Soft requirió US$ 500 millones de inversión. “Un plan comercial requeriría entre US$ 5 y 10 millones, dependiendo del tamaño de la empresa y su segmento”, según las estimaciones de Alex Méndez, socio del VC StormVentures y ex gerente de marketing de distintas subsidiarias de Cisco.


    Prominente, una empresa del grupo Roggio, es un caso ejemplar. Después de colocar Pectra, su producto estrella, decidió lanzarse al mercado estadounidense. “Para nosotros, un socio norteamericano es fundamental”, afirma Graciela Roggio. “Necesitamos contar con alguien que nos abra los canales de distribución o inyecte capitales para la comercialización, que es donde se requieren refuerzos”, explica.


    Camino alternativo


    Otra experiencia singular es la de Informed, dedicada a soluciones para el sector de la salud, en una estrategia que combina colocación de productos y tercerización. Su titular, Ricardo Low, decidió registrarla en Estados Unidos. Vende sus productos made in USA, pero la manufactura y el help desk los mantiene en la Argentina.


    La tercerización de producción es el sendero elegido por buena parte del sector. Dentro de esta categoría se encuadra el proyecto cordobés Prayuta IT, que apunta a vender servicios o desarrollar software a pedido hacia Europa y Estados Unidos.


    Pero la radicación de firmas extranjeras sigue representando la clave del desarrollo. El ingreso de inversiones generaría una referencia en el mercado mundial para la producción local, e incrementaría fuertemente el pool de mano de obra.


    Hacer los deberes


    En este punto, el gran interrogante pasa por la posibilidad de que la Argentina llegue a representar una oferta tentadora para las firmas internacionales.


    “En el actual clima económico las empresas buscan reducir costos y las instalaciones en terceros países pueden ser una buena alternativa. Pero las empresas la examinan cuidadosamente, y no todas tienen el management para emprender este camino”, observa Howard Rubin, quien desarrolló su propia firma dedicada al benchmarking internacional en tecnología informática.


    Las condiciones que tendría que ofrecer el país para atraer capitales al sector responden a una receta ya conocida: ventajas fiscales, flexibilización laboral, un clima de emprendimiento y mano de obra altamente calificada en escala suficiente.


    Según los estudios elaborados por Rubin, aunque la economía Argentina tiene peso suficiente como para ocupar un lugar en un ranking de 50 países, no se destaca precisamente en los renglones requeridos.


    Su punto más fuerte es el tamaño de su población universitaria, pero esta ventaja decae cuando se requiere afinidad con la tecnología. “En términos de recursos humanos para software complejo, no tenemos tanto como creemos tener”, admite Daniel Farias, ex presidente de Intel Argentina.


    Por otra parte, la competencia mundial para la radicación de emprendimientos es feroz, y en el terreno de los costos se diluyen algunas de las ventajas argentinas.


    Sin embargo, los observadores mantienen una cuota de optimismo. “Yo aconsejaría invertir en la Argentina, por una relación de costo-prestaciones, pero hay varios países, como Brasil o Colombia, que pueden ofrecer lo mismo”, advierte Gonzalo Ferrer, gerente financiero para Latinoamérica de Digital Microwave Corporation.


    Para el directivo de DMC, la industria local tendrá que trabajar mucho para darse a conocer. “Lo importante es que primero genere una buena base en empresas y recursos humanos”, afirma.


    La pelota pasa al gobierno. “Desarrollos como Educ.ar y la modernización del Estado serían muy importantes: generarían negocios atrayentes para las grandes compañías, retendrían los técnicos en el mercado, exigirían desarrollos locales y darían una sensación de que el país apuesta a la tecnología”, señala Méndez. “Tener perfil internacional sería el siguiente paso”.

    “¿Argentina?
    No la conozco”

    La revista
    Forbes publicó en febrero la Lista Midas, que reúne
    a los 100 mayores operadores de inversiones en tecnología de Estados
    Unidos. El ranking aparece ordenado por el monto de las inversiones
    durante los últimos cinco años. Sólo se incluyeron
    aquellas empresas que lanzaron su IPO o fueron parte de una fusión
    o adquisición durante el mismo período. MERCADO consultó
    a algunos de ellos con el siguiente cuestionario. Las respuestas no fueron
    alentadoras.

    1. ¿Qué
    tendencias pronostica para la tecnología informática durante
    los próximos años?
    2. ¿Conoce a la Argentina, relaciona al país con la tecnología?
    3. ¿Aconsejaría invertir en la Argentina?
    4. ¿Invertiría en empresas tecnológicas argentinas?
    5. Si la respuesta es afirmativa ¿en qué tipo de proyectos?

    Judith
    O´Brien
    es directora de Incubic. Entre las empresas que recibieron
    su apoyo se encuentran Juniper, Granite Systems y Monterrey Networks;
    Avanex y VA Linux. Figura en el puesto 23 del ranking de Forbes
    (“La lista de Midas”).
    2. “Particularmente no relaciono a la Argentina con la tecnología,
    pero conozco muy poco sobre ella.”
    3. “No tengo opinión.”
    4. “Están muy lejos para nuestra política de inversiones.
    Además, debería saber cuáles son sus condiciones
    de infraestructura para sostener la industria tecnológica; disponibilidad
    de capitales y personas entrenadas; servicios de soporte, y la estabilidad
    política, entre otras cosas.”

    Richard
    Kramlich
    es socio en New Enterprise Associates, que se ubica en la
    séptima posición del ranking de Forbes. Entres
    sus operaciones más conocidas se encuentran Healtheon/ WebMD y
    Grand Junction Networks.
    “Discúlpeme, pero no tengo contacto con la Argentina desde principio
    de los años ´80. Desconozco la situación del país.”

    William
    Stensrud
    es directivo de la firma de VC Enterprise Partner y miembro
    del directorio de Juniper Networks. Entre sus negocios se encuentran la
    misma Juniper Networks, GlobeSpan y Packeter. Gracias a ellos logró
    encaramarse al puesto 15 en la Lista Midas.
    “Conozco muy poco sobre la Argentina como para responder a sus preguntas.”

    Timothy
    Borrows
    ocupa la 36ª posición en la lista de Forbes.
    Es socio de Matrix Partners. En su cartera se encuentran Sycamore Networks
    y Solverstream Software.
    1. Pienso que difícilmente la actividad continúe con el
    ritmo que mantuvo hasta hace poco. Se invirtió mucho dinero y se
    financiaron muchas empresas. Desconozco cuánto podría llevar
    su recuperación.
    2, 3, 4 y 5. “Sé muy poco sobre la Argentina. No me encuentro en
    posición de opinar.”

    Jeffrey
    Christian
    es el presidente de Christian & Timbrese, una empresa
    dedicada al reclutamiento de personal. Como venture capital participó
    de Netscape, Ivillage y Yahoo.
    1. “La desaceleración de la actividad en tecnología estratégica
    persistirá hasta que la inversión cambie de velocidad y
    la innovación cree nuevas industrias.”
    2. “Desconozco totalmente este país.”
    3. “Por supuesto, si la rentabilidad prevista para el caso fuera buena.”
    4. “Quizás en telecomunicaciones.”

    Thomas
    Weisel
    , presidente de Thomas Weisel Partners, se ubica en el 12º
    lugar de la Lista Midas. Entre sus inversiones se destacan Yahoo,
    Sycamore, JDS Uniphase y Siebel.
    1. “Creemos que la actual caída del mercado estadounidense se mantendrá
    hasta el 2002. En ese momento habrá un nuevo ingreso de capitales
    para tecnología. Los sectores más beneficiados serán
    los proveedores de equipamiento para telecomunicaciones, software
    y cadenas de abastecimiento para el rubro electrónico. Sin duda,
    las empresas de tecnología tomarán ventajas de los mercados
    de menor costo laboral en varias partes del mundo.”
    2. “Sobre la Argentina no podemos hacer comentarios porque la desconocemos
    totalmente.”

    Nortel
    Oportunidades en infraestructura e inalámbricos

    Patricia
    Fields, a cargo del área de Business Consulting de
    Nortel Networks, analizó en detalle las perspectivas de la Argentina
    en el desarrollo de ventajas propias dentro del negocio informático.

    –¿Qué
    tendencias se pueden anticipar en la tecnología informática
    para los próximos años? ¿Continuará la desaceleración?

    –Seguirá
    siendo importante en términos de inversiones y calidad de empleo,
    sin embargo, no a los niveles de los últimos cinco años.
    Semejante crecimiento simplemente resulta insostenible. Pero, para fin
    de año, las empresas de TI tendrán una mejor comprensión
    de sus mercados y podrán implementar estrategias más agresivas
    que reactiven el mercado. Esto quiere decir que habrá nuevas iniciativas,
    como inversiones de riesgo y agresiva incorporación de tecnología.

    –¿Qué
    sucederá con los
    venture capitals?

    –Seguirán
    moviéndose, pero no tan fluidamente como antes. Hoy, en algunas
    regiones de Estados Unidos las inversiones cayeron a la mitad y se dirigieron
    a las empresas que ya habían lanzado su oferta un año antes.
    Se volvió a los requerimientos tradicionales que el exitismo de
    Internet había hecho pasar por alto.

    –¿Las
    empresas tecnológicas de Estados Unidos mantendrán la tendencia
    a trasladar procesos de manufactura o desarrollo de
    software a
    países en desarrollo?

    –Seguirán
    llevando producción hacia países que puedan sostener sus
    operaciones con un pool de mano de obra altamente calificada y
    costos eficientes. Esto incluye incentivos fiscales. En este sentido,
    me siento optimista por las iniciativas de Motorola y Dell en la Argentina
    a pesar del ambiente económico.

    –¿Usted
    relaciona a la Argentina con la tecnología y, específicamente,
    con la informática?

    –Salvo
    algunas notables excepciones, no considero a la Argentina como un centro
    de innovación en tecnología de la información. Esto
    puede atribuirse a barreras, como las cargas impositivas a las organizaciones
    que tradicionalmente han sido las innovadoras en tecnología. Por
    ejemplo, varias firmas de desarrollo para Internet están mudando
    operaciones a Uruguay porque no reciben los beneficios impositivos que
    el gobierno argentino había prometido. Sin embargo, veo a la Argentina
    como un importante consumidor y adaptador de productos y servicios. La
    presencia significativa de servicios financieros, de firmas de biotecnología
    o farmacéuticas, industrias de uso intensivo de la información,
    alienta la demanda de TI. Esta puede ser una buena plataforma para fortalecer
    la innovación local.

    –¿Usted
    invertiría en la Argentina? ¿En qué áreas?

    –Invertiría
    en compañías tecnológicas argentinas, aunque seguiría
    muy de cerca su desarrollo, dada la actual situación económica.
    Mi elección sería en telecomunicaciones, especialmente en
    los operadores inalámbricos por el incremento de sus tarifas. También
    apostaría a la infraestructura para Internet. Ambos segmentos parecen
    ofrecer buenas oportunidades de inversión.

    –¿Qué
    debería hacer la Argentina para insertarse en el
    boom tecnológico?

    –Tanto
    para la Argentina como para cualquier otro país, los inversores
    deben determinar cuán proactivo es el ambiente político
    para los emprendedores. ¿Incentivan los impuestos a que la gente
    tome riesgos? ¿Hay escuelas y universidades de donde salgan jóvenes
    preparados para enfrentar el mundo? Creo que estos pasos son necesarios
    para convertirse en un poderoso centro de tecnología de clase mundial.
    Irlanda e India son ejemplos recientes. China está en el horizonte.
    Incluso países de Africa con alta alfabetización, como Zimbabwe,
    tienen posibilidades. La Argentina todavía tiene muchas ventajas
    comparativas. Creo que lo que le impide liberar un mayor potencial ­y
    esto se aplica a cualquier nación, incluyendo Estados Unidos­
    son las políticas fiscales y educativas demasiado atadas en el
    pasado.

     
     

    Esfuerzo
    conjunto
    .
    MERCADO Semanal, agosto 2001.

    El
    mito de Silicon Valley
    .
    MERCADO Semanal, agosto 2001.

    “NEC invertirá 100 millones de dólares”. La Nación,
    12 de enero de 2001.
    http://www.lanacion.com.ar/01/01/12/
    home.asp?pag=e18.htm&a=prem

    “Crisis en Motorola no afectará a Córdoba”. La Voz
    del Interior
    , 15 de marzo de 2001.
    http://www.intervoz.com.ar/nota.asp?nrc=21601

    “La telefonía móvil empieza a frenar su expansión”.
    Clarín, 14 de mayo de 2001.
    http://www.clarin.com.ar/diario/2001-03-14/e-01301.htm