La Cámara Argentina de Flipping Inmobiliario (CAFI) quedó constituida el 5 de mayo de 2026, con la firma de su acta ante escribano público. La entidad se define como la primera organización que nuclea en el país a profesionales dedicados a la compra, remodelación y reventa de propiedades. En paralelo, inició el proceso de obtención de la personería jurídica.
La creación de la cámara se inscribe en un diagnóstico de déficit habitacional estimado en 3,5 millones de viviendas, de acuerdo con el último censo. De ese total, aproximadamente 2 millones corresponden a unidades existentes que requieren remodelación para recuperar condiciones de habitabilidad, mientras que 1,5 millones se asocian a necesidad de vivienda nueva. En ese marco, CAFI plantea la articulación de un diálogo institucional con municipios, provincias y el Estado nacional para impulsar la renovación del parque habitacional.
El documento de constitución incorpora además un recorte sobre el envejecimiento del stock. La mayor parte del parque habitacional argentino fue construido antes de 1986, lo que implica que más del 50% de las viviendas del país tiene más de 40 años. También se señala que las propiedades ingresan en “zona de obsolescencia” entre los 30 y los 50 años cuando no reciben mantenimiento preventivo. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según datos relevados por Daniel Bryn, analista del mercado inmobiliario de Zipcode, el 48% de las parcelas tiene más de 80 años; en San Telmo el porcentaje asciende al 79%, en Retiro al 72% y en San Nicolás al 70%.
En ese contexto, el flipping inmobiliario se presenta como un modelo de inversión que consiste en comprar una propiedad existente, remodelarla integralmente y revenderla en un plazo corto, con un objetivo ideal de seis meses entre la escritura de compra y la escritura de venta. La actividad representa cerca del 7% de las operaciones del mercado en Estados Unidos, mientras que en la Argentina se ubica por debajo del 1%.
Entre los parámetros operativos difundidos, se fija como objetivo que cada operación dure unos seis meses y genere una rentabilidad del 20% sobre el capital invertido. Esa ganancia se reparte en partes iguales entre el inversor y el flipping manager, por lo que el inversor puede obtener cerca de un 10% en seis meses. Además, las propiedades terminadas se venden en promedio en 30,2 días.
La cámara definió cuatro ejes iniciales: interlocución con autoridades nacionales, provinciales y municipales para avanzar en marcos normativos; profesionalización del sector mediante estándares de práctica, criterios de transparencia con inversores y formación continua; generación de información estadística confiable; y representación gremial federal. “Los flippers cumplimos una función que las ciudades argentinas necesitan: tomamos las propiedades que el paso del tiempo dejó obsolescentes y las devolvemos al mercado renovadas”, dijo Virgilio Raiden, presidente de CAFI.
La comisión directiva quedó integrada por Virgilio Raiden como presidente; la arquitecta Laura Casas como vicepresidenta; Lucas Matías Gonza como tesorero; y Matías Di Meola y Matías Larrea en la comisión revisora de cuentas. Raiden es desarrollador inmobiliario e inversor con operaciones en la Argentina y otros países de Latinoamérica, fundador de Flipping Master, autor del libro *Compra, remodela, vende, gana* y conductor de *Flipping Master, El Podcast*. “Una ciudad sana debería renovar entre el 2 y el 3 por ciento de sus viviendas cada año”, dijo Raiden, presidente de CAFI.












