Fibra Prologis (BMV: FIBRAPL 14) adquirió una propiedad de Prologis localizada en Toluca, submercado de Ciudad de México, por un precio de compra total de US$ 94 millones, incluidos los costos de cierre. La operación sumó 590.000 pies cuadrados al inventario de la compañía.
El inmueble se encuentra 100% rentado en dólares a un líder global de comercio electrónico. En el marco de la transacción, Héctor Ibarzabal, director general de Fibra Prologis, sostuvo: “Esta adquisición refleja nuestro enfoque centrado en expandir nuestro portafolio con activos de alta calidad en los mercados más estratégicos y dinámicos de México”. El ejecutivo agregó: “Al incorporar esta propiedad, fortalecemos nuestra presencia en los centros logísticos clave”.
La entidad opera como un fideicomiso de inversión en bienes raíces enfocado en la inversión y administración de inmuebles industriales clase A en México. Al 31 de marzo de 2026, su portafolio comprendía 516 propiedades de inversión, con un total de 86,9 millones de pies cuadrados (8,1 millones de metros cuadrados).
Dentro de ese conjunto, la compañía contaba con 350 edificios para uso logístico y de manufactura ubicados en seis mercados industriales principales del país. Ese segmento reunía 65,8 millones de pies cuadrados (6,1 millones de metros cuadrados) de Área Bruta Rentable (ABR).
Además, el portafolio incluía 166 edificios con 21,1 millones de pies cuadrados (1,9 millones de metros cuadrados) considerados activos no estratégicos en otros mercados.
En su apartado de declaraciones sobre hechos futuros, la compañía planteó que ciertas proyecciones se basan en expectativas actuales, estimaciones y proyecciones de la industria y los mercados en los que opera, así como en creencias y suposiciones del administrador. En ese marco, advirtió: “Estas declaraciones no garantizan un rendimiento futuro e implican ciertos riesgos, incertidumbres y supuestos que son difíciles de predecir”.
Entre los factores que podrían afectar resultados financieros mencionó la situación económica internacional, regional y local; cambios en los mercados financieros, tasas de interés y tipos de cambio de moneda extranjera; el aumento o surgimiento de competencia respecto de sus propiedades; riesgos asociados con adquisiciones, enajenación y desarrollo de propiedades; el mantenimiento del régimen y estructura fiscal de un fideicomiso de inversión en bienes raíces; la disponibilidad de financiamiento y capital, niveles de endeudamiento y calificaciones; riesgos relacionados con inversiones; e incertidumbres ambientales, incluidos riesgos de desastres naturales, además de riesgos vinculados a la pandemia por coronavirus.












