Paymentology cumplió cinco años de operación en Latinoamérica y consolidó su presencia en más de 15 mercados de la región, con una expansión de capacidades que excede la emisión y el procesamiento de tarjetas. En paralelo, el ecosistema financiero latinoamericano avanzó desde la aceleración de los pagos digitales hacia una etapa marcada por la integración de crédito, cuentas, wallets y otros servicios financieros en experiencias digitales.
En ese marco, la propuesta evolucionó desde la infraestructura de emisión y procesamiento hacia una plataforma orientada a habilitar nuevos modelos financieros para bancos, fintechs y otras instituciones. “Latinoamérica ha cambiado enormemente en estos cinco años”, dijo Pedro Blanco Pinto, Head of Business Development para LAC de Paymentology.
De tarjetas a nuevos modelos de crédito
Entre los principales avances, la compañía desarrolló una plataforma cloud-native para que bancos, fintechs e instituciones financieras puedan lanzar, administrar y escalar programas de tarjetas en distintos mercados.
Además, en 2026 presentó Lume, una plataforma de emisión y procesamiento cloud-native diseñada para combinar escala global, localización por mercado e innovación continua. El esquema incluye instancias regionales y capacidades para soportar nuevos casos de uso, que van desde pagos vinculados con stablecoins hasta tokenización, finanzas embebidas y crédito digital.
La expansión hacia nuevos modelos financieros también incorporó capacidades para crédito. En ese punto, se sumaron soluciones para BNPL, crédito revolvente y crédito en cuotas, además de Cards-as-a-Service, pagos transfronterizos, cuentas multidivisa y nuevas experiencias de pago.
Adaptación regional y red de socios
Otro eje fue la adaptación regional, con una arquitectura que combina una plataforma global con instancias regionales y capacidades orientadas a requerimientos locales de regulación, residencia de datos, desempeño y continuidad operativa. En la misma línea, la escalabilidad internacional se apoya en una única plataforma y API, que permite comenzar operaciones en un mercado y expandirse hacia otros sin cambiar la infraestructura de procesamiento.
En el plano del ecosistema, Paymentology amplió su trabajo con BIN sponsors y socios reseller, con el objetivo de facilitar el acceso a infraestructura de emisión y procesamiento, acelerar la entrada al mercado y escalar programas en distintos países. La compañía trabajó con organizaciones como UnDosTres para habilitar modelos de crédito embebido y Cards-as-a-Service; albo, para acompañar la evolución de sus servicios financieros digitales; y Rain, para desarrollar experiencias de pago vinculadas con stablecoins, con tarjetas físicas y virtuales para consumidores y empleados corporativos.
“Combinamos más de 20 años de experiencia en procesamiento para emisores y una arquitectura cloud-native”, dijo Blanco Pinto.
De cara a la próxima etapa, México ocupa un lugar central en la estrategia regional, acompañado por Colombia y Centroamérica, además de oportunidades en Sudamérica y el Caribe. El plan contempla fortalecer la inversión en tecnología y capacidades locales, con foco en finanzas embebidas, inteligencia artificial, tokenización, stablecoins, pagos transfronterizos y nuevos modelos de emisión y crédito.












