miércoles, 29 de abril de 2026

    Innovación y calidad son los pilares del negocio

    TECNOLOGÍA |


    Por Leticia Pautasio


    Adrián Hettema

    Sofrecom se instala en 1992 en la Argentina como una empresa satélite de Telecom, que en ese entonces tenía entre sus principales accionistas a France Telecom. La empresa nació para brindar know how a la telefónica, pero al tiempo comienza a diversificarse y a trazar un camino que la llevó a convertirse en una empresa transversal de IT.
    La compañía tuvo un crecimiento promedio de 25% anual, y en los últimos siete años logró quintuplicar la facturación hasta alcanzar a $16 millones. En cinco años, además, elevó su dotación de empleados en 80%. A pesar de ser una empresa del grupo France Telecom solo repatrían 2% de la facturación anual.
    “Nosotros siempre invertimos para identificarnos como una empresa de calidad”, señaló Adrián Hettema, director general de Sofrecom. El ejecutivo destacó que la empresa recientemente alcanzó la certificación CMMi Nivel 5, otorgada por el Software Engineer Institute. La acreditación es el nivel más alto de calidad para la mejora y evaluación de procesos para el desarrollo, mantenimiento y operación de sistemas de software.
    “La certificación CMMi Nivel 5 nos permite dar valor a nuestros clientes y tener más competitividad a escala internacional”, indicó Hettema. La empresa exporta a España, Francia, República Dominicana y el plan es extenderse también hacia Paraguay, Panamá y Canadá.
    El caso de Sofrecom Argentina es único en el mundo y desde la casa matriz se está analizando el modelo para replicarlo en otras filiales del grupo. “Si bien pertenecemos a Grupo Sofrecom, no existen lineamientos estrictos de cómo se debe gestionar la empresa, por lo que tenemos la flexibilidad de una Pyme”, destacó Adrián Hettema.

    Círculo virtuoso
    El ejecutivo remarcó que la Ley de Promoción del Software creó un espacio favorable para el desarrollo del sector en el país. “Es un círculo virtuoso”, declaró. La ley obliga a las empresas a invertir en calidad, lo que posibilita que la Argentina esté ahora en el puesto número 12 a escala mundial en cantidad de empresas certificadas. Además, establece la obligación de invertir en investigación y desarrollo (I+D), área en la que Sofrecom comenzó a trabajar en en aplicaciones para TV digital y dispositivos móviles.
    La empresa forma parte de un consorcio que, a través de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), realizó un acuerdo con el Laboratorio de Investigación y Formación en Informática Avanzada (LIFIA) de la Universidad de La Plata (UNLP) para trabajar en conjunto en el desarrollo de aplicaciones interactivas de televisión digital sobre el middleware Ginga.
    El proyecto está en su fase inicial, pero ya se han logrado algunas pruebas exitosas con aplicaciones desarrolladas por la compañía. “Todavía la TV digital está en pleno despliegue. Creemos que esto no va a avanzar hasta fines de 2013 y principios de 2014”, sentenció Hettema, al tiempo que destacó que aún se deben terminar de distribuir los decodificadores que entrega el Estado a través del programa MiTV Digital.
    Remarcó que este sistema representará un cambio cultural en la manera que el usuario ve televisión por lo que habrá que realizar un fuerte trabajo en evangelización, especialmente en cuanto al uso de aplicaciones de interactividad.
    En telefonía móvil Sofrecom trabaja con el desarrollo de soluciones móviles para corporaciones. Sin embargo, se trata de un mercado que no logra despegar debido a la reticencia de las empresas, que consideran que estas tecnologías son inseguras. “Todavía resta solucionar algunas cuestiones de seguridad para los estándares corporativos”, resumió Hettema.
    El directivo explicó que si bien este tipo de proyectos no tiene todavía una participación importante en la cifra de negocio, es un ejemplo de que la empresa está comprometida con la innovación y las nuevas tecnologías. No obstante, se espera que en un futuro próximo alcancen 10% de la facturación.
    Mientras tanto, la demanda se centra en servicios de desarrollo llave en mano, business intelligence, migraciones a nuevas tecnologías y outsorcing.
    Adrián Hettema explicó que las tecnologías móviles impulsan la demanda de software. “Para 2020, se espera que haya más tabletas que computadoras”, señaló, en clara alusión al camino que tomará la industria en los próximos años.

    Barreras y planes
    Adrián Hettema señaló que uno de los principales desafíos de la industria del software es conseguir recursos humanos para atender a la demanda de un mercado en franco crecimiento. Subrayó los proyectos que lleva adelante el Estado nacional para apoyar el desarrollo de ingenieros, como el programa Becas Control+F o el Proyecto Industrial 2020. “80% de las personas que participaron en Becas Control+F están actualmente empleadas dentro de la industria”, remarcó.
    El ejecutivo precisó que en los 20 años que Sofrecom está presente en el país capacitó a más de 1.500 empleados. La empresa tiene un modelo que incluye tres meses de capacitación y otros tres meses de “coaching” directo, en donde los empleados ya empiezan a tomar contacto con los primeros proyectos. Una vez finalizadas las dos etapas, recién se acercan a los clientes. “La realización de este tipo de tareas de capacitación permite que el sentimiento de pertenencia que tienen los empleados con Sofrecom sea mucho más fuerte”, apuntó Hettema.
    Entre las metas para 2016, la compañía buscará incentivar sus exportaciones, a partir de la ventaja competitiva que le representa contar con la acreditación de CMMi 5. El plan es salir a comercializar sus productos en el mercado latinoamericano desde sus oficinas en el país. La compañía espera crecer en el orden de 20% anual en facturación y alcanzar los 715 empleados a fin de 2012. Actualmente tiene alrededor de 670, sobre un total de 1.700 que tiene el grupo a escala mundial.
    Sofrecom está actualmente reactivando su área de consultoría IT, y comenzando a ofrecer servicios de consultoría en certificaciones de calidad CMMi, a partir de su reciente distinción con esta acreditación. “Ahora que tenemos la experiencia, queremos ayudar a otras empresas a que puedan cumplir con este objetivo”, puntualizó Hettema. Entre otros proyectos, la empresa está analizando el incipiente mercado del cloud computing para entrar en un futuro en ese segmento.

    El impacto de Google Drive

    Después de seis años de especulaciones y proyectos cancelados, Google lanzó Drive, su servicio de almacenamiento en la nube. Su aparición podría tornar complejo un mercado en expansión.
    La empresa de Mountain View salió a competir con todo su arsenal contra servicios similares como la start up Dropbox, la opción más corporativa de Microsoft, Skydive, o la versión de Apple, iCloud. Promete hoy un servicio superior a una fracción del costo. Esa parece ser la estrategia para recuperar el tiempo perdido: a una cuenta gratis de 5 GB se le pueden agregar otros 25 GB por solo US$ 2,49 por mes. En comparación, se pueden obtener 100 GB por la mitad de lo que hoy Dropbox vende 50 GB. Una oferta difícil de resistir.
    Para entender esta movida de Google hay que ir al fondo de la cuestión: el potencial del negocio de almacenamiento en la nube. A medida que las personas se encuentran cada vez más atravesadas por distintos dispositivos, se vuelve indispensable contar con un buen servicio de almacenamiento que permita sincronizarlos con rapidez y eficacia. En este sentido Google Drive se vuelve un producto estratégico para el futuro crecimiento de Google, especialmente como complemento de su sistema operativo Android para teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras.
    Antes de morir Steve Jobs compartía esta idea. Su último producto fue iCloud, un servicio en la nube que permite a los usuarios sincronizar todos sus dispositivos Apple a través de Internet. No sirve como lugar de almacenamiento y carece de muchas de las características presentes en Dropbox pero fue una primera aproximación a un servicio demandado por los usuarios. Microsoft, que ofrece un servicio de almacenamiento más corporativo, Skydive, aumentó el espacio disponible en cada una de las cuentas a 25 GB gratis. Un poco como medida preventiva ante el avance de Drive y otro poco como anticipación a la salida de Windows 8.
    Google está interesada en el mercado masivo y cuando entendió que el almacenamiento no era solo importante para las empresas, se embarcó en ello con entusiasmo. Tal vez el diferencial esté en que Drive no solo permite guardar datos en la nube sino también trabajar y compartirlos.