lunes, 27 de abril de 2026

    El especialista en crédito al consumidor en puntos de venta

    En
    sus 51 años de vida nunca dejó de crecer. Esto es así,
    explica su actual CEO, François Villeroy de Galhau, porque el crédito
    aumenta el poder adquisitivo, que hace crecer el consumo y, con él,
    también la producción, la inversión y el trabajo.
    MERCADO conversó con él y con Patrick Décla, director
    general de Banco Cetelem Argentina.

    Cetelem
    está en nuestro país desde hace seis años como entidad
    financiera que gestiona créditos a los consumidores. Si su nombre
    no suena familiar es sólo porque casi siempre opera con acuerdos
    de coparticipación de marcas con comercios independientes o cadenas.
    Baste saber que, cuando alguien tramita la tarjeta Garbarino para financiar
    compras, está adquiriendo un servicio brindado por Cetelem. La
    tarjeta Garbarino es un cobranding entre ambas empresas. Lo mismo
    ocurre con las tarjetas de Rodó, Casa del Audio, Ventura, Blaisten,
    Grupo Construya, Electra (aire acondicionado), Fate (neumáticos),
    Yamaha y Zanella (motos), por mencionar sólo algunas. También
    está Carrefour, pero ése es un caso diferente porque ambas
    empresas tienen un acuerdo de sociedad.

    ¿En qué consiste el negocio?

    Villeroy: Cetelem
    es una institución de crédito especializada en puntos de
    venta. En los ’80 creamos la tarjeta Aurora, primero en Francia y
    luego en Europa; una tarjeta de crédito especializada en puntos
    de venta. El corazón de nuestro know how es un procedimiento
    que llamamos scoring que, combinado con la más moderna tecnología
    informática, nos permite averiguar, en minutos y en el mismo punto
    de venta, lo que necesitamos saber sobre la persona que tenemos delante
    para decidir si le damos el crédito o no. Hacemos preguntas, clasificamos
    las respuestas con herramientas de TI y en el acto sabemos qué
    le podemos ofrecer. No necesitamos conocer al cliente, como hace el resto
    de los bancos.

    Cetelem tiene 34% de Banco Cofidis
    Argentina, que ahora está en proceso de venta a Puente Hermanos.
    ¿Por qué no compra el otro 66% de Cofidis?

    Villeroy: El
    modelo de negocios de Cofidis no es el nuestro. No tenemos las habilidades
    necesarias para manejar bien ese negocio, por eso preferimos vender. Pero
    no nos vamos de la Argentina, como tampoco lo hace BNP Paribas.

    ¿Cómo es la penetración
    de Cetelem en el crédito al consumidor en este país?

    Décla: Aquí
    el crédito al consumidor no está totalmente desarrollado
    y, por eso, hay muchas posibilidades de crecer, especialmente en puntos
    de venta. Nosotros somos uno de los grandes actores nacionales y podemos
    aumentar nuestra presencia en el mercado minorista.

    ¿Cómo les fue cuando el
    Gobierno dispuso el corralito financiero a fines del 2001?

    Décla: El
    negocio se paralizó y casi desapareció por seis meses. Como
    la gente no podía sacar dinero, no pedía crédito.
    Luego comenzamos lentamente y, a principios del 2003, con más fuerza.

    Villeroy: Nuestra
    producción se triplicó en el 2004, por eso confiamos en
    la evolución de la economía.

    En un país con 50% de la población
    bajo la línea de pobreza y el resto operando por lo menos con una
    tarjeta de crédito, ¿qué perspectivas tiene una entidad
    como ésta?

    Villeroy: Nosotros
    damos crédito a casi todos los sectores y adaptamos la oferta a
    sus posibilidades. No nos especializamos en una clase social determinada.
    Nuestra oferta está basada en la capacidad de repago de cada individuo.

    ¿Pero cuál es el grupo
    demográfico más interesado en su oferta?

    Declá: Nos
    concentramos especialmente en el segmento B, C1, C2 y D. Es una categoría
    que, si bien no está excluida de los bancos, no los usa. Puede
    que tenga una cuenta sueldo pero retira todo el dinero y no usa los servicios
    del banco. De todos los que están excluidos del sistema bancario,
    nosotros aprovechamos casi 40%. El restante 60% (segmentos C y D) necesita
    soluciones bancarias. Para esas personas, el crédito al consumidor
    es la respuesta adecuada, porque les permite obtener dinero para comprar
    sin ir a los bancos. Ése es otro detalle que nos infunde confianza
    en el potencial crediticio de este mercado.