sábado, 22 de agosto de 2026

Mazatlán proyecta más de 1,44 millones de turistas en verano y una ocupación hotelera promedio del 80%

Mazatlán proyecta recibir más de 1,44 millones de turistas durante la temporada de verano, con una ocupación hotelera promedio estimada en 80%, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Turismo de Sinaloa.

Las previsiones se apoyan en un desempeño reciente que el organismo describió como positivo para el destino. En mayo de 2026, durante un fin de semana largo, el puerto registró una ocupación hotelera del 84%, recibió a más de 152.000 visitantes y generó una derrama económica superior a 639 millones de pesos. Ese movimiento impactó en rubros como gastronomía, hotelería, transporte y servicios.

En una mirada más amplia, la Secretaría de Turismo de Sinaloa informó que durante 2025 el estado recibió más de 5,5 millones de turistas y alcanzó una derrama económica superior a 33.000 millones de pesos. En ese mismo período, Mazatlán registró una ocupación hotelera promedio anual del 71%.

En ese contexto, la gastronomía aparece como un componente cada vez más relevante dentro de la experiencia turística. La visita a restaurantes deja de ser solo una actividad complementaria del viaje y pasa a integrarse en la decisión de destino: probar sabores locales, conocer la cocina regional y vivir experiencias alrededor de la mesa se plantea como una forma de acercamiento a la identidad de cada lugar.

Mazatlán es presentado como un caso representativo de esa tendencia, al combinar playas y actividades recreativas con una oferta gastronómica centrada en productos del mar y recetas sinaloenses, en un entorno cultural atravesado por la música y la hospitalidad.

Dentro de esa propuesta, el restaurante El Muchacho Alegre se menciona como un ejemplo de integración entre gastronomía y experiencia turística, con una oferta que suma música en vivo y un ambiente frente al océano Pacífico. Su carta incluye platos como aguachiles, ceviches, pescado zarandeado y especialidades de camarón.

“Cuando una persona decide viajar a Mazatlán, viene buscando mucho más que sol y playa. Quiere conocer el destino, descubrir sus sabores, escuchar su música y vivir la hospitalidad de su gente”, afirmó un vocero de El Muchacho Alegre. Y agregó: “La gastronomía tiene la capacidad de convertirse en uno de los recuerdos más importantes de un viaje y, al mismo tiempo, de generar una derrama que beneficia a toda una cadena de personas y negocios que viven del turismo”.

Con esos antecedentes, el impacto económico de las temporadas vacacionales vuelve a quedar asociado al flujo de visitantes y al consumo en hoteles, restaurantes, comercios, transporte y servicios, en una dinámica que el destino espera sostener durante el verano.