Fee Brothers presentó una línea de Fat Washes solubles en agua para agilizar la preparación de cócteles salados en bares y mejorar la consistencia del servicio. El estreno en Estados Unidos se realizó el 1 de junio, con una disponibilidad posterior a través de distribuidores y minoristas selectos en línea. En la Unión Europea, el lanzamiento se realizará en octubre en el Bar Convent Berlin.
La propuesta apunta a reemplazar el proceso tradicional de *fat-washing*, una técnica utilizada para aportar riqueza y complejidad a los cócteles, pero que puede requerir horas o días de infusión, espacio en el congelador, filtrado y pérdida de producto. La versión soluble en agua busca eliminar esas barreras y mantener el sabor y la textura esperados por los barténders.
La línea se estrena con tres sabores: tocino, pato asado y mantequilla dorada. El objetivo es ofrecer una alternativa “más rápida, más constante y más fácil de ejecutar” para sumar profundidad, aroma y una sensación aterciopelada en la boca sin recurrir al método tradicional. La integración se plantea como directa en el cóctel, sin dejar una textura aceitosa ni separación.
El desarrollo se apoya en un modo de uso de baja dosificación. “Unas pocas gotas aportan cuerpo y redondez”, explicó el material del lanzamiento, con la intención de evitar que el agregado modifique la textura del trago por exceso de materia grasa. En paralelo, el producto se posiciona para su utilización en entornos de alta demanda, donde el tiempo de preparación y la estandarización entre turnos impactan en la operación diaria.
Jon Spacher, presidente y director ejecutivo de Fee Brothers, vinculó el origen del producto con pruebas domésticas sobre esta técnica: “Nuestro amor por los cócteles salados nos hizo probar el fat washing en casa”, dijo. “Una vez que logramos una versión soluble en agua con el mismo sabor y sensación en la boca, compartirla fue una decisión fácil”, agregó.
La compañía enmarcó el lanzamiento en el crecimiento de popularidad de los cócteles salados y en la necesidad de incorporarlos sin retrasar el servicio ni aumentar la mano de obra. En ese sentido, el producto se diseñó para ayudar a introducir este perfil de bebidas en locales con gran afluencia, con uniformidad entre turnos y establecimientos.
Desde la operación de bares, Matt Green, fundador y operador de Aqua Vitae, definió la propuesta como “Algo que cambia las reglas del juego por completo”, y sostuvo: “Ofrece una eficiencia total sin complicaciones”.
Los tres sabores se comercializan en botellas de 5 oz. con tapón dosificador. La línea no contiene gluten y está formulada para la estabilidad del sabor. Con almacenamiento adecuado, Fat Wash tiene una vida útil recomendada de tres años a partir de la fecha de fabricación.












