Alesto, la marca de frutos secos y fruta desecada, disponible exclusivamente en Lidl, activará este verano “La Alestolinera”, una experiencia orientada a acompañar a los viajeros durante la Operación Salida. La iniciativa se realizará entre el 31 de julio y el 1 y 2 de agosto en el Área 77, ubicada en el km 77 de la Autovía A-3 (Madrid-Valencia), entre Belinchón y Tarancón (Cuenca).
El punto de partida de la campaña es el fenómeno “hangry”, término que combina hungry (hambre) y angry (enfadado), y refiere a un estado de irritabilidad o peor humor asociado a pasar horas sin comer. En ese marco, la marca plantea el “momento del picoteo” como una pausa para disfrutar y reponer energía a lo largo del día.
La propuesta se apoya en el aporte nutricional de los frutos secos, que incluyen ácidos grasos insaturados, proteínas vegetales y fibra, además de nutrientes como omega-3 y magnesio. El surtido incluye más de 40 productos, con opciones de frutos secos naturales, fritos o tostados, con y sin sal, además de frutas desecadas y mezclas. La gama está disponible a partir de 0,85 euros en más de 730 tiendas de Lidl en España.
El vínculo entre hambre y estado de ánimo aparece respaldado por estudios citados en el material. Una investigación publicada por la revista científica PLOS ONE en 2022 encontró que los niveles diarios de hambre se relacionaron con el 37% de la variación en la irritabilidad y con el 34% de la variación en la ira. Otro estudio publicado a finales de 2025 por la revista médica The Lancet concluyó que los niveles bajos de glucosa se asociaban con un peor estado de ánimo, pero solo cuando esa falta de energía se percibía conscientemente como hambre.
El texto también describe mecanismos biológicos asociados al estrés cuando disminuyen los niveles de energía, y la comunicación entre cerebro y aparato digestivo a través del eje intestino-cerebro, una red bidireccional en la que intervienen el sistema nervioso, hormonas y la microbiota intestinal. En ese proceso se destaca la “interocepción”, definida como la capacidad del cerebro para interpretar señales internas del organismo. “Estas señales internas, como el hambre, la sed o el cansancio, no solo informan sobre nuestras necesidades fisiológicas”, explica la neurocientífica Camila Nord en su libro El cerebro en equilibrio.
Como guía dentro del surtido, Lidl propone tres opciones: nueces (desde 2,39 euros), anacardos (desde 1,95 euros) y almendras (desde 2,19 euros), con descripciones asociadas a nutrientes como omega-3, magnesio, triptófano, vitamina E y potasio.
En “La Alestolinera”, inspirada en una estación de servicio, los visitantes podrán degustar productos y participar de dinámicas para acceder a merchandising como pegatinas, cojines y parasoles. “La Alestolinera” se presenta como “una estación para recargarte de energía” durante el trayecto.


