Stine Argentina presentó su oferta genética y comercial para la campaña de maíz 2026/27, con el lanzamiento de dos nuevos híbridos y el respaldo de tres ciclos consecutivos de resultados destacados en las principales redes de ensayo del país. La propuesta se apoyó en el desempeño registrado por sus materiales en distintos ambientes productivos.
La presentación se organizó bajo el concepto “Imposible no mirarlos”, asociado a una práctica habitual de productores y técnicos: observar los cultivos al costado de la ruta y detener la mirada cuando un lote sobresale por su uniformidad, vigor y potencial productivo. “El concepto resume algo que viene ocurriendo en el campo desde hace varios años”, manifestó Manuel Rosasco, gerente general de Stine Argentina.
Dentro de los materiales ya comercializados, la compañía destacó el comportamiento del híbrido ST9939, conocido como “La Bestia”, con varias campañas consecutivas por encima de los promedios en las redes de INTA Oliveros, CREA Litoral Sur, CREA Centro de Córdoba e INTA Marcos Juárez. También señaló al ST9741, denominado “El Rey del Sur”, con tres campañas consecutivas de desempeño destacado en CREA Mar y Sierras, una región exigente para la producción de maíz.
En la lectura productiva para 2026/27, la empresa ubicó el nuevo ciclo en un escenario de expectativas positivas, con recuperación de reservas hídricas en buena parte de las regiones agrícolas y un marco climático neutral, con señales de transición hacia condiciones más húmedas durante la primavera y el verano. En paralelo, mencionó un contexto de mercado con fundamentos favorables: crecimiento de la demanda interna vinculada a la producción de proteína animal y el impulso a los biocombustibles, junto con proyecciones de menores stocks globales.
La reducción prevista del área destinada a trigo aparece, además, como un factor que podría favorecer una expansión adicional de la superficie de maíz en la próxima campaña gruesa. Entre las variables de costos, el foco se ubicó en la fertilización. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó una baja de la urea desde valores cercanos a US$ 1.000 por tonelada a niveles del orden de US$ 830/t, un movimiento que mejoró las perspectivas para el cultivo. Según la entidad, la intención predominante entre los productores relevados es repetir una superficie similar a la del ciclo anterior, que alcanzó un récord regional de 2,3 millones de hectáreas en Zona Núcleo.
De cara al nuevo ciclo, Stine incorporó dos híbridos. El ST9937 (“La Bestia nueva”) es de ciclo largo (MR 122), con tecnología Agrisure Viptera 3, desarrollado para siembras tempranas y tardías, y orientado a combinar potencial de rendimiento, comportamiento sanitario y velocidad de secado. El ST9833 CL es de ciclo intermedio (MR 118) e incorpora Clearfield junto con Agrisure Viptera 3; apunta al equilibrio entre potencial y estabilidad y habilita el uso de herbicidas imidazolinonas para el control de maíces voluntarios en lotes con antecedentes del cultivo. “Buscamos ofrecer herramientas concretas para distintos ambientes y estrategias productivas”, destacó Manuel Bavio, gerente de ventas maíz de Stine.


