Umbru presentó una plataforma para compras entre empresas que propone invertir la lógica habitual de búsqueda de proveedores: la compañía compradora publica una sola vez qué necesita adquirir y los proveedores interesados reciben el pedido y deciden si quieren responder con una cotización.
El impulsor del proyecto es Diego Battaglino, fundador de Umbru. El origen de la idea se remonta a una escena en Avenida Corrientes, en la Ciudad de Buenos Aires, cuando observó una vidriera de una casa de antigüedades y se preguntó cómo un coleccionista podría enterarse de la existencia de un objeto específico. “Ahí apareció por primera vez la idea de crear una plataforma donde alguien pudiera expresar qué estaba buscando y esa necesidad llegara a quienes podían tenerlo”, recordó Battaglino.
Del pedido único a la cotización
Con el tiempo, esa lógica se trasladó a las compras cotidianas de las empresas. La plataforma se diferencia de un marketplace porque no ofrece catálogo ni precios preestablecidos, y tampoco funciona como un directorio en el que cada proveedor publica sus servicios y espera ser encontrado. El proceso comienza del lado del comprador: publica el pedido con cantidades, tiempos y condiciones, y los proveedores reciben solicitudes concretas de compañías que ya tienen intención de compra.
La propuesta también modifica el enfoque comercial para el proveedor, que accede a oportunidades vinculadas a una necesidad definida, en lugar de contactar potenciales clientes “en frío”. Battaglino ejemplificó el uso con un caso: “Una agencia de eventos necesitaba kits de merchandising con un plazo ajustado… y en 72 hs recibió propuestas de proveedores que no tenía en su agenda”.
Créditos, roles cruzados y meta de crecimiento
El modelo de negocio se apoya en créditos. Cada empresa cuenta con una base mensual gratuita y suma créditos adicionales como recompensa por cada pedido de cotización que publica. Además, puede adquirir créditos a demanda o mediante una suscripción mensual. Publicar un pedido no tiene costo para el comprador y le genera créditos; el proveedor utiliza créditos únicamente cuando decide cotizar una oportunidad.
La plataforma no cobra comisión sobre la operación: la negociación y el cierre quedan directamente entre las empresas. Otra característica es que no separa a su comunidad entre compradores y proveedores: cualquier empresa registrada puede asumir ambos roles. “Una misma PyME puede hoy necesitar contratar un servicio de diseño, mañana comprar insumos para su oficina y, al mismo tiempo, recibir un pedido para cotizar aquello que ella vende”, señaló Battaglino.
Umbru también contempla un esquema para cámaras, asociaciones y comunidades empresarias, que pueden ofrecer la plataforma a sus miembros sin inversión inicial y recibir una participación sobre los ingresos generados por la actividad de ese grupo. En su arranque, la plataforma reúne 60 empresas registradas y apunta a llegar a 5.000 durante los próximos doce meses, con un promedio de al menos un pedido mensual por empresa.


