STARTRADER presentó “STARTRADER-it”, una expresión que toma como referencia “Dubai-it” y busca asociar su propuesta a una lógica de ejecución orientada a resultados en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. La iniciativa se apoya en una lectura de continuidad entre el pasado comercial de la ciudad y el *trading* actual, con foco en la velocidad de ejecución y el acceso digital a instrumentos financieros.
El planteo recorre la historia de Dubái como plaza de intercambio. Hace siglos, comerciantes se ubicaban a orillas del Creek con perlas, oro y especias, y realizaban transacciones basadas en reputación y confianza mutua. En la actualidad, el texto vincula esa dinámica con el mercado financiero contemporáneo: “los operadores ejecutan posiciones en milisegundos” y una sola aplicación permite acceder a “más de 1.000 instrumentos financieros de todo el mundo”. En ese marco, “hacer ‘STARTRADER-it’ es tomar el instinto de trading de Dubái e integrarlo en uno de los entornos financieros más sofisticados del mundo”.
La compañía asoció el concepto a indicadores operativos. Señaló que está regulada en cinco jurisdicciones, que cuenta con un proceso de apertura de cuentas “totalmente automatizado” y que registró un aumento interanual del 280% en la apertura de nuevas cuentas durante el primer trimestre de 2026.
En cuanto a su estructura, STARTRADER indicó que fue fundada en 2019 y que creció hasta convertirse en un bróker global de activos múltiples. También detalló que posee licencias de cinco organismos reguladores: CMA, ASIC, FSCA, FSA y FSC. Además, informó que opera con un equipo internacional de aproximadamente 1.000 empleados y que recibió más de 30 premios del sector.
El enfoque hacia los usuarios se concentró en la experiencia de alta y en la confianza al elegir un intermediario. La firma sostuvo que el proceso automatizado busca eliminar dificultades al abrir una cuenta, mientras que la normativa, la tecnología y el reconocimiento del sector apuntan a aportar previsibilidad al momento de operar.
En ese sentido, Peter Karsten, director ejecutivo de STARTRADER, dijo: “Una nueva expresión es fácil de decir, pero es difícil de ganar”. Y agregó: “En Dubái, la ambición se mide por los resultados que se obtienen”.
La siguiente etapa fue planteada como una expansión de ese estándar hacia “cada nuevo mercado” y “cada nuevo cliente”, con foco en ejecución, confianza e innovación.












