jueves, 28 de mayo de 2026

    Por la tercera vez

    ¿moda
    o tendencia?
    Otra pasta, otra pizza

    La tendencia
    es sostenida. Crece la demanda de los consumidores por alimentos con bajo
    nivel de carbohidratos. Si en verdad fuera una moda pasajera, los productores
    de pan, galletitas, pastas y pizzas podrían soportar el chaparrón.
    Pero si en verdad se consolida como tendencia de largo plazo, ¿cómo
    habrá que reinventar el negocio para seguir subsistiendo?
    Si el cambio en hábitos alimenticios –al menos en Estados
    Unidos– es real,
    las grandes marcas harán bien en lanzar ya una nueva línea
    de productos con la magia de bajo nivel de carbohidratos.
    Las dietas –como la Atkins y muchas otras– popularizaron un
    concepto antes inteligible para una minoría. Algunos expertos creen
    que estamos en la cresta de la ola, y que la moda
    cederá. Aún así –afirman– tendrá
    un impacto duradero en los hábitos de millones de personas.
    Hay otras reacciones. La Asociación de Panaderos y la
    de Molineros de Estados Unidos piensan invertir entre US$ 4.000 a 5.000
    millones en campañas de relaciones públicas para educar
    sobre las ventajas saludables del
    pan normal.

    Por la
    tercera vez

    Según el historiador económico Angus Maddison, en el siglo
    XIII, China estaba por delante de toda Europa en ingreso per cápita.
    En 1820, representaba la tercera parte del producto bruto mundial.
    De modo que el extraordinario crecimiento de una nación que desarrolla
    recursos humanos de primera calidad y a la vez tiene inmensa mano de obra
    barata, no debe ser percibida como una recién llegada a la liga de
    los más poderosos. Más bien, como un retorno
    luego de una larga decadencia.
    Con 1.380 millones de habitantes y un producto per cápita que hoy
    es siete veces mayor que el de 1978,
    no hay duda de que en dos o tres décadas podría
    superar a Japón y acercarse al potencial económico

    consenso
    de todas las amenazas que enfrenta la humanidad, ¿cuál es
    la más seria?. eso es lo que buscó resolver el consenso de
    copenhague, con la reciente reunión de economistas para discutir
    diez de los grandes desafíos a enfrentar.
    disenso
    apertura a capitales externos, privatización y liberalización
    de la economía, fue lo que se conoció como el consenso de
    washington. más de una década después, los logros a
    reivindicar, son pocos. china, que desobedeció el mandato fue el
    que más creció. es el modelo a imitar por otros países
    periféricos. nació un “consenso de beijing”.