Ver borroso, notar los colores más apagados, sentir molestia con las luces o tener dificultades para manejar de noche, suelen asociarse naturalmente al paso del tiempo. Muchas personas normalizan perder la visión en edad avanzada, pero en muchos casos estos síntomas pueden deberse a cataratas: una de las principales causas de pérdida visual en el mundo y, al mismo tiempo, una condición tratable si se detecta a tiempo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las cataratas continúan siendo una de las principales causas de ceguera y discapacidad visual en el mundo, afectando a unas 94 millones de personas. Además, estimaciones internacionales difundidas por centros especializados en oftalmología señalan que las cataratas representarían entre el 40% y el 45% de los casos de ceguera a nivel global.
“La catarata es la opacidad del cristalino, el lente natural que tenemos dentro del ojo. Cuando ese lente pierde transparencia, la luz deja de enfocarse correctamente sobre la retina y la visión comienza a deteriorarse progresivamente”, explica el Dr. Nicolás Charles, jefe del servicio de Córnea y Cirugía Refractiva de Charles Centro Oftalmológico.












