
En su edición número 22, el estudio de Mercer indica que Hong Kong es la ciudad más cara para los expatriados, desplazando al segundo puesto a Luanda, en Angola, que por tres años consecutivos permaneció en primer lugar. Zurich y Singapur se mantienen en el tercer y cuarto puesto, respectivamente, mientras que Tokio se ubica en el quinto, seis lugares más arriba con respecto al año pasado. Kinshasa, que ocupa el sexto lugar, aparece por primera vez entre las 10 ciudades más caras, ascendiendo desde la decimotercera posición.
Otras localidades que figuran entre las 10 ciudades más caras para expatriados son Shanghai (7), Ginebra (8), Yamena (9) y Beijing (10). Las más baratas del mundo para expatriados son Windhoek (209), Ciudad del Cabo (208) y Bishkek (207).
Factores como la fluctuaciones de la moneda, la inflación en los costos de bienes y servicios, y la inestabilidad de los precios de alojamiento contribuyen al costo de los paquetes de expatriados para empleados en asignaciones internacionales, destacan los especialistas de Mercer.
Aun con la volatilidad de los mercados globales y los crecientes problemas de seguridad, las organizaciones siguen aprovechando las estrategias de expansión global para mantener su competitividad y crecimiento. A pesar de ello, son pocas las organizaciones que están preparadas para los retos que enfrentan sus negocios como consecuencia de los acontecimientos mundiales, incluido el impacto en el costo de los paquetes de expatriados, explican desde la firma.
“A pesar de los avances tecnológicos y el surgimiento de una fuerza laboral conectada a escala global, la implementación de empleados expatriados sigue siendo un aspecto cada vez más importante de la estrategia de negocio de una compañía multinacional competitiva”, asegura Ilya Bonic, Senior Partner y presidente del negocio de Talento de Mercer.
Sin embargo, agrega, con la volatilidad de los mercados y el estancamiento del crecimiento económico en numerosas partes del mundo, es esencial no perder de vista la eficiencia de los costos, en particular prestando especial atención a los paquetes de compensación de expatriados. Dado que el apetito de las organizaciones por crecer y escalar rápidamente a nivel global continúa, es necesario contar con información precisa y transparente para remunerar de manera justa todo tipo de asignaciones, incluidas asignaciones a corto plazo y local plus.
Este estudio de Mercer es uno de los más completos del mundo y está diseñado para ayudar a compañías multinacionales y Gobiernos a definir las estrategias de compensación para sus empleados expatriados. Nueva York es la ciudad de referencia para todas las comparaciones y los movimientos de divisas se miden en relación al dólar estadounidense.
El estudio analiza 375 ciudades y el ranking de este año incluye 209 localidades a lo largo de cinco continentes y mide el costo comparativo de más de 200 rubros en cada urbe, incluida vivienda, transporte, comida, vestimenta, artículos para el hogar y entretenimiento.
“Maximizar el retorno de la inversión con menor cantidad de recursos y escasez de talento a escala mundial dificulta las iniciativas de crecimiento para las multinacionales”, según Bonic. “Las organizaciones deben garantizar que pueden facilitar los movimientos necesarios para impulsar los resultados de negocio ofreciendo paquetes de compensación justos y competitivos”.
Bonic añade que los costos de bienes y servicios varían con la inflación y la volatilidad de la moneda, en algunos casos aumentando y en otros disminuyendo los costos de las asignaciones en el extranjero. Los bajos niveles de inflación se han traducido en incrementos de costos bastante constantes en todo el mundo.
América
Las ciudades en Estados Unidos han ascendido en el ranking debido a la fortaleza del dólar estadounidense frente a otras divisas importantes, además de la caída significativa de metrópolis de otras regiones, que ha favorecido el ascenso de las estadounidenses en la lista. Nueva York subió cinco lugares para posicionarse en el puesto 11 y es la ciudad con el costo de vida más alto de esta región. San Francisco (26) y Los Ãngeles (27) escalaron 11 y nueve posiciones, respectivamente, con respecto al año pasado, mientras que Seattle (83) saltó 23 lugares. Entre otras localidades importantes de Estados Unidos, Honolulu (37) subió 15 lugares, Washington DC (38) 12 y Boston (47) 17 puestos. Portland (117) y Winston Salem (147), en Carolina del Norte, siguen siendo las urbes estadounidenses más baratas de las analizadas para expatriados.
En América del Sur, Buenos Aires (41) se clasificó como la ciudad más cara, a pesar de haber caído veintidós lugares con respecto al año pasado.
“Buenos Aires sigue siendo cara para los expatriados cuando la vemos en relación con otras ciudades de la región, pero no desciende tanto como otras en el ranking este año ya que su inflación de precios es mayor. La inflación específica de la canasta Mercer para expatriados para los últimos 12 meses es de 40,73%”, sostiene Valeria Bohórquez, líder del Negocio de Talento para Argentina, Uruguay y Paraguay. “En términos relativos las categorías que más crecieron fueron servicios (luz, gas) y transporte –fundamentalmente debido a la quita de subsidios”, agrega.
Puerto España, en Trinidad y Tobago (60), se ha convertido en la segunda ciudad más costosa de la región, desplazando hacia el tercer lugar San Juan (67), en Puerto Rico, que de antemano subió 22 posiciones. Otras ciudades de América Latina como la Ciudad de México y Monterrey, en México, registraron un descenso a comparación del año pasado que se ubicaron en el lugar 137 y 182, respectivamente, para ahora posicionarse en los lugares 169 y 197, cada una.
“Las economías de los países de la región siguen presentando retos importantes por la devaluación de sus monedas, conllevando a las empresas que hoy día tienen asignados internacionales, a tener mayor rigurosidad en el control y seguimiento de costos, así como en el volumen y duración de asignaciones internacionales”, dice Melissa Mata Sardi, líder de la práctica de Movilidad de Expatriados de Mercer para América Latina.
La mayoría de otras localidades de América del Sur cayeron en el ranking como consecuencia del debilitamiento de las monedas frente al dólar estadounidense, a pesar de los incrementos en los precios de bienes y servicios en naciones como Brasil, la Argentina o Uruguay. “En general, la inflación tiene impacto sobre la canasta de productos para expatriados pero esto no tiene influencia en el comportamiento del ranking por el remarcado impacto generado por la devaluación de monedas locales frente al dólar”. Mata Sardi también agrega, que “pocas ciudades ascienden en posicionamiento y, nuevamente, esto se debe a economía dolarizada”.
En particular, San Pablo (128) y Río de Janeiro (156) descendieron 88, y 89 posiciones, respectivamente, a pesar del fuerte incremento de bienes y servicios. Lima (141) bajó 19 lugares, mientras que Bogotá (190) 42 lugares. Managua (192) es la más barata en América Central y Monterrey (197) la más económica de Latinoamérica. Caracas, en Venezuela, ha sido excluida del ranking debido a la situación compleja de su moneda.
Las ciudades canadienses continuaron descendiendo en el ranking de este año, principalmente debido al debilitamiento del dólar canadiense.
Anotaciones
Las cifras de las comparaciones de costo de vida y costos de alquiler de vivienda de Mercer surgen de una encuesta realizada en marzo de 2016. Como referencia para las mediciones se han utilizado los tipos de cambio vigentes a ese momento y la canasta internacional de bienes y servicios de Mercer de su encuesta de Costo de Vida.
Los Gobiernos y las principales compañías utilizan datos de este estudio para proteger el poder adquisitivo de sus empleados cuando son transferidos al extranjero; los datos sobre precios de alquiler de vivienda se utilizan para evaluar las ayudas de vivienda para expatriados. La elección de las ciudades analizadas se basa en la demanda de datos.


