Kiabi abrirá su primera tienda en la Argentina el 11 de agosto en Florida 313, en el microcentro porteño, con un plan de expansión que contempla hasta 20 locales en los próximos cinco años y una inversión estimada de US$ 20 millones. El desarrollo y la operación del negocio en el país quedarán a cargo de Grupo One.
La llegada al mercado local se enmarca en el avance regional de la marca, que ingresó a Sudamérica con una apertura en Uruguay en 2023. En la Argentina, la propuesta incluye prendas para mujeres, hombres, niños y bebés, además de una línea de productos para el hogar. La oferta se orienta al día a día, con productos funcionales y duraderos.
Grupo One está conformado por Manuel Antelo, Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez. El grupo fue responsable de traer Decathlon a la Argentina en 2025 y proyecta el desembarco de nuevas marcas internacionales como Bestseller. En el caso de Kiabi, el objetivo operativo se centra en desplegar una red de tiendas y, en paralelo, ampliar el alcance mediante un canal digital.
El primer local tendrá aproximadamente 1.500 m² de superficie comercial y ofrecerá la propuesta completa, con categorías de mujer, hombre, niños, bebé y hogar. La expansión continuará con una tienda de alrededor de 1.200 m² en Portal Rosario, prevista para fines de este año, como inicio del desarrollo en el interior del país.
En una etapa posterior, la compañía proyecta la apertura de 10 tiendas en los primeros dos a tres años, con potencial de alcanzar alrededor de 20 locales en una segunda etapa. El plan contempla la generación de aproximadamente 300 puestos de trabajo directos y cerca de 100 indirectos en los primeros años.
“Argentina es un mercado con una fuerte cultura de moda y un consumidor muy involucrado, informado y exigente”, señaló Elisa Tabarez, Brand Manager regional de Kiabi. “Nuestro objetivo es construir una marca cercana, que acompañe a las familias en su vida cotidiana”, agregó.
El esquema previsto para el país incluye un modelo omnicanal, con integración entre tiendas físicas y canal digital. Las tiendas se diseñarán como espacios amplios, organizados y accesibles, orientados a facilitar la experiencia de compra de toda la familia, mientras que el canal digital buscará acompañar los hábitos de consumo actuales y ampliar el alcance de la marca.


