Vacaciones de invierno: Acubat estima que suben hasta 35% las consultas por baterías

En las primeras semanas de frío intenso, la compañía registró un incremento de entre 25% y 35% en consultas por problemas de arranque y revisión de baterías, un comportamiento asociado a la baja de rendimiento por temperatura y a la mayor demanda energética de los autos actuales, en plena temporada de viajes por ruta

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Las primeras semanas de frío intenso suelen exponer un componente crítico del vehículo en el momento menos oportuno: la batería. En el arranque de las vacaciones de invierno, Acubat estimó que las consultas por problemas de arranque y revisión de baterías aumentan entre 25% y 35% respecto de un mes habitual.

El salto se explica por una combinación de factores mecánicos y eléctricos. Por un lado, la baja temperatura reduce la capacidad de entrega de energía de la batería; por otro, el motor requiere un mayor esfuerzo para ponerse en marcha. Esa interacción suele dejar al descubierto fallas que permanecían ocultas durante el resto del año y aparecen cuando el vehículo está por iniciar un viaje.

El fenómeno ya no se restringe a vehículos antiguos. La incorporación de pantallas multimedia, sistemas Start&Stop, asistentes de conducción, sensores, cámaras, cargadores USB y otros dispositivos electrónicos elevó la demanda energética de los automóviles actuales frente a la de hace apenas una década. En ese contexto, la exigencia sobre la batería se vuelve más constante, incluso en unidades con poco kilometraje.

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“El frío nunca es el verdadero problema. Lo que hace es acelerar el momento de la verdad”, afirmó Ariel Ignacio Valbuena, CEO de Acubat. En la misma línea, sostuvo que una batería que durante el otoño parecía operar con normalidad puede quedar expuesta en la primera mañana con temperaturas cercanas a cero grados.

La compañía también señaló que una parte importante de las baterías que requieren reemplazo durante el invierno supera los tres años de uso, una etapa en la que empieza a disminuir la capacidad de respuesta ante condiciones climáticas exigentes. “Hoy una batería ya no alimenta solamente el motor de arranque”, agregó Valbuena, al describir el peso de los sistemas electrónicos en el consumo diario del vehículo.

En la previa de un viaje, el control suele concentrarse en neumáticos, niveles de aceite o limpiaparabrisas, pero la batería queda relegada pese a su incidencia directa en el inicio del trayecto. “La mayoría de los conductores invierte tiempo en revisar neumáticos o el nivel de aceite antes de viajar, pero muy pocos controlan el componente que literalmente decide si el viaje empieza o no”, dijo el ejecutivo.

Como señales de alerta para realizar un control preventivo, Acubat enumeró cinco situaciones: que el motor tarde más de lo habitual en arrancar (especialmente por la mañana), que las luces delanteras pierdan intensidad al encender, que la batería tenga más de tres años o se desconozca su antigüedad, que el vehículo haya estado varios días sin uso o haga principalmente trayectos cortos, y que se enciendan testigos eléctricos en el tablero o aparezcan fallas en sistemas electrónicos.

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